Capítulo 1

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Hace más de 100 años, los titanes aparecieron en el mundo y empezaron una masacre que llevó a la humanidad al borde de la extinción. Desde la aparición de estos, el perímetro del último territorio que le quedaba a la raza humana está rodeado por tres muros. Son, empezando por el exterior, el muro Maria, la cual es la pared más externa y mide unos 500 metros de altura, el muro Rose que se encuentra a 100 kilómetros de distancia y finalmente el muro Sina, donde se aloja la realeza y la gente podrida a dinero.

La capital real se halla en la zona más protegida por los muros, allí es donde viven personas poderosas de alto linaje y con suficiente dinero para poder satisfacer cualquiera de sus caprichos, estos, que habitan en suntuosos palacios alineados, se les prometió vivir en la abundancia. También es El Centro de más actividad, incluyendo la política y la economía.

Pese a la magnificencia de este lugar, existen a su vez lugares turbios y oscuros. Bajo estos Palacios, se encuentra una zona residencial subterránea, conocida con el original nombre de La cuidad subterránea. Según documentos severamente antiguos, para huir de los titanes, durante un tiempo se estudió la posibilidad de vivir bajo tierra, pero finalmente se suspendió la inmigración y las ruinas que quedaron se convirtieron en el hogar de pobres y crimínales.

Las profundidades, convertidas es barrios bajos, también fueron abandonadas por la monarquia y ahora incluso la policía militar vacilaba con entrar allí para controlar ese lugar repleto de enfermedades y tragedias cometidas ente los ciudadanos.

En lo más profundo de la cuidad, tres cuerpos negros alzaban el vuelo rozando con sus cabezas por el techo de piedra que aprisionaba ese lugar en su interior. Los ciudadanos de allí ya estaban acostumbrados a ver a esos tres saltar de casa en casa y suspenderse en el aire por largos segundos hasta volver a caer. Esa tarde, esos tres corrían tan rápido como podían, armados con unos dispositivos robados, saltaban y huían del cuerpo policial, que por una vez, les había entrado por adentrarse en esa ciudad olvidada.

—Son cuatro y están detrás, a 20 metros aproximadamente —gritó uno de los chicos.

—Me quito el sombrero cuando les veo trabajar hasta tan tarde—respondió la única mujer en ese grupo de tres.

—Hay que hacer algo Levi, no vamos a invitarles a la guardia— gritó el joven a su compañero que se adelantaba.

—Furlan, Isabel —murmuró el chico de pelo negro que estaba más adelantado—. ¡Vamos allá!

Estos tres jóvenes, los cuales se habían criado juntos entre la miseria, convivían robando en la cuidad subterránea. Ese grupo de tres era compuesto por Levi, un chico serio de piel pálida con un contraste de pelo oscuro bien peinado, siempre con su actitud avinagrada y su expresión callada y sería. Con ese carácter firme e ideas claras, le convertía en un conscripto con un enorme potencial para ser líder. Más tarde le seguía Furlan Chruch, un joven unos años menos que él de ojos color celeste claro y el cabello castaño pálido. Un chico generalmente tranquilo y prudente. Y más tarde, se encontraba Isabel Magnolia, la cual poseía una estatura aparentemente baja, unos grandes ojos verdes y el cabello rojizo y corto atado en dos coletas. Una mujer enérgica y de fuerte carácter, risueña y la más alegre en el grupo. Mantenía una actitud positiva ante cualquier pronóstico y tenía una profunda confianza y cariño en sus compañeros Levi y Furlan.

Estos rápidamente se acercaron al suelo, clavaron sus dispositivos de maniobras sobre un puente y pasaron bajo él, con el fin de despistar a los cuerpos de policía que les perseguían de cerca. Pasaron rozando el suelo, por lo que causaron algo de estruendo entre los transeúntes que caminaban por la calle. Se fueron abriendo paso a toda velocidad, esquivando personas y saltando animales y carros.

Freiheit  /// Erwin x Levi Where stories live. Discover now