Fruto de mis sueños

6 1 0
                                        


—No te veo ¿Dónde estás?

La gente me miraba raro, como si estuviera loca. Estabas al lado mío, una persona me empujó y caí al suelo. Al volver a mirar habías desaparecido. Empecé a buscarte, preguntaba a todo el mundo. Nadie te había visto. La desesperación invadió mi cuerpo. Empecé a correr gritando tu nombre. No apareciste. Llegué a mi casa... Esa no era mi casa. Mi habitación era diferente. Los colores, las formas...Eran raros. Decidí ignorarlo y me puse a buscar en todas las habitaciones, por si aparecías. Iba a preguntarle a mi madre pero recordé que estaba en un viaje de trabajo. Oí un ruido, venía de la cocina. Entré. Me arrepiento. Lo que vi no era normal. Mi padre, sentado tomando un té. Hace dos años murió, lo vi, le dispararon. Chillé, fue lo único que pude hacer. Mi padre se giró y me preguntó si me encontraba bien. Salí corriendo, no paré. Llegó la noche y no te había encontrado. Dormí en el suelo. Y no soñé nada. Esa noche hubo vacío en mi mente. Sólo quería saber el porque. El porque a mi.

Me desperté esperando verte. Esperando que estuvieras a mi lado, no fui así. Tenía hambre, pero no quería volver a mi casa. Me senté, y lloré, lloré desesperadamente. Chillé, chillé como una loca. La gente me volvía a mirar raro, pero esta vez sentí que tenían razón. Sentí que todo era parte de mi subconsciente. Que realmente me estaba volviendo loca. Que ya nunca más sería normal. Que moriría, me suicidaría. Pero no lo hice. Decidí esperar, confiar.

Pasé el día entero rezando, rogando. No comí, no dormí. No hice absolutamente nada. Sólo recé. Pedí perdón por todo lo que había hecho. Las mentiras contadas, las bromas gastadas... Lo hice por ti. Porque volvieras junto a mi. Porque todo fuera sólo una pesadilla, una broma. Y volví a llorar. Abandoné. La idea del suicido volvió a mi mente, pero algo me hizo cambiar de idea. Una vocecita en mi interior me daba esperanza. Tan sólo la idea de perderte... Quiero volver contigo. Quiero que estés junto a mi. Quiero despertar de este sueño eterno.

Pasaban los días. Cada vez te extrañaba más. No comía, no dormía. Nunca lo hice, pero siempre seguía adelante. Te buscaba, te llamaba. Nunca abandoné. Te esperé.

La gente me ofrecía ir con ellos, me ofrecían una vida. Yo siempre decía lo mismo, "Yo tenía una. Desapareció." De todas las personas con las que hablé, no hubo ni una que volviera a pasar a mi lado. Todos huían, me tomaban por loca.

Todos tiene un límite, yo lo tengo, y tu lo alcanzaste. Te llegué a odiar, por tu culpa había perdido mi vida. Pero en el fondo aún te amaba con locura. Habían carteles de se busca con mi cara por todas partes. Nadie me reclamó, para ellos no valía nada. Era como una vagabunda más.

Mi madre volvió del viaje 2 días después de mi desaparición. Todos los martes, a las 8, iba a buscarme a la playa, mi lugar favorito. Ella fue la única que no cambió. Cada vez que la veía me daban ganas de ir corriendo a abrazarla, de contarle todo. Pero como sabía que me llevaría a un psiquiatra nunca lo hice. Me aguanté. Sufrí. Sufrí yo sola.

Una vez me levanté. Se encendió una bombilla en mi interior. Fui a tu casa, o más bien al parque de al lado de tu casa. Seguía igual. Todos los días íbamos ahí. Corríamos, saltábamos... Eramos felices. Fui a buscarte, por última vez. No te vi. Pero te sentí. Sentía que estabas al lado mío. Me dabas la mano. Y me decías que todo estaría bien. Que volveríamos a estar juntos. Que nada más nos separaría.

Me desmayé. No sé cuanto tiempo estuve así, pero al despertar te vi al lado mío. No, no estaba en un hospital, pero tampoco estaba en el suelo del parque... Estaba en el metro. En el mismo lugar en el que te perdí.

Mi vida siguió igual. Estaba contigo. Con mi madre. Con toda la gente que quería.

Quizás todo fue un sueño. O quizás el sueño eres tú, y aún no he despertado...

FIN

Fruto de mis sueños Stories to obsess over. Discover now