Idol

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La noche era fría como normalmente es en Corea del Sur, mi viejo saco no ayudaba mucho con esta temperatura. Y no sé diga de mi estado de ánimo, cada momento iba empeorado más.
Ya no estaba como en unas horas calmada, estaba comenzado a entrar en pánico e imaginando una vida de Vagabunda en Corea.
"Maldición me hubiera quedado en mi país donde por lo menos sé como llegar a mi hogar".
Seguí camniando en el paso cebra, el semáforo estaba en rojo y pues es lo mismo que en Latinoamérica ¿Verdad?.
Miré hacía abajo y vi una foto junto a una moneda, estaba colocada a la perfección como si alguien la hubiera dejado ahí al propósito.
Miré hacía atrás y pues no había nadie, y decidí coger la foto.
Miré hacía un lado y una luz cegadora me dejó en shock. UN MALDITO CARRO.
Mierda.
- Ya está reaccionando.- una voz gruesa hizo que abriera los ojos lo más rápido posible.
Encontré a 7 Chicos mirándome curiosos.
-Chicos, tenemos que irnos la presentación va a comenzar.
Nadie me preguntó si estaba bien, todos bajaron menos yo. Me quedé encerrada dentro de una limosina.
Al menos estás en una limosina.
Sentía que mi cabeza iba a estallar, aún seguía acostada y sentí algo en mi mano, era la foto.
Eran 7 chicos muy simpáticos, coreanos por supuesto.
Me levanté donde estaba acostada y encontré la moneda.
Me alcanzaría para un chicle.
Y así pasaron las horas hasta qué escuché algunas voces, risas y más risas.
Abrieron la puerta, y todos me vieron con cara de: Me había olvidado de ti.
Todos se sentaron y yo me hice a un rincón, hasta que llegó un señor de 50 años lo mínimo. El señor me miró y se subió a la limosina.
La limosina arrancó y me mantuve calmada unos minutos.
Sentía vergüenza y no sabía el porqué.
Así pasaron varios minutos, hasta que el carro plantó.
Genial dejarán mi cuerpo tirado en medio de un bosque y me comerán los lobos. Genial.
Todos bajaron, y un chico me miro para que bajará. Y así fue.
Me hicieron entrar a una casa muy grande y linda.
-Lo sentimos.- dijeron los 7 chicos haciendo reverencia ante mí.
En ese momento me quedé muda.
Vi a 7 chicos arrodillado ante mí.
-Esta es la chica doctor.
El doctor me miró, me hizo sentar en un sillón mientras me revisaba los ojos con una especie de linterna chiquita. Reviso cada parte de mi.
Yo aún estaba en shock, no sabía como reaccionar o algo parecido.
-La niña está completamente bien. Es un milagro que no haya tenido fracturas.
El doctor se fue y vi como aún los chicos estaban en rodillas.
Por favor di algo.
Me dije hacía mi misma.
-¡No tienen que hacer eso!¡Levantense por favor!.-grité.
Ellos se pararon con la cabeza agachada como perritos arrepentido.
-¿Nos puedes decir como te llamas?.- dijo uno de los 7, él sonrió y en ese momento sentí como me llenaba de esperanzas. Era una sonrisa hermosa, la más hermosa que había visto.
-Yo...Yo me llamó....Me llamó....Samantha...Oh no! Me llamó Kim...
-¡Genial!.-la exclamación de el señor de 50 años hizo que no terminará lo que iba a decir.- ¡Una extranjera!
Él camino de un lado a otro.
-¡BigHit me va a matar!¡Cuando se entere que casi matamos a una extranjera!
-No deberíamos apresurarnos, podemos llegar a un arregló con ¿Samantha?.- habló un chico, era un poco más bronceado que los demás y tenía una voz gruesa.
-Yo opino que deberíamos comer.- dijo un chico.
-Puede ser, pero lo más normal es que deberíamos.- bostezo.- Dormir...
-Eso si me encuentro muy cansando.

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⏰ Last updated: 4 days ago ⏰

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