Capítulo 1

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Hello!! Espero que les guste, es la primer novela que escribo :) Por cierto, me inspiré en la canción de Maná "Labios compartidos".

                                                               Amor mío...
Si estoy debajo del vaivén de tus piernas
Si estoy hundido en un vaivén de caderas
Esto es el cielo es mi cielo.

Lunes 2 am
Y una vez más ha caído. Julián lo sabe, es un caso perdido. A sus veinticuatro años sigue jugando en las manos de ella. Ya perdió la cuenta de todos los vaivenes que ha sufrido su relación si es que aun puede llamarla así. Tal vez sería más exacto hablar de un vínculo exquisito, una celestial adicción que arrastra de su pasado. Siempre, siempre con él empujándolo al abismo de la locura con su solo recuerdo. Verla es como contemplar a una diosa Su diosa. Su sol. Oriana. Ella es la mujer que a pesar de los años sigue volviéndolo loco como el primer día, es que tal parece que el calor que irradia su cuerpo parece haberlo consumido hace tiempo. Sin clemencia se ha encargado de arrasar su alma al igual que el sol quema el suelo del desierto...

Miércoles 1 pm
En su oficina la espera alguien a quien conoce mejor que a un compañero de trabajo, mejor que a un amigo. Esa persona también se podría decir que la conoce muy bien a ella a excepción de algunos detalles. O tal vez no, quizás lo sabe todo y prefiere aceptarlo. Esa persona es su oasis en el desierto que se ha convertido su alma. Oriana lo quiere, lo desea, necesita tenerlo en su vida. Pero también lo necesita a él. Hace mucho tiempo desistió de elegir a uno sencillamente porque no puede dejar a ninguno. Así de egoísta es pero quién podría culparla siendo que si alguno de los dos le falta,se muere.
Ese hombre es la morfina que se aplica para su ya incurable enfermedad que la quema por dentro hasta llenarla de dolorosas llagas en su interior. Él es quien llegó a su vida cuando menos lo esperaba y le trajo un poco de calma a su atormentada existencia. Julian, hasta su nombre le resulta tan hermoso como él. Y su sonrisa, jamás se cansaría de su sonrisa y la forma en cómo a veces sus ojos se cierran en un gesto empalagosamente adorable. Por supuesto que había muchas más cosas de él que le gustaban pero ponerlo en palabras era una tarea difícil. De pronto su voz tan melodiosa y juguetona como siempre, interrumpe sus pensamientos
_Hola Ori~
_ ¿Otra vez entrando sin permiso,Julian?
_ Tampoco es como si fuera que Orianona me dejara entrar de otra manera~
_ Es que siempre vienes cuando estoy más ocupada
_ Eres una tortuga~ Yo ya terminé con la mayoría de mi parte y por eso pensé en venir a verte. Soy tan considerado que vengo a acercarte mi ilustre presencia. Deberías agradecerme. Vamos hazlo~
Y ahí va de nuevo con su afán de pasar el tiempo molestándola para su diversión. Al comienzo esa parte retorcida de su personalidad había logrado llevarla al fastidio pero con el paso del tiempo aprendió a dejarse llevar por él y su particular manera de ganarse un lugar en su vida.
_ Cómo se nota que los señoritos de buena familia tienen mucho tiempo libre
Oriana  podía dejarse llevar por él pero también podía jugarle de la misma manera.
_ ¿Envidia Sabatini?~
_ Ja. Ni que estuviera tan mal de la cabeza. Gracias
_ Lo sé. No importa cuánto lo intente, nadie quiere cambiar sus zapatos conmigo~
_ Mentiroso. Hay un montón de idiotas que matarían por estar en tu posición.
_ Es cierto pero no soy tan cruel como para arruinarle la vida de esa manera a alguien más~
Ella iba a replicarle que dejara de hacerse el mártir cuando una peligrosa pregunta queda resonando en el aire:
_Eu ¿Puedo ir esta noche a tu departamento?
_... no
Después de una breve pausa esa fue la respuesta que llegó. Julián no podrá estar esta noche con la mujer que ama. Él necesita el abrazo y la atención de ella pero tal parece que hoy no es su día y tendrá que esperar. Otra vez, porque no es la primera vez que ocurre.
Orina lo mira fijamente para leer su expresión pero nada. Sólo una sonrisa y esos ojos que la miran con dulzura es lo que encuentra. Y entonces la estocada.
_ El domingo a la tarde dijiste que hoy nos veríamos allí.
Nada más que la pura verdad, de hecho así había sido. Ori quería tenerlo para amarlo esta noche en la intimidad de su departamento pero eso fue horas antes de ver a... Ahora sería diferente. Otra persona ocuparía su cama sin siquiera poder oponerle resistencia. Pero ella no podía decirle eso a su ángel de hermosa sonrisa, jamás podría decirle que esta noche dormirá con él para después volver herida a sus brazos. Ya había sucedido anteriormente y probablemente seguiría ocurriendo de la misma manera...

Amor fugado...
Me tomas, me dejas, me exprimes y me tiras a un lado
Te vas a otros cielos y regresas como los colibríes
Me tienes como un perro a tus pies.

Julián no dijo nada más y tampoco parecía que fuera a decirlo. Siempre era él quien buscaba salvar la conversación antes de que muriera en el silencio pero esta vez parecía ser distinto. Sólo se mantuvo en su lugar... sonriendo. Ella que amaba y había aprendido a necesitar su sonrisa se percató de que esta era una que lo traspasaba completamente, que esa era una sonrisa que dolía.
En verdad quería corresponder a sus sentimientos como se debe y se maldecía por ser una estúpida con él pero...
_ Juli como te he dicho antes, hoy estoy muy ocupada así que veré qué puedo llevarme para terminar esta noche en casa.
_ ¿No te parece que ya nos conocemos lo suficiente? Deja tus aburridas mentiras ~
Otra estocada más y nuevamente ahí estaba esa sonrisa plasmada en su rostro. Es lo que se gana por querer mentirle inútilmente. Julián se da la vuelta para marcharse pero una mano lo retiene a la fuerza.
_ Espera
_ ¿Qué quieres Oriana ?
_ A ti. Ahora
Y en ese momento sus labios se sellan para evitar que las palabras sigan hiriendo sentimientos. Luego sus cuerpos se encuentran y caen rendidos el uno sobre el otro entre las cuatro paredes de la oficina.
Miércoles 11:55 pm
Casi medianoche y la impaciencia por no tenerlo la domina. Intenta calmarse pero no obtiene ningún resultado. El no se ha comunicado para postergar la cita pero tampoco ha venido. Los celos la enloquecen al pensar que no ha venido porque tiene alguien más para abrasar con su fuego maldito. Y así es como sólo quedan ella y sus demonios que se burlan cuando acude desesperada al bendito recuerdo de esta tarde. Ella  en sus brazos aferrándose a la unión de sus cuerpos y gimiendo su nombre... Julián Julián ...
En el ardor del momento no se había percatado de que mientras pensaba en lo que había hecho con Julián  , Joaquín había usado su propio juego de llaves para entrar por su cuenta. Y nuevamente cuando el recuerdo de esos hermosos ojos chocolates se desvanece lentamente, el sol extiende sus rayos impasibles llevándose todo con él...

Otra vez mi boca insensata
Vuelve a caer en tu piel.
Vuelve a mí tu boca y provoca.
Vuelvo a caer
De tu pecho a tu par de pies.

Labios Compartidos (Orian)Where stories live. Discover now