En las entrañas del bosque...
Una pequeña cabaña, cálida pero muy cómoda.
Aunque un poco lejos de la ciudad; a mi madre le encanta la naturaleza, por eso vivimos aquí, no es mucho problema para mí, ya que yo adoro a los animales, pero al parecer no les caigo muy bien a ellos.
-Quédate aquí pequeña Evangeline-
Me dijo con una voz muy dulce y sútil
-No me tardaré-
Me sonrío, yo traté de insistirle en que no se fuera, pero...yo sabía que hacer después, ¡Jeje!
Se levantó, agarró su bolso de perlas e hilos entrelazados y volteó a mirarme.
-Cuídate, y recuerda, no salgas de la cabaña mientras yo no estoy, es peligroso-
La miré un poco molesta pero le respondí con veleso
-No mamá, yo estaré bien aquí, no te preocupes por mí, tárdate lo necesario-
Ella sonrió de nuevo y asintió, abrió la puerta, salió un poco insegura y la cerró.
Yo me quedé mirándola por la ventana hasta que se alejará más, me acosté por un momento en el sofá pensando en lo que iba a hacer, sin percatarme que mi mamá despistada había dejado algo en la cocina hirviendo.
Empezó a llegar el olor a quemado, me levanté rápidamente y corrí hacia la cocina, apagué la lumbre. Realmente me asusté, creí que se iba a encender en llamas toda la casa, bueno, ni casa, es muy pequeña para llamarse así.
-¡Que aburrida estoy!-
Grité mientras estaba estirándome, el viento azotaba las ventanas, parece que estaba haciendo frío, yo me emocione más y más, me puse mi abrigo favorito color escarlata, mis botas cafés y salí de la cabaña.
Veía el cielo, parecía que iba a llover, pero eso no me detuvo a andar merodeando por ahí, sentí unos escalofríos inmensos, pues empecé a ver que los árboles se hacían cada vez más grandes, pensé que era por el frío y así que decidí seguir mi camino.
La brisa del viento roceaba mi cara, me sentía realmente bien, hasta que...
Comencé a escuchar pasos, acercandose hacia mi, volteé hacia atrás pero no vi nada, quise mejor regresar a la cabaña pero al parecer...<<¡¿Me había perdido?!>> Me sentí más nerviosa de lo normal, me puse a correr como loca, pero sólo veía a los aburridos árboles, sentía que miles de miradas se apuntaban sobre mí, ansiosa y a punto de llorar, resbalé con una roca, al momento de caerme vi que alrededor había demasiadas piedras y rocas, mi cabeza se golpeó con una de ellas y caí, inconsciente.
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The Key (CANCELADA)
Adventure¿No te has preguntado cómo sería encontrar un par de pistas para llegar hacia un misterio? Esta es la historia de Evangeline Una niña de 12 años que encuentra a su primera compañia, encerrada en un bosque de tantos misterios por descubrir y tanto qu...
