Primer día de clases. Llegué a la escuela con una gran sonrisa en mi rostro. Caminé por los pasillos hasta llegar a mi salón de clases y coloqué mis cosas sobre uno de los escritorios de la parte trasera del salón.
Ordené mis cosas y me quedé observándolas con felicidad. Alguien llegó por detrás y cubrió mis ojos con delicadeza.
- Max, se que eres tú tonto. - dije apartando sus manos de mi rostro.
- ¡Claro que sabes que soy yo! - dijo sonriendo - Buenos días.
- Buenos días.
Max volvió a sonreír y dejó sus cosas en el escritorio junto a mi.
Estar con Max me hacía sentir muy bien, es la única persona a la que puedo contarle mis secretos y la única persona que puede hacerme reír como loca. Es la persona más especial en mi vida.
- Oye Adi, mira esto - dijo Max sacándome de mis pensamientos.
Se había quitado la sudadera y tenía el cabello negro alborotado, sostenía en sus manos una pequeña caja color rosa palo con un moño del mismo color.
- ¿Qué es? - dije acercándome a él y tomando la caja
- Ábrelo.
Miré a Max a los ojos y brillaban con un lindo color verde. Sabía que estaba emocionado.
Abrí la caja y vi un collar con mi inicial. Me quedé sin palabras.
- Max, gracias, es hermoso. - dije dándole un abrazo.
- No necesitas agradecerme. - me sonrió. Me encanta eso de él, siempre sonriendo. - Déjame ponértelo.
- Por favor.
Me di la vuelta y él colocó el collar en mi cuello. La sensación fría del collar me hizo estremecerme y Max se rió por mí reacción.
- ¡Listo!
- Muchas gracias.
- Para servirle mi Lady. - dijo haciendo una reverencia.
Le pique en las costillas y él dió un salto hacia atrás cubriéndose el estómago.
- Buenos días - dijo el profesor Bane al entrar y cerró la puerta a sus espaldas dejando algunos alumnos afuera. - Empezamos mal, alumnos llegando tarde el primer día. - dijo mirando a los chicos fuera del salón. - Ya pasen jóvenes, abra la puerta por favor Antonio.
Antonio, un chico tímido y delgado, se levantó de su asiento y abrió la puerta dejando pasar a todos los que se encontraban afuera.
Max llamó mi atención con las manos y me lanzó un papelito. Lo abrí y leí: "¿Almorzamos juntos?"
Hice bola el papelito y forme la palabra "obvio" con los labios. Él susurro "excelente" y el profesor le dió un golpe a su libro que exaltó a toda la clase.
- Señor Burrell ¿Podría dejar de hablar con la señorita Miller y poner atención a los anuncios del primer día de clases? - gruñó Bane mirándonos a Max y a mi con seriedad.
- Lo siento profesor, por favor continúe. - dijo Max tratando de no reír.
- Muy bien. El primer anuncio es que para darles la bienvenida a otro año escolar habrá una fiesta este viernes aquí en las instalaciones de la escuela. - Todos los alumnos se miraron entre sí riendo y echando porras. - Ya silencio por favor. - continúo el profesor. - El segundo anuncio es que hoy llega a este nuevo año escolar un alumno nuevo. ¡Pasa por favor! - la puerta se abrió lentamente y entró un chico alto, con cabello castaño y ojos avellana, una camisa azul marino, unos jeans y tenis blancos. Su rostro era simétrico y sus facciones más que perfectas. Era muy apuesto. - Él es Álex Morrison, hagan que se sienta cómodo y tratenlo bien. Álex por favor toma asiento, puedes sentarte donde gustes. - dijo el profesor dándole palmadas en la espalda al chico nuevo.
Álex observó el salón buscando un asiento y posó su mirada en mí. Le sonreí por cortesía e inmediatamente me sentí una tonta cuando él no lo notó.
Caminó hacia mí y tomó asiento frente a mí. Se dió la vuelta y me dedico una sonrisa. De inmediato sentí que mi cara se ponía roja, él soltó una risita y se centro su atención al frente.
Durante toda la clase no pude evitar observar su espalda, su cuello y su cabello. Para cuando me di cuenta la clase ya había terminado.
Guarde mis cosas y salí del salón junto a Max que me miraba con detenimiento.
- ¿Qué sucede? ¿Tengo algo en la cara?
- No, es solo que te noto algo extraña.
- No te preocupes, ¡estoy muy bien! - dije dando un salto y seguí con mi camino.
- ¡Oye! - escuché y frené de golpe.
Al darme vuelta me di cuenta de que era Álex. El corazón me dio un vuelco y me quedé helada.
- ¿Tu eres Adeline, verdad? - preguntó
- Emm... Yo soy, sí... - por alguna extraña razón no podía formular oraciones coherentes y eso me estresaba.
- ¿Sabes cuál es la siguiente clase? Aún no me dan mi horario. - dijo Álex sonriendo.
- Ah, sí, tene-
- Tenemos Química. - soltó Max interrumpiendome.
- Gracias emm... - dijo arqueando las cejas
- Soy Max.
- Un gusto Max. Y un gusto también en conocerte Adeline Miller.
Escucharlo decir mi nombre completo casi hace que se me parara el corazón. Álex en serio es un chico apuesto y su voz es suave y amable.
No pude contener la felicidad y se me escapó una sonrisa.
. .
YOU ARE READING
Entre la amistad y el amor
Teen FictionLa vida de Adeline es la de una chica normal, tiene buenas calificaciones y muchos amigos, pero tiene un secreto y la única persona que lo sabe es su mejor amigo, Max, aunque ni él ni ella saben la verdad. Pero su amistad se ve afectada cuando ella...
