Bla1

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Era tan oscuro que no podia verme la mano si la extendia justo frente a mi. Mi rostro se encontraba tieso por la gélida ventisca que ocasionaba el barco moviéndose entre el agua congelada del océano; llevabamos en este viaje ya casi tres años y mi cuerpo ya se ha acostumbrado a las altas temperaturas además a el no encontrar nada...
Partimos con la esperanza de encontrar las respuestas a casi 6 años de investigacion y teorias. Pero al año de continua navegación através de la nada misma y con un frio que te cala hasta los huesos, muchos empezamos a dudar de encontrar algo realmente.
Nuestro capitán, y a la vez maestro, era contrario a nosotros y decía: "Aunque aún no hayamos encontrado algo, esto no quiere decir que no exista, quiere decir que esta más profundo de lo que nuestros calculos predijeron."
No lo juzgo, no es un mal hombre y tampoco un mal maestro pero esta reservando energías que ya muchos no tenemos. Estamos todos aguantando hasta que él baje los hombros y de la orden de volver a casa.
Escucho el hielo romperse y mi cuerpo de agita un poco, llevo tanto tiempo aquí y aún no logro acostumbrarme a ese crujir intenso, es como si los bloques fríos del océano pidieran ayuda para a las finales hundirse en el agua. La nieve azota mi cabeza y solo puedo rezar porque mi ultimo abrigo seco no termine peor que los primeros; realmente no se porque salgo a cubierta si ya se lo que le pasara a mi ropa y ya se que terminaré entrando al calor quejándome de la nieve y el frío; es solo que aveces oir todos los sonidos de la naturaleza congelandose y estrellándose contra nosotros me hace pensar si la nieve y el hielo son nuestros enemigos o somos nosotros que seguimos escarbando y rompiendo más y más...
Son apenas las tres de la tarde y a nuestro alrededor ya todo es oscuridad y penumbras, teniendo en cuenta que exploramos el oceano de la antártida no debe sorprenderme en lo mas minimo, sumado a que llevo casi tres años en este viaje mucho menos. Sin embargo aqui estoy, contemplando la nada misma y oyendo el crujir de la nieve junto a la brisa nevada que corre contra mi rostro... La nieve, el agua, el hielo, el frio... Todo tiene un ritmo y hace de este viaje una orquesta escalofriante.

BlablaWhere stories live. Discover now