Dentro de la adolescencia, creo que esa es la parte que más duele. De repente, nuestros padres dejan de ser perfectos, y empiezan a ser mas humanos, más como nosotros.
Su palabra ya deja de ser la verdad absoluta, es más, lo que ellos dicen, en general, para nosotros, es un disparate, o exagerado, o simplemente ya no nos entienden.
Y en parte es cierto, de generación en generación, las cosas can cambiando, los modos de divertirse, los horarios en que nos divertimos, las amistades, todo cambia, y es dificil adaptarse a esos cambios. Más encima, es difícil entender a un adolescente, en especial, porque a veces ni nosotros mismos nos entendemos.
Ahora bien, padres, deben entender, que la adolescencia es una etapa de cambios. No solamente cambia nuestro cuerpo, sino también nuestra mente. Es en esta etapa, dónde el vínculo de lo familiar comienza a romperse. Ahora importa más lo que nuestro entorno piensa, a lo que piensa la familia. Y tienen que aprender a lidiar con eso.
Pero no todo es culpa de los padres. Nosotros, los adolescentes, somos responsables de hacernos entender. ¿O acaso te sientas a explicarles a tus papás por qué sales hasta tan tarde? ¿O por qué ya no puedes usar ese tipo de ropa?
Hablar. Es una frase trillada, pero hablar lo soluciona todo. Mantener un buen diálogo con tus padres, va a generar confianza entre ustedes, y vas a ver cómo sus límites y sus métodos no son tan locos o injustos.
Y ya que hablamos de lo injustos que son los padres, hablemos de su comportamiento.
Es extremadamente molesto cuando, por ejemplo, luego de que pasamos toda la mañana limpiando para que ellos estén felices, vienen y nos dicen "pero te ha faltado ahí". ¿Tan difícil es simplemente decir "que buen trabajo hijo/a? ¿Es que tienen que ver el ñado negativo siempre?
Y hay muchos más ejemplos de lo injustos que son. O cuando contamos alguna anécdota, y en vez de reír, nos regañan. ¿Tanto les cuesta reír? ¿Es que ya no quieren que les contemos nada?
Muy bien, es dificil entenderlos, pero tengo una teoría. Los padres quieren llamar nuestra atención. Sí, tal cual. Así como cuando somos niños y hacemos alguna travesura ellos dicen "es porque quiere llamar la atención" o incluso de adolescentes, cuando hacemos lo que les molesta, solamente para que sepan que todavía estamos vivos y seguimos siendo sus hijos, así también ellos quieren llamar nuestra atención.
Ustedes piensen. Tienen un hijo, que depende al cien porciento de ustedes, que le preparen la comida, lo vistan, bañen, etc. Ese mismo hijo, los ve como héroes, no hay nada que ustedes no puedan hacer, y más aún, lo que ustedes dicen es palabra santa. Que están todo el día esperando a que ustedes lleguen, que apenas los ven, corren a sus brazos. Debe ser una sensación única, placentera, saber que alguien los necesita, y los ama de la forma en que un niño ama a sus padres. Entonces, de a poco, pero no despacio, ese niño deja de esperarlos, deja de ir a su encuentro con los brazos abiertos, le da igual lo que digan, ya no pueden con todo, no los idolatra, no les presta atención, se la pasa con los amigos, y ustedes se sienten completamente desplazados de su vida. Pero a pesar de todo eso, siguen amando a ese hijo tanto o más que cuando era un bebé, y sufren cada vez que está fuera de casa, imaginando todo lo malo que puede llegar a pasarles.
Ante todo esto, solo queda una cosa por hacer. Regañarlos, para así al menos intercambiar gritos, prohibirles salidas, prefieren que los odien a que le pase algo a su bebé. Exigirles más y más, la sensación de que ellos hagan algo por ustedes es tan hermosa, que quieren que no se detengan. Hacer todo lo posible para que ellos sepan que siguen siendo sus padres, que dependen de ustedes.
Ya no es tan absurdo lo que sus padres hacen ¿no?
Entonces ¿qué hacemos para que la tortura se detenga? Amarlos. Y no solamente sentirlo, demostrarlo. Cuando ellos lleguen a casa, recibanlos con un abrazo, y no solo cuando necesitan dinero. Si les están contando algo de su vida, por más aburrido que sea, escúchenlos, muestren interés por su vida. Cuando los regañen, pidan disculpas, expliquen por qué lo hicieron, y denles un abrazo.
Y recuerden, ahora, ellos los necesitan a ustedes, más que ustedes a ellos.
Tener una buena relación con sus padres, va a hacer que ya no necesiten llamar su atención, y van a ser más libres, y felices.
En fin, a veces la vida duele menos, cuando miramos mas allá de nuestra nariz.
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ABC del adolescente.
RandomLa adolescencia, dura etapa que parece no acabar más. Todo cambia, desde nuestro cuerpo, hasta nuestra mente. Decir que es una etapa de sufrimiento es quedarse corto. Si tan solo hubiese un manual para pasarla lo más tranquilamente posible... Bu...
