- "Natán~, ven Natán, en donde te escondes chico malo" dijo ella, una mujer de 30 años, pelo amarillo, largo y sedoso, esa mujer corria por toda la casa buscando a su hijo, Natán, pasaba de cuarto en cuarto revisando cada parte de los dos pisos de la casa, minusiosa y entretenida en su rol de buscadora.
-"Ugh..", un debil gemido se pudo escuchar desde la esquina de un armario, ese ruido fue producido por un niño de 8 años, ojos verdes, pelo amarillo que oscilaba entre cafe y amarillo, quien jugaba el rol del que se esconde.
"Calmate y no hagas ningun ruido", penso para si mismo el pequeño Natán, pero con los pasos de su madre acercandose, su corazon latia aun mas rapido a cada segundo que pasaba, haciendo todo lo posible para dejar de temblar y no hacer ningun ruido, solo pudo abrazarse a si mismo y esperar a que su madre no lo encontrara.
-"Sal de donde te escondas Natán, te doy esa oportunidad de hacerlo y sere mas gentil contigo.", dijo la madre acercandose a el armario de madera, su color cafe resaltaba la belleza del cuarto y ese era un lugar que ella sabia que su preciado hijo se esconderia.
"Toc, toc, toc"
-"Hah..", tapando rapidamente su boca Natán interrumpio su grito de sorpresa y cerro los ojos esperando que todo terminara pronto, volteo su cara de la puerta hacia la parte trasera del armario, y se abrazo aun mas fuerte conteniendo las lagrimas que querian salir de sus ojos.
"Toc, toc, toc"
-"No tu tambien Natán, no te atrevas a querer dejarme tu tambien", la madre dijo con ternura mientras pasaba su mano lentamente sobre las puertas del armario, casi tan delicadamente como si estuviese queriendo decifrar un lenguaje nuevo escrito en las puertas de el armario utilizando los dedos de ambas manos.
"PUUM!!!", un golpe resono dentro del armario, su madre habia golpeado la puerta del armario, haciendo que se escuchara por toda la casa.
-"ESCUCHAME TU JOVENCITO, TU TIENES PROHIBIDO ABANDONARME!!, SAL DE ALLI EN ESTE MISMO MOMENTO!!!", grito con todas sus fuerzas mientras golpeaba la puerta repetidas veces, mientras Natán solo podia esperar a que ella abriera la pierta y que todo terminase.
"Creeack", el sonido del armario abriendose resono sobre la mente de Natán, el volteo la cabeza y vio la figura de su madre parada, observandolo tranquilamente.
-"Sabes, desde que tu padre nos abandono, no he podido encontrar ningun otro hombre que me cuide como tu lo haces, ellos solo me utilizan y se deshacen de mi como tu padre lo hizo, pero en momentos asi me pregunto si tu en realidad me quieres o tambien me utlizas como todos ellos.", dijo con ternura y al finalizar de hablar tambien habia finalizado de abrir ambas puertas del antiguo armario.
Natán penso que ella no estaba tan enojada como el creia asi que se dio la vuelta y salio del armario, parado frente a su madre y solo mirando al suelo de alfombra de color cafe.
-"Eso es mi niño, fue bueno de tu parte salir por tu propia voluntad...", los ojos de Natán se abrieron hasta su maximo, talvez el se habia equivocado, el olor a alcohol penetro su nariz, ese olor le avizaba que nada bueno podia salir, asi que trato de darse la vuelta y correr, pero su madre agarro su brazo impidiendo cualquier posibilidad de huir, "...dentente alli pequeño, adonde crees que vas?, aun no he terminado...", Natán trato de liberarse de su agarre pero no pudo, "...si...tu tambien...TU TAMBIEN SOLO QUIERES UTILIZARME Y LARGARTE DESPUES VERDAD?!!, TU NO ESCAPARAS NUNCA DE MI!!!!", con eso dicho ella empezo a golpear a Natán fuertemente, golpe tras golpe, Natán solo pudo tratar de cubrirse para no salir lastimado, o mejor dicho, para no mostrar sus lagrimas a su agresora, resistio todo lo que pudo hasta caer desmayado...
-"Ah....otra vez.. tsk."dijo Natán al haber despertado mientras se limpiaba las lagrimas de su rostro, se encontraba recostado en el patio de su escuela, bajo la sombra de un arbol.
"Que molestia..".
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Titulo Generico
Romanceacercate a la historia de un chico que piensa que el amor es un desperdicio, pero sera siempre asi?....
