Scarlet

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Abrí los ojos y me levante como si acabara de tener la pesadilla más aterradora de todas; mire a mi alrededor, estaba en medio de un prado o un parque o un bosque, no podía decirlo con exactitud, no recordaba nada ni la noche me dejaba apreciar bien mi entorno, entonces varias imágenes aparecieron en mi mente, sangre, una persona, un edificio y el panorama que se veía al caer de ese mismo. Me altere levemente y un dolor de cabeza se hizo presente, apreté fuertemente mis sienes tratando de disminuirlo. Me puse de pie y noté que tenía mis rodillas raspadas al igual que las palmas de mis manos, al observarlas estas desaparecieron enseguida dejándome sorprendida, analice varias veces mis manos y las heridas habían desaparecido por completo; levante mi vista y vi a lo lejos unas pequeña luces, me acerqué con sigilo y noté que eran unos faros, me encontraba en un parque, había unos pocos niños jugando a lo lejos sus padres los vigilaban y me acerqué para hablar con ellos.
-Hola- dije pero ellos no me habían echo mucho caso, entonces me acerqué un poco más y me puse frente a uno que estaba corriendo.
-Disculpa tienes idea de donde- me vi interrumpida
Este paso a través de mí y yo me asuste, di unos pasos atrás y otro niño paso a través de mi, fue aterrador. Ninguno podía verme o sentirme, eso me aterro. Salí corriendo del parque hacia la calle, no vi cuando un auto iba a toda velocidad, este no se detuvo al tenerme enfrente y siguió su camino, el auto me atravesó haciendo que yo soltara un leve jadeo. Mire a mi alrededor, las personas pasaban y todas ignoraban lo que acababa de suceder, como si no me vieran. Como si fuera un fantasma. Que estaba pasando?
Regresé al parque y en una de las bancas me apoye para asegurarme de si la atravesaba pero esta vez no fue así, me senté y encogí mis piernas para después abrazarlas, oculte mi rostro entre ellas mientras trataba de comprender que era lo que ocurría, me sentía sola. Pasaron algunos minutos y tuve el valor para levantar mi rostro y mirar el cielo.
-Quien soy? Que hago aquí?- dije en un leve susurro con algo de miedo.
La luna llena me iluminaba y hacia compañía esa noche, fue como si me susurrara "Scarlet" en el oído.
-Scarlet...- repetí, esa noche me pase repitiendo ese nombre, mi nombre, una y otra vez como si fuera a olvidarlo de nuevo. A medida que lo repetía un nudo en mi garganta se hacía más grande hasta que unas cuantas lagrimas salieron de mi. Estaba asustada.
Sabía que la noche era fría pero no era capaz de sentirlo aunque solo vistiera un ligero vestido rojo. La soledad era algo aterrador que en ese momento yo estaba experimentando. Esa noche fue la primera en que supe que yo no pertenecía a ese mundo, lo sabía con toda seguridad.

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