-Daniel, apresúrate que llegaras tarde al colegio- grita mi madre desde la cocina -Además no has desayunado- A pesar de que muy pronto cumpliré 16 años, mi madre aun me trata como si fuera un bebé pero no me quejo eso tiene sus ventajas por ejemplo no tengo que lavar la ropa, mi madre siempre está pendiente de mi comida y mis deberes en la casa son muy mínimos solo tengo que sacar la basura. Pero también tiene sus desventajas por ejemplo no puedo ir al colegio solo, mi madre aún me lleva en su auto pero he logrado que me deje una cuadra antes, diciéndole que un joven que está en undécimo y que su madre lo lleve hasta el colegio es un poco humillante; la idea no le gustó mucho pero la acepto.
En mi colegio soy uno más del montón, no soy conocido por mi belleza escultural, ni por mi buen estado físico, ni por ser popular entre las chicas y tampoco por mi gran inteligencia; Es más yo creo que la mayoría de mis compañeros ni me conocen, he estado en este colegio desde sexto de bachiller, pero si le preguntaran a alguien diría "¿Es un chico nuevo?" "¿De dónde es? " "¿Cómo se llama?". Mis profesores tampoco se quedan atrás, la mayoría de ellos no me preguntan nada durante la clase, supongo que ellos tampoco me ven o simplemente no les interesa mis respuestas. Durante la hora de almuerzo, siempre me hago en la única mesa que permanece vacía pues queda al lado de una ventana que tiene la cafetería, es una vista increíble y en días de lluvia puede ser muy relajante. Después de pasar un día siendo como un fantasma regreso a casa, es de las únicas veces que puedo caminar del colegio hacia mi casa solo queda como a 40 minutos, mi madre aún está en el trabajo y lo agradezco, ella puede ser muy paranoica pero no la culpa después de que mi padre nos abandonara cuando tenía 5 años, se volvió muy sobre-protectora. Si me preguntaran "¿Extrañas a tu padre?" diría que no, no recuerdo nada de él, excepto por los sueños donde él me cantaba junto a mi cama, no podía verle la cara pues todo estaba oscuro, solo escuchaba su voz cantándome esa melodía de cuna. Cuando era más pequeño solía tener el mismo sueño cada noche y siempre trataba de prender la luz, pero cuando lo hacia él desaparecía.
-¿Cómo estuvo tu día? Amor- mi madre está sentada en el sofá viendo un programa de televisión.
–Estuvo muy bien mamá ¿Por qué llegaste temprano?– Ella suele llegar a las 6 de la tarde pero son las 5, se me hace un poco raro.
–Mi cliente que estaba programada a las 4:30 canceló su cita a última hora y como no tenía nada atrasado en mi oficina decide regresar a casa y descansar un poco ¿Quieres comer algo?
–Sí, tengo un poco de hambre- Se levanta del sofá y yo la sigo hasta la cocina, me siento en uno de los taburetes mientras ella saca el pan tajado, el queso y la mortadela para hacer un sándwich. Mi madre es una excelente abogada se especializo en el campo penal y ahora trabaja en uno de los mejores bufetes de abogados de la ciudad. Me deja el sándwich en el mesón –Me iré a bañar, comételo y luego ve a hacer tus tareas- me da un beso en la frente y se va. Cojo el plato y subo con el hasta mi cuarto, la Sra. Patterson nos dejó como tarea hacer un ensayo sobre algo interesante de nuestras vida, tenemos hasta el fin de mes para entregarlo, pero decido comenzarlo desde ahora, abro el programa de Word y pienso en que podría contar de mi vida que sea interesante para los demás pero fracaso no se me ocurre nada, supongo que hay personas que pasaremos por este mundo siendo invisibles sin que nadie de nuestro alrededor le interese lo que hagamos o dejemos de hacer.
–Baja, ya está la cena- Miro el reloj son las 7 de la noche, no me di cuenta que era tan tarde y mi hoja de Word está totalmente en blanco.
Nos sentamos a la mesa, mientras mi madre me sirve un poco de pasta con pollo, uno de mis platos favoritos.
–Mamá ¿puedo preguntarte algo?
-Por supuesto cielo ¿Qué pasa?
-¿Por qué nunca hablas de papá?- se queda un poco sorprendida, no es habitual que pregunte por mi padre así que rápidamente le digo- No es que lo extrañe, solo es que quiero saber un poco de él, ni siquiera sé cómo era físicamente. Mi mamá comienza a comer supongo que no me va a responder y después de unos minutos dice –Tienes los mismos ojos que él, azules como el cielo, cuando sonreía se le hacían unos pequeños hoyuelos era encantador y era de ese tipo de personas que te sacan una sonrisa a pesar de que estés triste- la manera en que lo dice refleja un poco de nostalgia, no es fácil hablar de una persona que creíste que iba estar contigo para siempre y que luego te abandone con tu hijo.
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¿POR QUÉ A MI?
Teen FictionNadie me recuerda, nadie me ve, soy casi como un chico invisible. No puedo ser simplemente el chico normal, que sale con sus amigos, tiene una novia y no tiene mas preocupaciones que su existencia. Pero mi vida es de todo menos normal, no puedes te...
