El comienzo.

20 0 0
                                        


1

Una fuerte alarma sonaba por todos lados como si algo demasiado grave pasará en esos momentos, mi padre solamente nos gritaba que nos metiéramos a la casa mientras sostenía una escopeta de color negro, inmediatamente entré a la casa jalando a mi novia conmigo a la casa con tal de salvarla de cualquier modo ignorando mi bienestar, entramos mi mamá, papá, mi hermano, mi novia y por último yo. Al entrar mi padre nos ordenó que nos tiráramos al suelo, sin dudarlo todos lo hicimos para que momentos después un gran estruendo que provocó un pequeño temblor por aquí, mi novia y mi madre pegaron un grito mientras que yo solo cerraba los ojos con fuerza. Así fue durante toda la noche, me dormí en el suelo ignorando todo pero al día mi padre me despertó agitándome mucho mientras me ofrecía una arma que tenia en un lugar de su estructura metálica su nombre, su nombre era Colt Delta Elite y me enseñó rápido como usarla y me ayudó a levantarme para que después ayudar a mi madre y novia, tras haberlo hecho vimos nuestra casa hecha pedazos con una que otra pared con otro que otro mueble reconocible. Realmente me desanime al ver eso pues tanto tiempo viviendo aquí para que todo desaparezca con un estruendo gigantesco pero en fin, no puedo hacer nada contra eso.

Todos los presentes comenzamos a buscar algunas cosas en la casa pero algo que no me queda aún muy claro es el por qué mi padre tiene armas si no se dedica a nada que conlleve tener un arma de fuego pero creo que fue lo mejor para nuestra situación actual, mi novia Ashley me decía que si podíamos ir a buscar a su familia, yo asentí pero mi padre no diciéndome que esa no era una explosión normal sino que era una atómica, que gracias a Dios nos habíamos salvado pero negué eso para ir a buscar a la familia de mi novia, después de un rato de discusiones aceptó acompañarme pero que primero lleváramos víveres y algunas otras cosas para poder darles a ellos, Ashley buscaba cualquier cosa como agua y en su mochila que traía tenía el cuchillo que le había regalado en su cumpleaños que había sido hace una semana mientras lo cubría en un pequeño trapo para no cortarse por equivocación para después guardarlo en un bolsillo de la chamarra que le obsequié en su mismo cumpleaños que era de un color gris con algo de verde en su interior, parecía estar bastante preocupada por todo así que yo también tome mi mochila que estaba bastante desgastada a pesar de haber sido recién comprada aunque en realidad no era de mucha importancia. Saqué todo de ella como si no tuviera nada importante en ella para buscar en lo que quedaba de mi habitación, lo mucho que pude encontrar fue: Una pequeña botella de agua embotellada, dos linternas algo grandes, un vestuario aparte para poder cambiarme de vez en cuando, tres cuadernos junto a cinco plumas de color negro para hacer estas notas, mi celular con la mitad de mi pila, unos audífonos, dos rollos de papel higiénico, una botella de alcohol para cualquier herida y unas cuantas vendas para lo mismo. Al terminar de meter todo eso en mi mochila baje rápidamente a lo que era la sala de estar pero ahí estaba mi padre con su escopeta en mano mientras nos hablaba a todos.

―Familia y novia de mi hijo, ahora les mostraré algo que he tenido bastante oculto para que nadie se percatará de esto pero creo que la situación lo a merita―.Decía mientras caminaba a una alfombra que estaba en la sala de estar para quitarla con el pie y abrir una pequeña compuerta. ―Entren pero tengan mucho cuidado, amor enciende la luz por favor―. Así lo hizo mi madre con un pequeño interruptor que estaba allí para después bajar a lo que parecía ser un hangar de armas donde realmente estaban bastante bien conservadas, había desde armas blancas a fusiles de francotirador pero no sólo estaban las armas sino que también había munición suficiente para armar a todo un pequeño grupo militar, mi padre nos dijo que podríamos tomar la que gustásemos siempre y cuando fueran para protegernos a todos mutuamente, cada quien escogió su arma tratando de medirse a sus posibilidades físicas, yo no tengo un físico definido pero si puedo cargar cosas algo pesadas como lo son armas no tan largas como una MPK-5, P90, Intervetion, dos Desert Eagle y por último la pistola que me dio mi padre como armas de larga distancia y como arma de corta distancia tomé dos cuchillos tácticos y un pequeño machete para ocultarlo en mi manga con dos trapos. Uno de ellos para cubrir bien mi brazo para no cortarme y con otro cortándolo en dos crear dos secciones para guardar mi cuchillo esperado no cortarme, lo probé unas veces para ver cómo iba y al parecer iba bien pero al caminar debo poner otros dos pedazos para que no se caiga, espera.
Bien, de nuevo no paso nada accidental, todo bien al parecer pero debo admitir que todo esto es algo que me da mala espina pues que mi padre tenga esto significa algo pero prefiero no suponer cosas fuera de lugar.

Al terminar ya de todo eso salimos pero pusimos algunos muebles encima de la compuerta para que nadie tomará ese arsenal, yo iba adelante con mi novia mientras tomaba mi arma Colt Delta Elite con mi mano derecha mientras revisaba el cargador, no está lleno pero si tiene la mitad de su capacidad, al parecer los vídeo juegos si sirven de algo pero bueno eso no tiene nada que ver ahora, caminábamos por las calles viendo los desastres de que había causado aquella explosión de magnitudes gigantesca, algunos de los supervivientes salían viendo todo lo acontecido pero al vernos nos preguntaban que de dónde habíamos sacado esas armas, simplemente no respondíamos sólo seguíamos nuestro camino pero era la casa de la familia de mi novia esperando que estuvieran bien, así fue, caminamos durante diez minutos para luego llegar a la poca casa que quedaba con la suerte de que todos estaban bien pero con algunos rasguños pero no nada grave, al parecer también su padre tenía armas pues se dedicaba al narcotráfico y la verdad también estaban muy bien armados gracias a ese oficio, toda su familia se armaba igual que la nuestra pero no solo ellos sino que invitó a toda la calle a armarse para formar lo que mi padre y el suyo llamaban un grupo superviviente para poder seguir vivos en multitud asegurando nuestra seguridad. Ahora sí, todos estábamos bien armados listos para poder sobrevivir a esta maldita guerra, mi padre y mi "suegro" le enseñaban a todos lo que no sabían utilizar las armas, en sí todos, algunos parecían haber nacido para utilizar las amas, unos cuantos pero esa pequeña cantidad de gente serían esenciales para poder sobrevivir a cualquier problema donde sea necesario abrir fuego contra otras personas, yo era uno de ellos logrando cargar y descargar cualquier arma rápidamente al igual que teniendo una puntería medianamente decente logrando apuntar y disparar a un mismo lugar exactamente, por alguna razón me sentía feliz de hacer esto, quizá porque era algo que soñé desde hace mucho pero realmente pensé que sería algo mucho mejor pero la situación era muy seria pero de verdad estoy emocionado.

Nuestros "líderes" que son mi padre y el de mi novia nos recomendaron quedarnos aquí durante el lapso de una tres días para poder aprender más e investigar la zona para tener víveres al igual que munición que había en nuestra casa aunque, bueno, perdí mis lentes y los necesito para ver mejor porque veo medio borroso y creo que con ellos tendría una puntería mucho mejor, ya le pedí a mi padre permiso para poder ir a la casa a buscar a mis anteojos, me lo permitió así que iré pero será mañana porque la noche está por caer y no quiero aventurarme sólo por aquí. Me voy a dormir, nos vemos mañana querido diario.

La historia de un chico supervivienteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora