Soledad

74 0 0
                                        

Ver que el tiempo ya cayó, todo pasa a mi alrededor. Pero sigo ignorando el porque de muchas cosas, joder, ya me acostumbré a esto.

Otra noche más; otra pequeña razón para seguir viendo el mundo con otros ojos, mi puta vida, algún día tendré que salir y acostumbrarme a lo que no llevo a mi lado, en algún momento, y ojalá sea tan tarde ese momento; ya cuando no conozca ni lo que es besar, ya cuando pueda dejar de leer o cuando deje de manosear mi buena guitarra sabiendo el poder de seducción que posee sobre los que la oyen con placer.

Madre mía; que buena novela he encontrado, "Al Faro" de Virginia Woolf.

Leerla una ves no basta, se necesita aprenderse cada letra de esta novela, más que puedo perder. El leer te hace perder la inocencia pero no la castidad. 
Esto tiene que suceder, con una taza de café o dos o tres o cuantas pueda.
Lo bueno es saber que nadie entra en mi alcoba, ando ocupado contigo y nadie nos molesta. Es genial conocer mucho de lo ignorado por los ciegos del amor.

Mi madre está dormida, ya tengo listo mi café, la Luna me seduce por la ventana, y suena "Puta Desagradecida de Bunbury". Es la mejor noche, en realidad; no había tenido noches así, no hay dolor por esta noche, no hay lágrimas. ¡Que genial!

-----------------------------

Que diablos pasó ayer, bendita mierda, el piso meloso por el café... Mi libro destrozado... ¿Libro?
¡Que mierda me pasó! 
¡Porque carajos entré en oscuridad! ¿No era la noche perfecta? 
Destrocé mi alma una ves más, Virginia perdóname por haber destrozado algo que llevó mi vida a la felicidad, perdóname por destruir tu obra maestra.
No era yo, fue mi interior abrumado y retorcido de ver como lo dañan. No puedo controlarlo, nadie puede controlar mi oscuridad. Sólo lo dejo pasar, dejo que se apodere de mí, dejo que me mate, dejó que el dolor y los golpes sean lo más fuerte que me pueda doler, dejo que empeore mi enfermedad. Se siente bien cuando acaba la hora de oscuridad, siento paz, siento saciedad, pero no debe ser así. 

¡Ostias!. ¡Que pasa conmigo!

Cuantas noche más tendré que pasar por esto, si la soledad me conlleva a esto, pues tendré que acomodarme; joder, no queda de otra.

Uno tiene que saber que sólo llega a este mundo de mierda y sólo se va, pero se va al mundo que uno siempre quiso. La soledad es lo único que tengo y dentro de ello a mi guitarra, mi música y mis libros. El amor no es cosa de todos, sólo de los insatisfechos de compañía, y por mi parte no he amado aún y tengo presente que sólo se ama una ves a una sola persona, pero yo no amo aún; así que ando tranquilo en ese aspecto. Y mi agnosticismo es propio, joder, sé que hay un Dios pero no se cual es. Hay que estudiar más pero me da flojera, prefiero leer pero sin entrar en oscuridad, debo mejorar mucho.
Mi idiotez es más grande que mi voluntad.
Y tengo que ordenar mi desorden, antes de que sea puteado y maltratado por mis parientes tan cercanos que para mí están en otra dimensión.

Hay, la vida la vida, vale verga la vida. 

Juro que quiero morir, lo anhelo tanto, pero soy tan cobarde, muy cobarde. No puedo asesinarme, pero si puedo empeorar mi enfermedad, eso ayudará a morir pronto e ir a mi propio mundo; un mundo de "Donas, música y paz". Espérame pequeño mundo, ya llegaré y te  amoblaré con mi compañía.

-----------------------------

Cayó el día, yo quejándome de lo que usualmente hago y sorprendiéndome de lo que ya es conocido por mí.  

Bendita mierda, porque no soy normal; bueno, tengo que ordenar este cuchitrí, antes de que termine en la calle durmiendo o que tenga una reverenda puteada.

Hay puta vida, no sé que hago aún aquí, ya debería haberme ido. Tenía la oportunidad hace mucho, tenía la oportunidad; porqué tuvieron que usar el desfibrilador ¡Porque!.
Es el destino, creo yo, algo querrá de mí, bueno. Esperaremos pe.
Por el momento hay que hacer a rutina diaria, trabajo en casa, limpieza, cocina, más trabajo, y la noche es toda mía, sólo en mi alcoba; el único lugar donde puedo estar bien, al veces triste y lloroso pero sólo es una que otra ves.

Duele el corazón; no de decepción, creo que ahí dolería en el hipotálamo no en el corazón, pero duele de mi pinche enfermedad además me gusta las punzadas en el corazón, esas que salen cuando te hieren sentimentalmente, esas punzadas son adictivas, sólo pienso e imagino cosas y pum, ya duele, eso me empeora pero que mierda, de todas formas moriré.
Ahora a ser el natacho de todos los días, sólo quiero que el día pase rápido y que llegue la noche para poder ser yo.
Otra noche más, pero sin oscuridad esta ves. ¡Doy mi palabra!, por esta noche. 

SadomasoquismoWhere stories live. Discover now