Capitulo I: El Principio

27 3 0
                                        

Quise hacerme valiente, más no pude, solo intente y hablé pero mis lágrimas no saltaron a la vista, el dolor de aquel día solo se va con el placebo de su memoria y su mundo, donde pude ver las nubes, pude ver el sol, pero el dolor sigue ahí , y ahí estará siempre, esperar que vuele alto no pude, más no, nunca más, es hoy, es mañana, es en el futuro lejano.

¿luchar? Para que, ya lo prometiste, nunca más , y siempre se repetirá la historia y tu infierno comenzará con ella, tu solo un chico de 8 años, bajo, pelo liso, tes blanca, e hiperquinético y Alegre, quien podría creer lo que le esperaba.

En un día común, camino a clases su momento favorito del día, si así es , era un niño raro, alguien que amaba el colegio las clases, pero ese día no despertó bien, con síntomas de una indigestión, náuseas, dolores, mareos, y yo aguantándome para no faltar a mis clases, pero no pude, en un grito abrí la ventana y todo fue afuera.

El chófer del furgón escolar como acto instantáneo llama a mi madre la cual pide que inmediatamente lo devuelva a casa, asustada me lleva al médico:

"solo es una gastritis debe descansar 5 días y debe tomar estos medicamentos" dijo el médico.

Yo apenado no podría ver a mis compañeros ni ir a mis clases que tanto me gustaban.

lágrimas que nadie entendería, ¿que niño común ama el colegio ?, pasaron aquellos 5 días de descanso aburridos y sin sentido para mi pero no mejoraba, algo ocurría, los medicamentos funcionaron como placebo y ayudaron a hacer que lo grande comenzará a actuar en silencio y a matar mi cuerpo lentamente.

Ese mismo año para vacaciones de invierno ya no tenía muchas fuerzas y mi sonrisa característica ya no existía, pero igual acompañe a mi padre a ver a su pareja, ella vivía en una ciudad de Chile, viña del mar, era... es una ciudad muy turística siempre hay gente nueva.

cuando llegue a su casa dije whoooo, y me sentí como un niño pequeño, era una casa enorme y lo que mas me gustaba de ella era la piscina y los árboles que dan un fruto muy rico para mi gusto, la granada.

Fue una semana muy divertida conocí a mis dos medios hermanos quienes se volvieron mis hermanos y aunque en la actualidad mi papá y ella no están juntos sigo viéndoles y queriéndoles como a mis hermanos reales, de sangre.

Por causa de esta ex-pareja de mi padre que insistió en que me efectuarán un chequeo médico a profundidad me llevaron a médico, por el trabajo de mi padre yo me atendía en el hospital naval, lo cual era una gran ventaja.

Estuve ese día casi toda la mañana y la tarde esperando exámenes pero no arrojaban muchas cosas, hasta que un médico noto algo raro en un parámetro, y decidió hacerme más exámenes de sangre con carácter urgente, pero no podía quedarme ahí y tampoco quería estar más tiempo ahí, así que fui a mi casa, bueno mi madre me llevo a ella.

al día siguiente en la tarde después del almuerzo, llaman del hospital diciendo que me tenían que internar de urgencia, necesitaba ser sometido a tratamiento, mi madre se larga a llorar y llama a mi padre el cual se exaspera y grita y no sabe qué hacer, yo preguntaba: ¿qué pasa madre? Y me decía: nada hijito vamos al hospital tienen que ver algo, yo no entendía nada, pero debía ir.

Estuve en el hospital y me dejaron hospitalizado, yo lloraba estaba asustado no sabía ni entendía nada, solo quería que mi madre se quedará con migo, más con lágrimas me dijo mañana vendré a primera hora, aquella noche fue la más larga de todas, agujas por todos lados, sueros y mas sueros extraños, que me hacían vomitar y me daban muchas náuseas.

Algunos remedios causaban mucho dolor en el brazo al pasarlo pero me decían ya pasará, tranquilo estarás bien y yo decía bueno y traté de dormir, por que esto solo era el comienzo del descubrimiento, de saber que era, de entender la vida y ver la muerte frente a mi...

Otra Historia Sin FinStories to obsess over. Discover now