Capítulo 1

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CHRISTOPHER POV'S

-¡NO PUEDO CREER QUE SOLO NOS FALTA UNAS SEMANA PARA EMPEZAR LA UNIVERSIDAD !- Dijo Camila.

Mientras ella hablaba y me contaba todo lo que quería hacer en la universidad , yo solo la detallaba cada cosa de ella mientras me enamoraba más cada día: La forma en que brillaban sus ojos color café, su sonrisa que hacía que yo inconscientemente soltara una risilla tonta, y su risa que... ¡Joder!. Sin duda esas eran una de las cosas que más me gustaban; y más si todo eso lo provocaba yo. Todo con ella era tan perfecto que me impactaba a veces, a pesar de estar siempre a su lado - En eso su voz me saca de mis pensamientos.

-JB, ¿me estás escuchando?

- Ehh, si... Si, claro – Dije tartamudeando y maldiciendo mentalmente al darme cuenta de que ella ya se había dado cuenta de mis nervios y, ¿cómo no?, si era la persona que más me conocía en la vida.

- ¿Por qué me estabas mirando así? – Voltea dudosa- ¿Sabes?, a veces pienso que me ocultas algo.

- ¿Cómo te estaba mirando?- Dije aún más nervioso de lo que ya estaba; tanto por su pregunta como por el simple comentario que acababa de hacer.

- Es difícil de descifrar, es algo como... Como si fuese tu mundo, como si estuvieras grabando cada gesto que hago mientras hablamos – Dijo pensativa, regalándome de pronto una mirada pícara.

En ese momento sentí que el tiempo se paró en el acto, mi corazón se aceleró como solo ella sabía hacer que se acelerara y, por un momento, me dio miedo que se escucharan mis latidos. A fin de cuentas no estábamos tan lejos, nos encontrábamos en su cuarto, ambos acostados en su cama mientras ella tomaba mi mano entre las suyas, jugueteando con ella.

- Quita esa cara de espanto bobo, solo te estoy molestando. A la final igual sabemos que yo soy tu mundo. ¿Y cómo no serlo, si soy la mujer de tu vida? – Dijo Camila riendo a carcajadas e inclinándose un poco hacia mí para darme un beso en la mejilla, pero siempre con su pequeña dosis de malicia, muy cerca de la boca como solía hacer cuando estaba extrañamente cariñosa; a lo cual respondí resoplando y poniendo los ojos en blanco, y ella rio aún más fuerte. De inmediato en mi mente se reprodujo esa sonrisa tonta que solo ella provocaba, en momentos en los cuales me daba ese tipo de besos, y yo solo cerraba los ojos sintiendo sus suaves labios sobre la delicada piel de mi mejilla. Sentía ganas simplemente de voltearme y que nuestros labios se encontraran. Y de manera típica era eso algo que nunca sería posible. Y es que es simple, yo era muy cobarde e inseguro; y una de las cosas que más me daba miedo era perder a mi pequeña luna, como solía decirle, lo cual para mí era lo más coherente que llegaría a pasar si llegara a confesarle que mi mundo solo podía girar en torno a ella. Era el simple hecho de que la amaba tanto, como nunca lo había hecho; y que con su mirada podía dominar cada pequeña parte de mi corazón. Sencillo, que la amaba tanto como nunca había querido a nadie jamás, que cuando pasaba su manos por mi mejillas, se me quedaba viendo y me soltaba ese "Te amo", que aunque suene ridículo ya que son solo dos palabras, pues eso para mí era mucho más, el amor era una palabra que yo utilizaba con pocas personas, y cuando la decía era porque en verdad la sentía, y aunque ella me lo decía aún dentro de la "Friend Zone", yo no podía evitar que se escapara esa pequeña sonrisa de mis labios, casi como un susurro que me decía lo jodido que estaba. - De la nada sentí su peso sobre mí, sentándose en mi abdomen y repartiendo una carrera de besos por todo mi rostro.

- ¿No me dirás nunca que te pasa, y por qué te quedas tanto tiempo colgado viendo a un punto en específico?. Y es que sino te estancas a mirarme – Dijo riendo y parando el recorrido de sus labios, ahora esperando una respuesta de mi parte.

Mi Mejor Error Where stories live. Discover now