Ya eran las 12:00 del mediodía eso significaba que aún tendría tiempo de estudiar para el examen que iba a presentar, Gabriela sabía que ese día habría una fiesta bastante buena, habían vendido preventas y muchos iban a llegar. Samanta llego con Gaby y trato de convencerla de ir, a lo que ella (con la duda ya sembrada en su mente) contesto que lo pensaría.
Al parecer ese día habría un examen importante, pero Gaby decidió tomar toda su responsabilidad y botarla por la puerta de entrada.
Ella se fue junto con Gabriel, al parecer la fiesta estaba a una hora de la escuela, pero eso no importaba. Gaby desactivo su rastreador del celular, guardó su dinero y se hecho la mochila encima. Subió al transporte público junto con un grupo de aproximadamente 10 muchachos y muchachas que también iban a la fiesta.
Ella, fumaba mucho.
Así que cuando todos pararon en un mini súper a comprar alcohol por montón, ella no tuvo la necesidad de gastar nada, llevaba sus propios cigarrillos., después de volver al transporte llegaron poco tiempo después al lugar, había unas cuantas personas pero no demasiadas.
El lugar estaba un tanto escondido, era una cabaña modernizada, tenía un DJ en la parte de arriba y pasto cerca de los baños, incluso la casa incluía un brincolin. No era muy grande pero fácilmente entraban 100 personas en el lugar.
Todos estaban dentro de su mundo, algunos fumando, otros tomando. Algunos más drogándose.
Entonces la fiesta comenzó.
Para las 2:00 pm ya todo el mundo se encontraba bastante ebrio.
Gabriela había tomado demasiado y en un rincón de la casa estaba ella bailando junto a Gabriel, ambos se divertían tenían que admitirlo, tomaron fotos, bailaron y quien sabe cómo, consiguieron mucho alcohol.
Encontraron a un par de amigos de entré toda la multitud, Gabriel ya no quería que Gaby tomara pero ella era demasiado necia y seguía, pedía a gente que no conocía, e incluso hubo un momento donde Gabriel casi se peleó con otro sujeto porque se enteró que un grupo de jóvenes trataba de embriagar lo más que se podía a Gaby.
Ella y el discutieron mucho pero al final ella aceptó no tomar más, creía que se le pasaba rápido. Pero empeoraba.
Para las 4:00 pm el cielo se tornó de gris pero aún no comenzaba la lluvia. En este punto de la fiesta la casa estaba repleta de personas ebrias hasta el tope.
Había humo, mucho humo.
No se sabía si de algún efecto o era simplemente de los cigarrillos.
En el pasto había gente durmiendo de lo borrachos que estaban, a un costado pegado a la pared se encontraban un grupo de jóvenes fumado marihuana desde una manzana, otros desde un bong y unos cuantos hacían porros con una rapidez y perfección que sorprendía.
En el brincolin había muchachas con poca ropa y cabello suelto, maquillaje algo corrido y botellas en las manos, parecían ser de Vodka.
En la parte trasera de la casa (esta estaba techada) estaba tan oscuro que sólo se escuchaban los besos tronantes de aquellos novios que se divertían sin parar, era una constante lucha por saber si la gente gritaba o sólo estaba contenta, pero aún más difícil era saber que tanto era el índice de personas fieles que aún estaban en sus cinco sentidos. El DJ parecía ser el único sobrio de la fiesta, pues ponía música cada vez más fuerte, su propósito era llenar aquellas vacías cabezas con música para así poder olvidar porque todos nos encontrábamos en ese lugar.
Pero en el centro de todo, se encontraba tanta gente bailando, parecían que el cuerpo de les iba a quemar si no bailaban, todas las personas tenían una sonrisa tan grande en el rostro, y una botella en la mano tan grande como su sonrisa.
Los baños eran el centro de atención, todo el mundo necesitaba uno.
Y en la parte trasera había un botín de botellas, que nadie entendía como tantas botellas podían ser tomadas en un sólo día.
La lluvia comenzó.
Al principio parecía ser sólo un diluvio bastante, bastante leve.
Pero con cada minuto que pasaba más gotas eran las que caían, hasta que de la nada las gotas llegaban como si estas fuesen a reemplazar todo el líquido de las botellas vacías, en este punto ni eso parecía alcanzar.
Todo el mundo se resguardó de la lluvia, apenas y cabían en un espacio tan reducido, y mientras tanto Gaby se encontraba bailando aún en la lluvia, era la única que se encontraba en la lluvia.
La única que bailaba.
Muchos comenzaron a aplaudir y a gritar, querían que bailará más y que no tuviera prenda alguna encima.
Ella se encontraba tan pérdida que quiso hacerlo, pero Gabriel llego, la tomo de la mano, tomo las mochilas y quiso llevársela, pero un joven alto, un poco mayor lo detuvo.
El sujeto alto parecía aún más ebrio que nadie más, comenzó a gritar que ella, la chica no podía irse hasta terminar su baile.
Gabriel lo miro fijamente a los ojos, y le escupió con gran repulsión.
El chico alto quiso pegarle, darle un puñetazo pero no podía distinguir casi nada, Gabriel le dio un golpe en el mentón y aquel sujetó cayó al suelo.
Nadie se preocupó de él.
La lluvia comenzó a hacerse más densa pero a nadie parecía importarle, todo seguía igual, excepto que aquellos que estaban fumando, tuvieron que cambiar de lugar para que sus cigarrillos no se apagarán.
Gaby y Gabriel salieron de la fiesta totalmente empapados, Gaby comenzaba a sentirse mal, y ahí comenzó el vómito. Ella vómito detrás de la casa, mientras bailaba.
Camino al transporte público, ella en un arranque de cinismo, quiso probar que no estaba tan ebria y comenzó a recitar toda la tabla periódica, pero el castañeo de sus dientes estaba presente en cada nombre que recitaba.
Ella se había perdido a sí misma y no necesariamente desde ese momento, comenzó a sentir la culpa y lloro con su corazón en la mano. Saco su celular de su bolsillo trasero (que por un milagro del cielo, aún servía) y marco con dedos temblorosos un par de números.
La mejor amiga de esta contesto. Tuvieron una charla muy acalorada, y Gaby término colgando tan rápido como llamo. La lluvia se hacía más densa cada vez y hacia más frío con cada gota que caía.
El escenario era verdaderamente espantoso, Gabriel y Gaby estaban solos, la lluvia les caía por mil encima, ellos muriendo de frío, y Gaby cayéndose de lo ebria que se
encontraba.
Al llegar al transporte público por el que habían llegado Gabriel sentó a Gaby en el piso y este trataba de que vomitara, y así se le quitará lo borracha, pero para su desgracia Gaby no había consumido absolutamente nada, más que alcohol.
De la nada llegaron dos chicos ofreciendo su ayuda, querían cuidar a Gaby, sin embargo parecían estar ebrios también así que Gabriel no la dejaba sola con esos sujetos, pero la situación se había tornado verdaderamente complicada, Gaby lloraba y dormía a ratos, así que Gabriel dejo a su amiga por un momento para ir a buscar algo de comer o beber.
Ella no supo cuánto tardo el en volver, pero si se dio cuenta de una cosa. Podría estar ebria, pero no era estúpida.
Esos chicos misteriosos trataron de convencer a Gaby de irse con ellos, quisieron engañarla diciendo que su amigo se había ido y que ya no iba a volver, pero Gabriel antes de irse le dijo específicamente a Gaby que no se moviera hasta que el volviera.
Los chicos la arrastraron justo a unos botes de basura antes de pasar el torniquete, ahí Gaby comenzó a vomitar y de repente Gabriel volvió, con un litro de leche, él le contó a ella que un chico le presto dinero, aunque no sabía quién era.
Ella comenzó a beber la leche, y vómito aún más, vómito frente a ella y vio que una pequeña niña la estaba mirando, se sintió verdaderamente estúpida.
De la nada Gabriel tomo a Gaby y la quiso levantar del suelo, pero ella se rehusaba, no quería moverse, a lo que Gabriel le dijo que debían irse.
A lo lejos comenzaban a sonar ligeramente un sonido familiar, y cada vez se acercaba más, hasta que Gaby pudo identificarlo. Eran sirenas de patrullas que se acercaban rápidamente. Al parecer el policía de ese lugar, llamo unas patrullas para que se llevarán a Gaby.
Fue entonces cuando ella se levantó rápidamente y corrió lo más que pudo, aunque antes de irse pudo escuchar perfectamente que el policía le gritaba que ya no podía regresar a ''Esmeralda'' (ese era el nombre de la estación)
Por desgracia Gaby y Gabriel regresaron a la fiesta. Con mochila sobre los hombros y sin aire.
Gaby comenzó a bailar fuera de la fiesta al son de la música. Y en eso vio a un par de chicos, ella se acercó a ellos e inició un múltiple ataque de abrazos y besos.
Resulta que esos chicos eran ''porros''. Así que cuando estos vieron la oportunidad trataron de bajar a Gaby y que está se uniera a ellos.
Cuando Gabriel vio que estaba pasando, llamo a Enya y Victorino, para que le ayudarán con Gaby. Estos se encontraban en la fiesta, pero tomaron sus cosas velozmente y salieron a ayudar.
Victorino convenció a los porros de que los dejarán en paz, estos comprendieron y los dejaron solos.
Pero no parecían darse por vencidos, parecían estarlos vigilando.
Enya quiso llevarse a Gaby a su casa, darle ropa nueva y que su padre la llevara a su casa, pero Gabriel se negó rotundamente, ya que los padres de Gaby no podían enterarse.
Por suerte Gaby había dicho que le habían pasado sus dos primeras horas, para después de clases. Y ella tomaba una materia hasta las 8 pm. Así que tenía permiso de seguir en la ''escuela'' hasta las 9 pm (hora en que la clase terminaba).
Todo el grupo se fue de la fiesta y quisieron volver a la estación del transporte público, sin embargo Gaby tenía prohibido ir a ese lugar, así que todos tuvieron que caminar aproximadamente un kilómetro a la siguiente estación. Pero antes pararon en una tienda y
compraron a Gaby bolsitas de Chile y pan en bolsa, para que esta pudiera terminar de vomitar todo el alcohol que tenía en su organismo.
Todo hubiera terminado bien, sin embargo no notaron que los porros los seguían y al parecer no querían dejarlos solos.
Gabriel lo noto. Victorino lo noto. Enya lo noto. Y Gaby, ella seguía vomitando para recuperar aunque sea un poco de conciencia. Pero a pesar de estar borracha ella pensaba en como rayos iba a salir de eso.
Victorino y Gabriel fueron hacia donde estaban los porros y les pidieron que los dejarán en paz, estos estaban igualmente ebrios y repetían que sólo querían hablar un momento con Gaby. Victorino tomo las mochilas, y Gabriel se hecho a Gaby en la espalda, y todos comenzaron a correr lo más rápido y lejos que pudieron, las primeras calles, fueron de lo peor, los porros seguían persiguiéndolos, pero después de un rato se rindieron y regresaron a la fiesta.
Llegaron a la estación del transporte y al parecer Gaby estaba más consciente de lo que se esperaba. Está llena de vergüenza agradeció a sus amigos por la ayuda y pidió que no se preocuparán más por ella, Gabriel les agradeció su ayuda y les dijo que ya podía cuidarla el sólo.
Enya y Victorino abrazaron a Gaby y se marcharon.
Gabriel y Gaby tomaron el transporte público y se dirigieron a la escuela.
Eran aproximadamente las 6:30 de la tarde, aún faltaba un rato para que comenzara la clase.
Al llegar a la escuela, Gaby y Gabriel se toparon con los policías de la entrada y trataron lo más que podía de disimular su estado (Gabriel igualmente se encontraba ebrio)
El policía comenzó a hacerles preguntas y estos contestaban de manera torpe y con risitas, a leguas se les notaba la embriaguez.
Sin embargo los dejaron entrar, con la advertencia de que si los volvían a ver de esa manera, ambos se irían con el director a explicar porque llegaban ebrios a la escuela.
Ya dentro Gaby estaba mejor, mucho mejor, pero aún estaba ebria, al igual que Gabriel. Caminaron y rieron, hasta que se toparon con un amigo suyo, Nuvo.
Gabriel no quería que su amiga entrara a clase, ya que se arriesgaba a que la descubrieran y podían expulsarla por llegar borracha a clase.
Nuvo observo a Gaby caminar, tratando de probar que no estaba en condiciones de entrar a clase, y mostrar que estaba de acuerdo con Gabriel.
Estaba camino perfectamente bien (nadie sabe cómo lo hizo)
Y pudo hablar bastante bien, así que ni Gabriel ni Nuvo tuvieron más argumentos para impedirle la entrada.
Dieron las 8 pm y Gabriel entro a escondidas a clase de Gaby, resolvieron todo rápidamente (a pesar de encontrarse indispuestos) y salieron del salón de clases, nadie se dio cuenta. O más bien, sólo el profesor lo ignoro.
Ya que al llegar al salón de clases una hora antes, Gaby comenzó a bailar y gritar a los chicos de su salón, ella no le hablaba a nadie de ellos y por lo visto no lo haría en un rato.
Ella les grito a las chicas que eran unas rameras por no querer hablarle y a los chicos sólo los ignoro.
Pero cuando llego el profesor parecía que Gaby había sido cambiada por otra, estaba tranquila y reía con
Gaby era actriz también, y ese fue el momento perfecto para demostrarlo.
Finalizo la clase, Gaby y Gabriel estaban mucho mejor, ya casi se les pasaba todo el efecto del alcohol.
Fue entonces cuando Gaby encontró varios billetes en su chamarra negra, eran varios.
No sabían bien de donde habían salido, pero Gaby y Gabriel prefirieron no pensar en ello, lo repartieron mitad y mitad a cada quien.
Ambos subieron al segundo piso, tenían una buena vista de la escuela. Gabriel comenzó a llorar.
Gaby no sabía que pasaba, creyó que era su culpa y le quiso pedir disculpas.
Pero no era eso, no se trataba de eso, Gabriel se desquitó en palabras como nunca antes, el efecto del alcohol lo había hecho sacar todas esas molestias que tenía con el mismo y con su al rededor.
Ella prometió siempre ser su amiga y el prometió exactamente lo mismo.
Dieron las 9:00 pm y Gaby se fue, su padre llego en auto por ella, está seguía con un poco de afecto aún y trato de no hablar demasiado, ya que la boca aún estaba bastante dormida.
Su padre la cuestiono unos minutos, pero después de unas cuantas respuestas (que obviamente no eran verdad) el padre de Gaby creyó todo y se mantuvo tranquilo.
Esa noche Gaby no podía dormir muy bien, todo le daba vueltas, ya imaginaba lo horrible que sería la cruda al día siguiente. Pero se dio cuenta que la música y el alcohol no era lo que necesitaba para rellenar el hueco que tenía, quizás le hacía olvidar que estaba ahí, pero no lo llenaba. Tendría entonces que seguir buscando...
