Prólogo

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Desperté, era una mañana como cualquier otra. Recordé que era lunes, y debía ir a la escuela. Un poco fatigado, me levante. Al bajar las escaleras vi a mi padre hablando muy emocionado con mi madre. No alcancé a escuchar mucho, solo algo de un ascenso y algo de que cambiarían su lugar de trabajo. Cuando baje mi padre se despidió de mi  madre.

Adiós cariño.- Dijo mi padre.

Adiós, suerte.- Le respondió mi madre.- Oh, hola Jason. ¿Quieres algo para desayunar?

No mamá, solo dame algo para el almuerzo en la escuela.- Dije.

Está bien. En la nevera hay un sándwich, por si quieres.

Ok, gracias.- Respondí mientras iba hacia la cocina.-

Tome aquel sándwich de la ya nombrada nevera. Mi madre me conoce muy bien, ya que lo preparo con los ingredientes que más me gustan, jamón, queso, tomate y un pizca de lechuga. Luego de tomar la deliciosa merienda,  Me despedí de mi madre y fui a la acera.

Al salir, me di cuenta de que no estaba el autobús que habitualmente me esperaba a las afueras de mi casa. Me enoje un poco, pero aun así debía asistir a la escuela. Quedaba un poco lejos de mi casa, así que debía correr si no quería llegar tarde.

Después de una larga caminata, llegue a la escuela, donde vi a mis amigos en la puerta. Bueno, seré sincero, no son mis amigos. De hecho podría decir que hasta me desprecian, por el simple hecho de tener un padre famoso y ser ''El niño mimado''. Trate de evitarlos, para evitarme una humillación, pero uno de ellos me vio. 

¡Miren! Allí está el niñito de mama. Vamos a molestarlo un poco, chicos.- Dijo uno.

Si, miren como trata de evitarnos, ¡Nos tiene miedo!- Se rió otro.

Oh, trajo un almuerzo, seria una lastima que alguien lo tomara...- Se jactó otro.

¡Ya dejen de molestarme! ¡Nunca los moleste! ¿Por qué ustedes si a mi?- Grité enojado.

¡Oye cálmate! Solo bromeamos...- Dijo el primero.

¿A si? Pues parecía otra cosa...- Le respondí mientras me iba al salón de clases.

Cuando me asomé por la puerta del salón, vi a ese raro chico. No me importo y entre. Teníamos un examen hoy, así que abrí el libro y me puse a estudiar. Francamente el examen no fue difícil, podría decir que fue fácil.

Al regresar a mi casa, mi padre no había vuelto aún. Le pregunté a mi madre y me contó que había sido ascendido, y que posiblemente hayan cambiado sus horarios. No me preocupe y me fui a ver la televisión. Estaban dando una noticia sobre una persona que había desaparecido, no me interesó y cambie de canal. Me quede viendo una película hasta tarde, y luego me fui a dormir, cansado por la cantidad de horas que había pasado despierto ese día...

Al día siguiente, me desperté como todos los días. Pero, esta vez había algo diferente. No estaba mi padre. Me preocupe, ya que no había venido el día anterior. No sabía que podría haberle pasado. Algo extraño estaba pasando, y tenía que averiguarlo...

Expediente 0410Where stories live. Discover now