-Pues yo no aceptó que me trates de esa manera, Sally. Yo no soy ninguna mentirosa y jamás les he dicho algo que no es, aún cuando es muy vergonzoso. Por que los quiero un montón y no soportaría que descubran que les ocultó algo.- respondió Emma con su habitual tranquilidad, siempre protegiendo el valor de la amistad que decía que era tan valioso.
Sally hizo una mueca y respondió algo ofendida
-No me refiero a eso, es decir...sólo es una broma. Ninguno de nosotros es mentiroso, si no quieres ese nombre por que no piensas en uno mejor?
-No digo que no me guste, pero no quiero que la gente ande por ahí diciendo que somos mentirosos. ¡O peor!, ¡Que somos narizones!.- exclamó Emma haciendo un gesto de horror tan cómico que hizo largar una carcajada a Sally.
Emma bebió un poco de su bebida y de lejos noto como Lucas venía hacia ellas y le dedico una sonrisa.
El muchacho venía corriendo con un aire de excitación y con las mejillas rojas de la emoción, como de alguien que quiere contar un gran secreto.
Bruscamente se sentó en la silla de la mesa y se dirigió a las chicas con una mirada de picardía en sus ojos.
-Cuenta ya, y deja de hacernos esperar.- dijo Sally con una sonrisa de satisfacción al arruinar la sorpresa de Lucas.
-¡¿Cómo lo sabes?! ¡Arruinaste todo!.-respondió Lucas molestó y algo decepcionado.
-No sé nada, salvo que algo ocultas. Tan sólo mira tus mejillas, estas todo rojo, como si fueras a explotar.- respondió Sally con una sonrisa triunfadora.
-¡Siempre lo arruinas todo!.-exclamó Lucas tapando sus mejillas con sus manos.
Emma rió y Sally le levantó un dedo con una sonrisita cínica.
-Bueno, dinos lo que ibas a comentar.- interrumpió Emma.
Lucas haciendo una cara misteriosa, cortando a cada paso y haciendo gestos dramáticos dijo:
-Hoy, al salir de clase de Química. Se me acerco alguien.-
Hubo un breve silencio en donde Emma lo miraba confundida y Sally molesta.
-¿Eso es todo? Sabemos de tu falta de visa social, pero no pensábamos que era tan poca como para que andes comentando quien se te acerca o no, quien te habla o no o quien respira cerca tuyo o no.- dijo la impaciente Sally sarcásticamente.
-Esta bien.-dijo Lucas en tono misterioso. -¡Que mal que hayas arruinado la sorpresa!. Esto en realidad no era de tu incumbencia...¡Pero pobre Emma!. Seguro y se volvía loca de la valiosa información que iba compartirles.
Emma que siempre le incomodaba que se le escondiera algo, respondió.
-Déjalo continuar Sally, quizás es algo importante.-
Sally volteó los ojos.
-Como seguía diciendo.- aclaró Lucas. -Hoy cuando salía de la clase de Química, se...
-¡Ya escuchamos esa parte, continúa por donde ibas!.-grito Sally molesta.
¿Desde cuando Emma defendía a Lucas?.
-Shhh- le hizo callar Emma.
-Bueno, y fue ahí cuando se me acerco alguien y cuando volteó...¿A que no saben quien era?.- dramatizó Lucas con aires de quien sabe todos los secretos del universo.
-¡Apúrate!- gritaron esta vez las dos a coro.
-Bueno...¡Que gruñonas!. Resulta que era...¡Cristopher Snow!.- casi grito Lucas.
-¿Y que quería?- dijo Emma bruscamente.
-Que le pasará unos ejercicios de Química, ya sabes. Es un idiota por donde lo veas, pero eso no es importante.
El mencionó que los iba a venir a buscar en el próximo recreo.
Sally arqueo las cejas y Emma se ruborizo enseguida.
-¡Va a venir!, ¡El chico más sexy de la escuela va a venir a nuestra mesa!.
-Hay, nena. Sólo viene por unos ejercicios, seguro que ni sabe como se llama Lucas.- respondió Sally a quien todo ese asunto de Cris la había cansado.
Pero Emma no tenía oído para sus quejas. Desde que había estado en la primaria había estado enamorada de Cristopher Snow, un chico que según ella era guapísimo, inteligente, amable y todas las cosas buenas que una chica podría decir de su enamorado.
Había baboseado por el toda la primaria y ahora lo hacía toda la secundaria.
Había convencido a sus padres para que la enviarán a la misma secundaria que el. Había convencido a la directora para que la pusiera en el mismo curso que el y hasta había saboteado las múltiples relaciones que Christopher había tenido!.
Todo para que el le prestara atención.
Pero todo, para ella, parecía indicar que no. Nunca le hablaba, jamás le dirigía la mirada y siempre cuando ella pasaba a exponer se la pasaba hablando con sus amigos sin a penas escuchar su voz.
-Pero esa no es la mejor parte.- dijo Lucas haciéndose el importante y despertando a Emma de sus sueños.
-¡Que más!- dijo ella desesperada.
-No la hagas larga, pendejo. Ya casi acaba el recreo. -anunció Sally que no quería gastarse el otro descanso en la explicación.
-Pues, Emma no te desmayes, pero me dijo que no entendía nada de Química y que si le podía dar clases particulares, al menos por unos días y que me pagaría con lo que quisiera.
Emma lanzó un grito que hizo a todas las personas al rededor mirarla.
-¡Lucas te amo!, ¡Eres un genio!.- casi grito Emma
Lucas se sonrojo y la miró dulcemente.
-Todo por ti, mi pequeña Emma.- murmuró, como para que nadie lo escuchará, pero Emma estaba demasiado entusiasmada para oír cualquier cosa.
-¿Y que quieres que te de a cambio?.- dijo Sally un poco interesada.
-No lo sé, les quería consultar antes de hacer algo. Me dijo que lo pensará y que le de la respuesta cuando venga a retirar los ejercicios.
-Yo sé que puede darte .- dijo Sally pícaramente.
-¿Que cosa?
-La cola.- respondió Sally al mismo tiempo que daba una carcajada y se llenaba los ojos de lágrimas.
-Ja Ja...GRA-CI-O-SA- dijo Lucas con una mirada de quien no había entendido el chiste.
Emma se despertó con la carcajada de Sally y bruscamente dijo:
-Lucas, acepta y citalo a las siete de la tarde el Lunes. Dile que tienes varios alumnos, entre ellos Sally y yo.-
-¿Que?- dijeron Sally y Lucas al mismo tiempo.
-Piensenlo tontos, ¡Me podré acercar más a el!, nos sentaremos juntos, charlaremos, le explicaré algunas cosas...- exclamó entusiasmada.
-No estoy muy segura, Emma.- respondió Sally no muy convencida con el plan.
-Además. - agregó Lucas.- ¿Por que le tendrías que explicar algo? ¿Qué acaso no soy el profesor yo?
-Luqui...-dijo Emma dirigiéndose a Lucas con una mirada conmovedora.
El muchacho observó su rostro, aquellos cabellos rubios, esos ojos esmeralda y sus suaves labios perfectos.
-...Esta bien, lo haré.- respondió Lucas sonrojado.
Emma le sonrió dulcemente.
-¡Son unos tontos!, pero no quiero perderme la diversión, iré y de paso atenderé a la clase, me va para el corcho en química.- dijo Sally que no le gustaba perderse cualquier tipo de desastre que creaban sus amigos.
-A las siete, el lunes.- dijo Emma
-A las siete, el lunes.- respondieron ambos.
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Pinochos
Teen FictionLos tres amigos: Emma, Sally y Lucas enfrentan lo más difícil de su amistad, el amor. Y este hará que haya varias peleas dentro de su pequeño grupo. ¿Podrá separar un loco amor de secundaria a los tres amigos?, ¿O los podrá unir?. Descúbrelo en uno...
