Capítulo 1

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Capítulo 1.

- ¡Arriba las manos! ¡FBI!

Maldita sea, siempre quise decir eso.

Todos me miraron, algunos divertidos, pero la mayor parte confusos. ¿Es que nadie se iba a creer que esto era un asalto? Agh. Bajé mi ametralladora de juguete e, indignada, seguí buscando un buen regalo para mi prima.

¿Tan difícil es buscarle un maldito regalo a una maldita nena de dos años? Para mi lo era.

Había recorrido cerca de cuatro jugueterías y esta era la última opción que me quedaba. Estaba cansada y mis piernas dolían de tanto caminar. Principalmente había pensado en una muñeca pero, ¿Por qué todos los bebotes tienen que tener cara de poseídos? En serio, eso asusta.

Finalmente decidí que le iba a regalar algún equipo de fútbol de cuando yo era una bebé, ya era hora de que se hiciera mujer, ¿no? Pues bien.

Fui directo a la caja a decir que no iba a llevar nada, pero entonces debí haber sido bendecida por algún diablo porque wow, bendito sea lo que veían mis ojos.

Una hermosa rubia de ojos azules de no más de 19 años me miraba desde el otro lado. Inconscientemente lamí mis labios. Creo que la estaba devorando con la mirada, espero y ella no se dé cuenta de eso.

¿Olvidé mencionar que soy lesbiana? Genial, porque lo soy.

Una hermosa morena de 18 años llamada Angie. Y lesbiana. Por esto es que todavia no termino el colegio, pero ese es un tema aparte.

La chica carraspeo incómoda y yo volví a la realidad.

- Oh si, lo siento, sólo que cuando entré había otro chico y me sorprendí, eso es todo.

Sí, eso es todo Angie.

- Justo a las 16:00 hs se hace el cambio de turno. - Su voz me derritió. Tendría que ser un pecado tener una voz tan moja bragas. - ¿Necesitabas hablar algo con él?

- No, sólo pasaba a avisar que no llevaría nada.

- No pasa nada, gracias de todos modos. - Oh Dios, esa sonrisa. Bendito sean todos los santos de este mundo.

Creo que me mojé.

Salí del negocio con una mano abanicandome la cara a pesar de que hacían unos buenos 14°. Bueno, creo que mi sistema inmune se estaba quejando.

Sólo esperaba tener mas cumpleaños, porque casualmente iría siempre a esta juguetería y a este horario a comprar el producto.

Yo no soy una persona que cree en "el amor a primera vista" o los flechazos, me parecen puramente estéticos. Pero esta chica, wow. Si la vieran lo entenderían. Hasta la chica más heterosexual dudaría de su sexualidad.

Bueno, quizás esté exagerando un poco.

Pero en serio, me parece que iría a ese negocio más seguido.

(***)

- Oh, pero miren quién se dignó a venir. ¿No deberías estar en tu casa follando mujeres? Digo, es por eso que decidiste tirar tu vida a la mierda. - Fruncí el seño.

- ¿Y tú no deberías estar criando a tus prototipos de hijas perfectas? Digo, es por eso que le diste la espalda a quien te apoyó siempre, mamá. Mantenlas vigiladas, nunca sabes cuando se te puede escapar el ganado. - Ella apretó los labios, y creo que decidió callarse ante la llegada de más personas al lugar.

Esa señores, era Johanna Ferguson. Alias mi madre. Aunque lo único que la hace mi madre es que llevo su sangre en mis venas.

Y las que vienen caminando ahí como dos modelos con vestidos y tacones altos, son mis hermanastras. Diana y Sofia.

You'll never walk aloneCerita yang bikin terobses. Temukan sekarang