1. Llegamos a Madrid

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Hacia varios dias que habia empezado mi mudanza,había hecho las maletas y era mi primer día en Madrid .Por fin... Por fin habia salido de casa de mis padres , llevaba desde que habia acabado la carrera queriendo salir al mundo a vivir aventuras.

Hacia tan solo un par de semanas me habia llamado una farmacia para trabajar en el centro de madrid, un buen contraro y un buen sueldo .¿Como iba a rechazarlo?.El problema empezo cuando se lo conte a mis padres , pero supongo que era de esperar , teniendo en cuenta que soy hija de unica y mimada .

Mamá deja de llorar, porfavor es una gran oportunidad para mi.-dije mientras intentaba consolarla.No , no quiero que te vayas aun amanda, eres mi pequeña.-dijo intentado no seguir llorando. mamá no dejare de ser tu pequeña , solo que tengo que seguir con mi vida .-dije.

Pero no tan lejos hija .-dijo ella mientras se sonaba fuerte con un pañuelo.

Mieré a mi padre mientras tanto , a el apesar de que le entristecia lo comprendia y lo aceptaba hacia meses que sabia que me queria ir , que yo queria ser libre y que yo queria crecer.

Me mudé una semana más tarde a un piso de una sola habitación, era lo más barato que podía permitirme,tengo grandes esperanzas de que hacer con mi dinero puesto que mi sueldo no es malo para nada.

La verdad esque al menos por ahora, el lujo no es algo que caracterice mi vida, mis padres son muy ahorradores y me inculcaron ese pensamiento, no me parece nada mal eso puesto que estoy resguardada de cualquier apuro.
Comencé a quitar todas las cosas de cajas y demás pero al llegar la tarde ya no podía más y solo había abierto un par de cajas,mire las apps de comida adomicilio, me moría de hambre y pedí a un restaurante chino tallarines con pollo.
Oh dios son mis preferidos. -Pensé.
Y llamé rápidamente.
Al rato estaba en casa sentada en el sofá, leyendo una revista y comiendo cuando acabé me tumbé en el leyendo uno de mis libros favoritos, Rebeca y mientras me inmiscuia en Manderley y su historia me dormí en el sofá.

A la mañana siguiente me desperté con un dolor de espalda enorme. No dejaba de pensar ¿¿¿PORQUE NO ME FUI A DORMIR A LA CAMA???

Me duché, me lavé los dientes, me vestí con un vaquero ajustado y cómodo de un color claro y una camiseta de punto de rayas negros y blancas,  después recogí mi rizos rubios con una coleta,  y me puse unos zapatos de tacón negros que mis padres me regalaron antes de marchar, adoro los zapatos de tacón. Y de esta manera me dispuse a salir a desayunar.
Había una cafetería muy bonita al otro lado de mi calle y me dispuse allí a tomar un café.

Me senté en una de las mesitas que había en la terraza.
Un camarero con el pelo color caoba y muy sonriente se dispuso a tomarme nota.
Buenos días, que desea tomar?-dijo mientras miraba para la nota sin apenas acerme caso.
Buenos días, un café con leche, por favor-dije sonriente
Sin embargo la forma en la cual me miraba era como si no estuviera y la sonrisa parecía cada vez más falsa.

Supongo que estará cansado del trabajo -me dije a mi misma.

Mientras me tomaba el café saqué mi agenda y comencé a apuntar en ella aquello que quería hacer durante la semana para poder organizarme.
Empecé poniendo que mi próxima parada hoy seria ir a ver la situación de mi trabajo porque aun no tenia ni idea de donde podría estar.
Después anote ver las tiendas de la ciudad, me encanta la moda y la moda de Madrid era algo que deseaba ver más que nada.

Pagué el café y me dispuse a ver la farmacia en la que iba a trabajar.
Tocaba buscar el sitio. 

Calle San Francisco...calle San Francisco. - Me decía a mi misma mientras miraba mi móvil que intentaba ubicarme.

Estoy pérdida-pensé
No llegaba tarde puesto que no empezaba hasta dentro de una semana pero siempre quiero tener todo bien ubicado.
Levante la cabeza y allí... justo allí... en aquel escaparte, allí estaban unos zapatos perfectos de Dolce, eran preciosos

Soltera En La CiudadOnde histórias criam vida. Descubra agora