Baje las escaleras buscando a Nathan, no estaba en la sala, ni en la cocina, ni en el patio, ni en el estudio, él... no estaba.
Me quede parada a un lado del marco de la puerta de la cocina y saque mi celular dispuesta a llamarle cuando este suena: Drake.
Ignore la llamada y busque el número de mi hermano, lo encontré y de nuevo Drake llamaba. Volví a rechazarla y marque a Nathan.
—Hola
Contesto al primer tono. Su voz sonaba normal
—Hola, Nath, tenemos que hablar acerca de...
—Lo se— me interrumpió —Ahora estoy con unos amigos pero cuando vuelva, en un par de horas, hablaremos, ¿esta bien?—
—Esta bien
—Te quiero, Meg
—Yo también
Colgó. Me alivie al escuchar que sonaba demasiado normal.
Eso quería decir que ya se le había pasado en enojo, ¿verdad?
Volvió a sonar mi celular: Drake, de nuevo. No queriendo conteste
—Hola
—¡¿Hola?!, ¡¿Porque mierda no me contestabas, Megan?! Me rechazaste dos malditas llamadas y otra me dijo que estabas ocupada, ¡¿Con quien carajos estas ocupada?!
—Drake, calmate...
—¡¿CALMARME?!, no me puedo calmar sabiendo que mi novia me esta poniendo el maldito cuerno con algún estúpido. ¡¿Donde mierda estas ahora mismo?
—No te estoy engañando con nadie así que por favor...
—Estaré en tu casa en media hora y más te vale estar ahí
Colgó. Guarde mi celular en la bolsa de mi sudadera y me senté en el sillón.
Diez minutos después tocaron la puerta, la abrí y era Drake. Se acerco a mi, tomo mi cintura y olfateo mi cuello tal perro buscando, seguramente, algún rastro de perfume ajeno en mi piel.
Me soltó y saco su celular, hizo algo en el y luego me miro
—Sonríe
Se acerco más y beso mi mejilla muy cerca de mis labios. Tomo la foto y se volvió a alejar
—Es todo— guardo su celular sin mirarme —¿Quien es Nathan?—
Esta vez si me miro.
—Nathan es mi hermano
Rió sin humor y se recargo en el marco de la puerta
—Aja, claro, y yo tu primo
Suspire. Era imposible lidiar con él.
No dije nada y negó con la cabeza
—Me iré, Megan, y quiero que no vuelvas a hablar con ese estúpido
Se dio la vuelta y se marcho.
»Imposible«, murmuré mientras cerraba la puerta.
Como Nathan dijo, exactamente dos horas después de la llamada, entro a la casa. Pero entro junto con Mickael, no es que no lo quisiera ver, pero creí que era mejor hablar a solas con mi hermano.
Ambos me saludaron normalmente, Nath miro a Mickael y este asintió, entonces mi hermano me miro y luego a las escaleras
—¿Vamos?
Asentí y camine hasta esta, las subí y entre a mi habitación, él me siguió. Se cruzo de brazos y enarco una ceja en cuanto cruzo la puerta, suspire buscando las palabras correctas para que no se enfadara más de lo que ya estaba...
—No estoy enojado, tranquila
Dijo, no hice nada. Suspiro y borro su ceja enarcada.
—Solo quiero saber una cosa
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Sanders
Teen FictionMegan Cooper es una típica chica de 17 años, tiene un novio que es de su edad pero no la trata nada bien; solo la esta usando. ------------------------------- Por si se lo preguntan, sí, es cliché.
