Aquel chico castaño entró por la puerta de su salón. En realidad, solo se asomó un poco, pero aquello fue suficiente para que sus miradas de crusacen. Él le miró como miraría a cualquiera, y Matt le miró de la misma forma.
Pero su corazón se aceleró.
Y sintió una profunda vergüenza, se sintió vulnerable. Como cuando estás desaliñado y llega alguien que te gusta.
Y claro, él no estaba desaliñado. Era alguien atractivo.
Pero así se sintió, y para él, aquello fue raro.
Se sintió fuera de si.
Removió aquella sensación de su cabeza, y volteó a mirar a su novia, Catrina Hoodman, la capitana de porristas. Ella era alguien popular, bonita, y también deseada por los chicos de aquel instituto.
Aunque le mirase, la sensación seguía colada en su espalda, como un escalofrío. Y el chico seguía apoyado en la puerta, cómo si esperase a alguien.
Matt le tocó el hombro a la chica que estaba a su lado, y con preguntó con cautela, como si se tratase de un crimen:
-¿Sabes como se llama aquel chico? – y apuntó disimuladamente a la puerta, pero manteniendo su semblante varonil.
-Eh, que me lo has preguntado como una chica. – rió – Sí, se llama Travis, es nuevo al parecer. – dijo para luego examinarle con la mirada – Es bonito.
Desvió su mirada, y luego de soltar una risa nerviosa, ideó su respuesta. Su hombría no le permitiría parecer una chica sonrojada. Aclaró su garganta y dijo:
-Pero no como mi novia, o una chica. Soy heterosexual, me ofendes, Hanna. - le dijo con tono duro -
-¿Porqué te alarmas tanto? Nadie ha dicho que no lo seas – hizo una mueca – por eso las chicas no hablamos con chicos, son ineptos.
-Disculpa, es que no he tenido un buen día y me he tomado todo a pecho – sonrió de lado, con arrepentimento - ¿sí?
-Bueno... ¿Cómo vas con tu novia? – cambió el tema.
-Muy bien, demasiado, diría yo... - su vista se perdió en el pizarrón, donde todos esos signos sin sentido no representaban nada de lo que él pensaba.
Por su mente pasaban imágenes rápidas. Él tomando en brazos a su novia, llevándole a cargas mientras ella le comía los labios a besos. Y podríamos continuar, pero salió de su trance en el momento en que la mirada escarlata de el chico de la puerta pasó por sus recuerdos. Podría recordar a su chica recostada en la cama. A él quitándose la camiseta. Y hasta ahí llegaríamos, porque el recuerdo de aquella mirada volvería. Y a él le gustaba verla.
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mirada.
Teen FictionAlex es un chico popular. Tiene una novia popular también, y a su vida no le falta emoción. Atractivo, carismático, y sobre todo: ''varonil''. A su forma lo era, la ropa negra combinada en matices de blanco creaba su estilo, y eso bastaba para que t...
