La habitación se hallaba oscura ¿por que estaba aquí?. Trate de levantarme de la cama donde estaba recostada pero me fue imposible, no sentía mis piernas. Intente no entrar en pánico y trate de ver mas allá de la infinita oscuridad pero fue en vano. Lleve mis manos a mi cuello buscando la cadena pero no estaba, al instante entre en pánico y comencé a gritar pidiendo auxilio, pero solo lograba escuchar el eco de mis desesperados gritos.
Nana tenia razón, nunca debí alejarme.
Las lágrimas amenazaban con salir, ya todo estaba perdido. Ignorando ese profundo dolor en mi pecho cerré los ojos, haría un intento. Me concentre y calme mi respiración, sentía como la magia poco a poco corría por mis venas, la temperatura corporal de mi cuerpo aumento considerablemente y esta vez deje que el fuego consuma mi ser.
La que parecía una oscura habitación poco a poco se fue iluminando a medida que el fuego se expandía por mi cuerpo. Pero a medida que la habitación se iluminaba mis temores iban creciendo.
Me negaba a creer donde me encontraba, cerré mis ojos rogando que sea solo una ilusión, una horrible ilusión. Pero al abrirlos solo me encontró con la misma horrenda imagen. Mi madre y padre se hallaban colgados sin vida en el centro de la habitación. El fuego comenzó a apagarse y la habitación volvió a quedar a oscuras, mi cuerpo paso de estar caliente a estar helado. Ya no podía hacer más nada, perdí todas mis fuerzas, estaba exhausta física y mentalmente. Mis párpados poco a poco se fueron cerrando y las siluetas que se escondían en la oscuridad salieron para seguramente extraer la magia que corre por mis venas.
