Y pasaron las horas, los días, los meses y en nada cambiamos. Aun seguimos igual que el primer día que nos vimos.
Será porque a diario hablamos, siempre que nos vemos a carcajadas juntos nos reímos.
Es una amistad reforzada, donde cada uno tiene uno de los remos y seguimos yendo a contracorriente sin rendirnos.
Me dijeron que no duraría, que esa perfección es cosa del primer par de días.
Perfecto no es, eso es seguro... pero puedo afirmar que ellos no ven a tus ojos y sienten como yo que no hay ningún segundo en el cual yo quisiera que esta imperfección cese de existir en mi mundano mundo.
Yo de vez en cuando me confundo, dejó que mi imaginación se apodere de mis sentidos y dudo de tu presencia y cariño... pero basta sólo con tenerte cerca para saber que eres tu quien decide tenerme... tenerme así de terca, de insegura y emocional.
De seguro es porque sabes que de lo mucho que la vida me quiso enseñar mi lección preferida fue la de aprender a amar.
Aprendí contigo ese maravilloso verbo, que a pesar de ser cuatro simples letras se expresa de muchas maneras... a veces sin siquiera saberlo.
YOU ARE READING
Verbo imperfecto
Short StoryTitulo seleccionado por Hemil, para una historia que escribí otro día.
