Haikyuu! no me pertenece, tampoco Jurasick Park T.T
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Se culpaba, era su culpa!, por supuesto la idea descabellada fue de su novio, quizás influenciado un poco por su mejor amigo, pero él tenía la obligación de detenerlo, decirle que era estúpido y si era necesario encerrarlo en la habitación hasta que se olvidara de aquello.............. o muriera, lo que pasara primero. El que se jactaba de tener un IQ más alto de lo normal, que cursaba su primer año de internado en un reconocido hospital de Tokyo, con una gran carrera por delante, se dejo engatuzar por el estúpido disfraz de dinosaurio y las dulces palabras de su novio una vez que salió de el y por eso, se culpaba por la situación que estaba viviendo en ese momento.
Se había vuelto una tradición que en su cumpleaños Kuroo le regalara algo relacionado con dinosaurios, eso comenzó en segundo año de preparatoria, fue gracias a Yamaguchi y a su gran boca en una noche durante un campamento de entrenamiento, que su actual novio se enteró de su ''afición'' por los dinosaurios y aunque Kuroo ya no se encontraba en el equipo de Nekoma el chisme llegó hasta sus oídos, desde entonces su habitación se llenaba cada vez más con objetos Jurásicos, peluches, llaveros, tazas y hasta pequeñas figuras de origami (Kuroo era realmente talentoso en eso) y era por esos pequeños grandes detalles hecho a mano, que por cierto le encantaban, que no se atrevió a comentarle de forma casual que realmente no le agradaban los dinosaurios, y aquellas figuras que reposaban en su habitación durante la preparatoria eran de su hermano el cual se las heredó al irse a la Universidad, tampoco era que le molestaran, simplemente formaban parte del ecosistema que habitaba en su casa.
Su cumpleaños era en un par de semanas, se encontraba descansando en su apartamento compartido después de un turno doble en el hospital, comía helado directo del tarro mientras miraba aquella serie en Netflix que lo tenía tan enganchado. Sabía que ese día Kuroo llegaría temprano por eso no se sorprendió al escuchar la puerta abrirse, e incluso informó que se encontraba en la sala de estar, más sin embargo grande fue su sorpresa al ver a Kuroo entrar enfundado en un estúpido traje inflable de dinosaurio, entregandole un sobre de manila decorado con sellos de dinosaurio que casualmente combinaban con el pantalón de pijama que llevaba en aquel momento. Kuroo habló y aunque su voz se escuchaba amortiguada por permanecer dentro del traje logró comprender lo que decía.
Después de las palabras de Kuroo, miraba el objeto en sus manos como si fuera radioactivo, temía lo peor, lo que sea que estuviese dentro fue idea del ex capitán de Fukurodani y aunque realmente le agradaba Bokuto, sus ideas no eran las mejores.
Kuroo volvió a hablar incitandolo a sacar el peligroso contenido, y, ohh grande fue su sorpresa al encontrar más dinosaurio esta vez impresos en una tarjeta de felicitaciones adelantada, repasó las letras rápidamente con ojos analíticos, aquéllo no parecía algo que le dedicara el mejor amigo de su novio, sino más bien el dinosaurio inflable que tenía al frente, un pequeño sonrojo adornó sus mejillas y Kuroo vio el momento indicado para salir de su confinamiento.
Acalorado por el disfraz que usaba con anterioridad Kuroo se acercó y le susurró lo importante que era para él, cuanto lo amaba y lo mucho que le alegraba que formara parte de su vida, también le comentó que sabía lo cansado que se sentía gracias a su internado y lo mucho que se esforzaba por ser el mejor, por eso había decidido adelantar los planes para su cumpleaños. Tomando sus manos pasó los demás papeles que anteriormente se encontraban dentro del sobre hasta dar con un par de boletos de avión, mostrándoselos con una gran sonrisa, el destino, un isla de América Central.
Sonrió nerviosamente, sus ojos iban de su novio al papel, aquella isla la conocía, ubicada mas específicamente a 120km de la costa oeste de Costa Rica, era tema de conversación mundial, en unos días abriría sus puertas al público y Kuroo tenía boletos y reservaciones para toda una semana,la semana de su cumpleaños, ¡pasaría su cumpleaños en aquella isla que desafíaba a la naturaleza! No, ni loco lo haría.
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Dinosaurios para cumpleaños
Hayran KurguKei recibe un regalo de cumpleaños de parte de su novio, pero viniendo dicho presente de Kuroo ¿Las cosas saldrán como lo planeó o todo se descontrolará?
