Narrador omnisciente.
-¡Siempre supe que era un error!- vociferó Elena -¡yo no quiero seguir con este problema Andrew soy muy joven para solo dedicarme a ese mocoso,yo quiero disfrutar de la vida, no se como no me dejaste acabar con esto cuando podíamos!-
-¡Cállate, cállate!- dijo Andrew fuera de sus casillas - ¡joder! No se como puedes ser así, también es tu hijo no digas todas esas cosas y menos delante de él ¡Maldita sea!-
Y todos se preguntarán por que están así...bueno solo regresemos a 5 años atrás...
-Andrew- lo llama Elena, Andrew como buen enamorado sale corriendo de la cocina a la sala y se encuentra a su novia llorando.
-¿Qué pasa cielo?¿Por qué lloras?- pregunta Andrew preocupado por su novia.
-Es...es...¡Estoy embarazada!- dice con miedo, odio y rencor -¡me arruinaste la vida solo tengo 20 años, ahora como se supone que siga con mi carrera de modelaje! ¡Me dejaste embarazada imbécil!-
Andrew estaba atónito se sentía feliz, pero la felicidad se le fue cuando su novia dijo.
-No lo voy a tener, ni te hagas ilusión, porque no nacerá- dijo con rencor.
Andrew estaba rojo del odio que sentía hacia su novia, solo por decir esas palabras.
-Tu si lo tendrás quieras o no, porque te recuerdo que también es mio- dijo Andrew.
-¡NO me puedes obligar!- vociferó Elena.
-Eso ya lo veremos Elena- dijo Andrew -eso ya lo veremos-
9 meses después.
Andrew se encontraba en el hospital en la sala de espera precisamente, mientras su novia daba a luz, él estaba muy cansado en estos nueve meses tuvo que trabajar duro y estar al pendiente de que su novia no hiciera nada estúpido, como el no tenia título universitario, ni nada por el estilo lo que hacía era limpiar la estación de tren, a venir de la calle nadie quería adoptarlo y se las tubo que buscar por sus propios medios, primero robaba, hay fue donde conoció a Elena,una chica que le gustaba estar metida en problemas, él con el tiempo maduro y decidió tener un trabajo digno, y no tener que estar huyendo cada dos por tres.
-El señor Andrew Fischer- anuncia una enfermera.
--Sí, soy yo ¿que pasa?- dice mientra se acerca a la enfermera.
-Su hijo ya nació- dijo la enfermera con una sonrisa -puede pasar a verlo, alcoba 116-
-Gracias- contesto él con una sonrisa y salio a buscar la alcoba.
Cuando encontró la alcoba no espero ni un segundo más para entrar a ver a su hijo, cuando entro estaba su novia en una camilla y el bebé en una incubadora al lado.
-¿Como te sientes?- preguntó el acercándose a su novia.
-Cómo crees que me siento, acabo de dar a luz- dijo ella con indiferencia, cosa que a el no le importo y se acercó a su hijo.
Cuando estuvo frente a la incubadora, no podía creer lo que estaba viendo, era el bebé más lindo en el mundo, definitivamente si lo era pensó.
-Hola bebé- dijo el con cariño, cojiendo a su hijo en brazos -Te voy a cuidar mucho pequeño-
-Disculpe señor Fischer- dijo una enfermera desde la puerta, -pero ¿cual será su nombre?-
Su novia voltio la cara para el lado contrario para no mirarlos, entonces él dijo.
-Se llamará Engel- dijo con orgullo -Engel Fischer-
Después de que Engel nació las cosas eran más difícil, Andrew trabajaba sin descanso casi, para poder alimentarlo, mientras Elena se refugio en el alcohol, fueron cinco años muy duros...
Actualidad.
-Esto se acabo yo me voy de aquí, conocí a alguien con dinero y no como tu un pobre diablo- dijo Elena con odio y una sonrisa espeluznante en la cara.
-No puedo creer que vas abandonar a tu hijo Elena- dijo Andrew.
-Tu lo quisiste tener, tu te harás cargo de el- dijo Elena - mira me vienen a buscar en media hora, ya tengo todas las maletas hechas, tu también pudieras abandonarlo y dejar que se defienda solo como tu lo hisiste-
Andrew no podía creer todo lo que Elena decía,esa mujer era un mostruó y ahora es que se da cuenta.
-Te vas a ir, pero no quiero que vengas más no te quiero ver por aquí ¿entendido?- dijo él con mirada amenazante.
-entendido- contesto Elena.
Luego de toda esa pelea Andrew se dirigió a la alcoba de su hijo, el cual estaba en la cama mirando el piso.
-Hijo- le dijo con suavidad.
-¿por qué mami no me quiere?- dijo Engel con lágrimas en los ojos -¿por qué me trata mal?,¿soy muy malo papi?-
Su padre lo miro con lastima y le dijo.
-Mami si te quiere pero no se da cuenta, ella dejará de tratarte mal y no eres malo, todo lo contrario pequeño, tu eres un pequeño ángel- dijo su padre con devoción y cariño.
Andrew sentía pena, esto era demaciado solo para un niño de cinco años.
-Mira hagamos algo, vallamos a la sala y vemos a goku un rato ¿que dices?- dijo Andrew con ánimo.
A Engel se le iluminaron los ojos y dijo.
-¡Sí! Vamos, vamos- dijo, extendiendo sus brazos para que Andrew lo tomará.
-Vamos goku- dijo Andrew feliz a ver a su hijo tan animado.
En la sala se sentaron a ver a goku, después de un rato sale Elena con las maletas, dispuesta a partir para nunca más volver...
-¿A donde vas mami?- preguntó su hijo curioso por saber a donde va su madre.
-Eso a ti no te importa mocoso- dijo Elena, pero a ver la cara de Andrew dijo -Me voy de viaje por un tiempo cariño-
-¿Yo puedo ir de viaje contigo?- preguntó el acercándose.
-Para, hay Engel- dijo Elena -no puedes venir conmigo-
-Pero no quiero que te vayas mami- dijo Engel con lágrimas cayendo por sus mejillas.
Afuera se escuchó un vocinazo, ese debe de ser el chófer que me mando, pensó Elena.
-Pero si me voy, adiós- dijo saliendo de la casa.
Mujer fría y despiadada, pensó Andrew, mientras tanto el llanto de Engel era incontrolable.
-Engel, hijo no llores ven con papá- dijo Andrew inclinándose, Engel se agarro de su cuello y lloro, mientras Andrew se sentaba en el sofá. Engel se durmió llorando en sus brazos, mientras él le cantaba en el oído.
Cuando se dio cuenta que se avía dormido lo llevó a su cuarto y dijo.
-haré todo lo posible para que no tengas que sufrir su partida, mi pequeño Ángel-
Espero que le guste.❤
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Tú
RomanceLa vida es una constante guerra, aveces se pierde aveces se gana, pero se pierde una batalla no la guerra...
