Actualmente no tengo ni la menor idea de lo que estoy haciendo. Nunca me ha gustado ser el protagónico de ninguna historia, ni que las personas esperen cosas de mi que yo no pueda dar. L os últimos meses han sido un infierno y las personas quieren que yo sea la perfecta chica que todo lo hace bien y que puede superar todo porque creen que soy fuerte; siento un vació en lo más profundo de mi corazón, como si faltara algo que nada lo pueda llenar, ni alcohol ni las drogas, o incluso cualquier placer de la vida que pueda llenarlo. Pero para entender de que estoy hablando primero tienen que saber mi historia y como empezó todo.
Soy Zoe Jensen, y vivo en Westlake California, tengo 17 años y bueno, hace 9 meses tenía una vida feliz por así decirlo, daría lo que fuera para volver a esos tiempos pero todo el mundo sabe que los milagros no existen. Mi padre Henry Jensen es un gran comerciante le va bien en lo que hace, y mi madre Rose de Jensen que es una exitosa vendedora de bienes raíces, tenemos una acogedora casa, no tengo hermanos. Mi mejor amiga o bueno eso creía era Hanna McCall y mi novio Matt Cooper, no cambiaría un minuto de ayer con él ni por cien años de vida, lo amo o lo amaba.
Todo empezó el 15 de julio del 2016, con mi cumpleaños número 17, Hanna quería que fuéramos a una gran fiesta que estaban planeando los Hills en uno de los chicos más populares de la escuela. No me emocionaba mucho esa idea, me hubiese gustado más pasarla tranquila en mi casa con unas buenas películas pero Hanna me convenció ya que no salgo mucho y tal vez me pierda mucho del mundo por eso, esa era su teoría. Le había enviado un mensaje a Matt para que me pasara a recoger a las 7:00 PM, todo estaba coordinado para que esa noche fuera la gran noche (valga la redundancia).
En la mañana de ese día mis padres me despertaron y me habían sorprendido con un pastel con 17 velas, exactamente mi edad, fue un lindo detalle, mis padres siempre me complacen con todo lo que deseo ya que soy su única hija, y a veces aunque me sienta sola, eso lo compensa por mucho; pero como dice John Steinbeck, "todas las grandes y preciosas cosas están solas."
-Gracias mama y papa esto significa mucho para mí.- Les había respondido a la sorpresa que me habían hecho esa mañana, estaba feliz, era mi cumpleaños e iba a tener una gran fiesta, con muchos regalos y personas queridas quien no sería feliz con eso.
-Mi amor, sabes que esto es poco para lo que nosotros te amamos te deseo un muy feliz cumpleaños y que puedas cumplir muchísimos años mas.- Me dice mi madre mientras me abrazaba tan fuerte que ni siquiera podía respirar. Mi padre es un hombre de pocas palabras, y lo único que me dijo ese día fue felicidades, pero esa sonrisa que me dedico valían más que mil palabras, ya había aprendido un poco su idioma.
Me levante de la cama, me mire en el espejo y solo pensé "Hoy será un gran día", me quede observando mi cabello café, largo y ondulado, mis pecas, mi pequeña boca y mis grandes ojos color avellana, mi piel clara, soy muy delgada, antes me acomplejaba de lo muy delgada que soy pero he aprendido a lidiar con eso; después de todo hay problemas más grandes que solo mi peso. Me bañe y me vestí, estaba emocionada solo quería que llegara la noche para poder celebrar mi cumpleaños en grande. Baje las escaleras mi madre tenía un gran desayuno preparado: Wafles, ensalada de frutas, jugo de naranja y tostadas... Era un gran manjar para solo 3 personas, pero no me molesta desayunar como reina al menos el único día en que mi madre cocina, lo que cocina es un manjar.
Las horas pasaron como segundos, y ya me estaba preparando para celebrar mi cumpleaños me estaba alistando, me puse un vestido de encaje azul marino que era ajustado en la cintura y bajaba suelto con unas zapatillas negras y altas, mi cabello estaba suelto y como siempre ondulado. Oigo el timbre sonar y de inmediato bajo, estaba nerviosa quería que todo saliera perfecto, abro la puerta y veo a este hermoso chico delante de mí, su cabello castaño bien peinado, una camisa blanca bien entallada a su cuerpo con unos pantalones Levi crema, me sorprendió con un ramo de rosas rojas, todo iba perfecto que más podía esperar yo de ese día, tenía todo planificado para que saliera bien.
-Eres una ternura, gracias por las flores no tenías que- Le dije con una gran sonrisa.
-Si tenía que, ya que tengo a la chica más hermosa ella merece las flores más hermosas- Me contesta mientras toma mi mano y la besa mientras yo me sonrojo.- Sabes me encanta cuando te sonrojas.- Me dice con una leve sonrisa.
-Eres ridículo, pero me encantas-Le digo mientras le doy un fuerte abrazo.- ¿Deberíamos de irnos a la fiesta, no crees?-Nos montamos en el auto y nos dirigimos a la fiesta, la cual nos quedaba como a 15 minutos en auto, las estrellas esa noche brillaban más que nunca, había muchas personas en la calle, la ciudad estaba despierta esa noche. Me quedo observando a Matt, su rostro sus expresiones y solo pienso en todos los momentos que pase con él y como lo hemos disfrutado, todo lo que era con él y como me hacía sentir, como si en verdad fuera especial.
-Te ves hermosa, y más cuando pierdes tu mirada mientras me observas-Dice con una sonrisa mientras conduce.
-Sabes, me quede pensando en cómo tú, yo... Sabes en verdad siento que esto es especial y quiero que sepas que yo en verdad...
-No digas nada hasta que se acabe esta noche, se lo que sientes cuando me miras, y sé que tú sabes lo que siento así que solo por una noche dejemos de pensar y solo hagamos lo que sentimos.-Me interrumpe mientras toma mi mano, solo asentí.
Llegamos a la fiesta de los hermanos Hills, era estupendamente grande había cerveza por todos lados, comida por otro lado y un montón de gente bailando, la verdad la música era pegadiza no lo podía negar pero lo primero que tenía que hacer era encontrarme con Hanna. La música y las personas complicaban las cosas así que buscamos por todos lados hasta que Matt y yo decidimos subir a ver si estaba en uno de los cuartos cuando abrimos una de las puertas efectivamente estaba Hanna pero no se encontraba con buena compañía estaba con los drogadictos de la escuela, así era como los tenían catalogados ya que eran los suplidores y consumidores de la escuela. Estaba Jim y Dave, uno sujetaba fuertemente del cuello a Hanna y el otro estaba acompañándolo.
-Creo que llamaste a algunos de tus amigos a unirse a nuestra pequeña fiesta interna.-Dice Jim, él era el que estaba sujetando a Hanna.
-¿¡Qué hacen con Hanna, suéltenla!?- Grite
-No hasta que nos pague todo lo que nos debe, nadie nos coge como tontos, me has hecho perder mucha lana muñeca- Responde Dave.
-Hanna no les cogió prestado nada, suéltenla ahora mismo- Digo mientras me acerco a Jim para que suelte a Hanna, pero en consecuencia el me empuja y hace que me golpeé contra la pared.
-Hey no te metas con Zoe- Se mete Matt; Dave se le acerca y lo arrempuja.
-¿Qué quieres que sea contigo?, no nos vamos hasta que esta princesita manipuladora nos pague- Respondió Dave.
-Yo no me voy de aquí hasta que sueltes a Hanna y dejes en paz a Zoe- Le responde devolviendo le el empujón.
De un momento Jim soltó a Hanna y se fue encimade Matt, Dave no se quedó atrás y también fue contra él. Todo paso muy rápidosolo recuerdo que estaba histérica tratando de separarlos, hasta que de unmomento a otro Dave y Jim se paran, se arreglan las camisas se secan losrasguños y golpes llenos de sangre y nos lanzan una mirada escalofriante,llenos de furia.-Esta no se queda así, créanme habrán preferido no meterse enesto.- Dice finalmente Dave y solo se van.
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The Caterpillar
Teen FictionZoe Jensen es una joven que vive en Westlake, esta tiene una vida corriente, una familia normal, amigos cotidianos y un novio que cualquier chica desea tener; hasta que de un día a otro Zoe tiene que enfrentar un momento de su vida en el que pierde...
