1. Hikari

20.1K 1.6K 1.7K
                                        

Los miembros de la Agencia observaron al pequeño niño que reposaba en la cama, cuyo brazo izquierdo se encontraba esposado a uno de los soportes de la misma. Nadie había estado totalmente de acuerdo en ponerle esposas a una criatura, pero luego de ver lo que era capaz de hacer, no hubo duda alguna de que era algo necesario para garantizar la seguridad de los agentes.

Su respiración había dejado de ser irregular hace algún rato y ahora estás eran profundas y lentas, señal de que el sedante había comenzado a dejar de hacer efecto. Sus rasgos eran delicados y finos; se veía demasiado joven. Ranpo había dicho que no tendría más de cuatro años, cinco como mucho. Las elegantes prendas con las que había llegado se encontraban dobladas sobre la mesita de noche junto a la cama. ​​

Dazai había estado vigilándolo durante las últimas dieciséis horas sin descanso alguno.

Por su parte, Kunikida había investigado un poco en las bases de datos en busca de alguna información, pero no había sido capaz de encontrar ningún reporte sobre un niño desaparecido o extraviado. Sin embargo, era más que seguro que ese pequeño pertenecía a la Port Mafia. Y tampoco sería erróneo decir que era uno de los miembros más jóvenes de la organización.

Probablemente era huérfano, al igual que Kyouka, o quizás fue vendido por su familia a la Port Mafia a cambio de dinero. Ranpo también había dicho que existía la posibilidad de que fuera hijo de uno de los ejecutivos de la Port Mafia. Un niño nacido en la mafia... Un hijo de la mafia, nunca tuvo ninguna oportunidad en la vida. Sin embargo, Dazai le había pedido a éste que no hiciera suposiciones precipitadas y esperasen a que despertará.

Un espeso y ondulado cabello castaño enmarcaba su pálido rostro, el cual poseía una que otra hebra de color rojo. Una extraña combinación, pensó Dazai. Sus párpados cerrados ocultaban un par de grandes y perfectos orbes azules con tonos de lila, mientras que sus largas pestañas y sus afilados pómulos le daban un aspecto similar a la de una muñeca de porcelana.

Sin embargo, numerosas cicatrices se dejaban ver en sus brazos. Las habían descubierto cuando la Dra. Yosano le quitó los vendajes; dejando ver una extensa colección de cicatrices de todo tipo, colores y en diferentes etapas de curación. Todo el mundo había guardado silencio cuando Yosano dijo que quizás eran resultado de abusos; aunque era notorio que también se trataban de cicatrices de batalla. Dazai lo sabía por experiencia propia, el tenía varias.

En algún momento del día, Kunikida y Atsushi ingresaron a la enfermería. Atsushi cargaba con un plato de comida mientras que Kunikida venía ocupado anotando algo en su libreta. Ambos dieron un respingo del susto cuando el castaño se levantó de un salto de su silla. Fue un milagro que Atsushi no volcase el plato sobre Kunikida, del caso contrario el de lentes se hubiera molestado mucho.

— Llamen al presidente —murmuró Dazai con voz solenme. Sus ojos no se despegaron del niño— Está despertando.

— De inmediato, Dazai-san.

Atsushi giró rápidamente sobre sus talones y salió corriendo de la habitación a toda velocidad. Kunikida permaneció de pie junto a Dazai. Primero miró al niño y luego a él.

— Vaya lío. Podría esperar cualquier cosa de una organización como la Port Mafia, pero que envíen a pelear a un niño tan pequeño... Es inhumano.

— A la Port Mafia no le interesa los medios por los cuales consigue las cosas, Kunikida-kun. Con tal de que un peón haga bien su trabajo, ellos están sastifechos —respondió Dazai.

— Aún así...

Kunikida ni siquiera llegó a terminar su frase. De pronto, un resplandor azul los rodeó a ambos y el aire comenzó a escasear. La gravedad de su alrededor estaba siendo suprimida, impidiéndoles moverse y respirar. Luchar era inútil, pues aquella fuerza era extremadamente fuerte, arrebatando todo el oxígeno que había en sus pulmones. La presión era tal que sus huesos comenzaron a crujir y el dolor se extendió rápidamente por sus cuerpos.

Hikari [Soukoku, Mpreg]Stories to obsess over. Discover now