Una chica muy arrogante esperaba su vuelo en la sala de un gran aeropuerto. Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también galletas. Se sentó, para poder descansar y leer en paz. En el asiento de a lado se sentó una señora ya de edad poco avanzada, que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellas quedaron las galletas. Cuando la chica cogió la primera galleta, la señora también tomó una. La chica se sintió indignada, pero no dijo nada. Solo pensó: "¡Qué descarada esta vieja; si yo fuera más valiente, le diría un par de cosas y le hablara pésimo y le insultaría". Cada vez que ella cogía una galleta, la señora también tomaba una. Aquello le indignaba tanto a la chica, que no conseguía concentrarse ni reaccionar. Cuando quedaba una sola galleta, pensó: "¿qué hará ahora esta vieja aprovechada?". Entonces, la señora solo le sonrio y partio la galleta al medio asi tomando una mitad para ella. La chica no la aguanto y le dijo "es usted una vieja descarada, porque no se compra sus propias galletas!?". La señora solo se fue. Una vez separadas la chica abrio su bolso y encontro ahi un paquete de galletas, nunca las abrio solo la señora se las estaba compartiendo, la chica no tuvo otra reaccion que deprimirse y empezar a llorar pensando "fui una idiota"
FIN
