Conociendo una perspectiva

110 16 57
                                        

Realmente me pregunto: ¿Por dónde iniciar?, es que hay tanto en esta historia y a la vez tan poco, todo encerrado, enmarañado hacia el mismo punto; una mezcla de emociones que se vierten en un tazón y muchas veces ya no se distinguen uno de otro. En innumerables ocasiones llegué al punto de mal interpretar y confundir todo lo que pasaba a mi alrededor, es tan complicado explicar varias cosas, es solo cuestión de vivirlo, pasar el día a día con todo esto para que quizás sea algo más comprensible. Porque hasta yo no pude entender como todo se encaminó a este punto, aún habiéndolo vivido paso a paso, ni siquiera hoy día entiendo muchos de los rumbos y el por qué de todas las vueltas que dio mi vida, mi mundo.
Debería de iniciar con dar a entender de cómo y quién soy yo para que puedan interpretar con más facilidad mi historia; soy un joven, altura promedio, cabello corto, algo morochito (como lo decimos aquí), ojos negros, y un simpático hoyuelo en la mejilla derecha, no estaba ni gordo ni flaco, pero si algo atlético, siempre fui alguien que gran parte del tiempo lleva las responsabilidades y los sueños como si fuera un adulto; cosa que para muchos es sinónimo de amargura o de ser un aburrido, para mí siempre fue la forma más prudente de vivir, siempre he dado muchas vueltas a todo, buscando quizás muchas veces la quinta pata al gato en cada situación y evitando arriesgarme en muchas cosas, bueno en las cosas que realmente amaba,  porque irónicamente siempre temí arriesgarme en eso que era lo que más sentido y alegría le daba a mi vida, muchas veces, porque el hecho de arriesgarme podía significar perderlo, me podría llevar a algún tipo de hueco del cual no podría salir, y solo me quedaría dejarlo, tener que huir de ello, quizás para siempre. Toda mi vida amé la locura, aunque en público debía disimularlo, por todo lo que estaban acostumbrados a ver de mí y el respeto que ya me gané por tantas personas que incluso estaban por encima de mí para los ojos de la sociedad, llegar a eso era algo que casi nadie lograba, por lo que no estaba dispuesto a perderlo, y convertirme en lo que muchos consideran como uno más del montón, e incluso yo lo consideraba así, llegar allí no fue fácil, volver para atrás no era una opción.
Pero fue todo muy simpático, lo que yo consideraba que me podía convertir en uno más del montón, siempre fue el potencial que me convertía en el que marcaba la diferencia, esa locura e ideas descabelladas e infantiles que nunca compartía con nadie, pero que siempre lo implantaba con dulzura en cada cosa que realizaba, en mi secreto siempre fui de esas personas que aman lo que para el resto no significa nada; una noche estrellada, un atardecer, una buena melodía, un café con una charla amena, etc. siempre fui mucho más profundo lo que demostraba, y creí que nadie lo notaría jamás, pero me equivoque.
Gran parte del tiempo estaba sólo, pensando y meditando sobre tantas cosas que me pasaban y no les encontraba sentido a que ocurrieran, o cosas que soñaba que me pudieran pasar, cosas que nadie sabía que las anhelaba dentro de mi corazón. Sí, siempre he tenido amigos que han obtenido bastante confianza de mi parte y han conocido mucho de lo que hay dentro mío (pero nunca todo), ellos ya notaron lo chistoso de mi sonrisa, lo contagioso que llegaba a ser mi risa, lo serio que podía estar después de un desacuerdo, y bueno casi siempre estuvieron en las buenas y en las malas, al menos unos pocos. Siempre consideré algo difícil encontrar nuevos amigos, más aún si en realidad era una amiga, es decir, una chica. Había muchas razones por las cuales se complicaba que pasara eso, las desilusiones recibidas por tantas personas, y lo que era peor, el peligro a enamorarse, es como decir que había una fobia al amor, era como sufrir realmente de la “Filofobia” (Miedo al amor), bueno no llegaba hasta ese punto, y debo admitir que en el fondo siempre estaban esas ganas de amar y de ser amado, pero que tus relaciones nunca funcionen es deprimente, se dice que para encontrar a la persona correcta tendrás que pasar por muchas incorrectas antes, pero es un juego demasiado malo, pierdes tantas piezas que ya no sabes si al final tendrás posibilidades de ganar, tantas veces sufres y al final tienes tan poco por querer dar únicamente por miedo.
Ya aprendí que la vida da demasiadas vueltas para poder enseñarte algo, así que es mejor aprenderlo y guardarlo para nunca olvidarlo, ya que simplemente no es justo tener que ir por un camino nuevo y parar luego de darte cuenta si fue o no el correcto, y siempre hacerlo muy tarde; los retos son cada vez mayores y no se enfrentan así porque sí, hay mucho en juego, y es como en el ajedrez, por un mal movimiento, una falta de atención, puedes perder la partida, todo lo que lograste hasta ahí puede ir a la nada, aunque todo parezca estar bien. Pero lo que es realmente admirable es que así mismo, con todas sus vueltas, cuando te quiere llevar a algún lugar, a algo o alguien, no importa cual camino elijas simplemente te cruzas con ello, y de alguna manera sientes que está ahí lo que la vida depara, y en ese mismo momento la mente le da la guerra al corazón, y empieza la batalla que no tendría un ganador cierto.
Bueno en definitiva fui demostrando demasiado de mi personalidad, incluso algunas cosas profundas de mi corazón, aunque queda mucho que decirles, pero estoy seguro que se darán cuenta de todo lo que soy en cuanto a lo profundo de mi vida a medida que les voy contando mi lado de la historia; ese pequeño punto de partida, esa parte de la cual solo al vivirlo se siente a cabalidad, la perspectiva de alguien que estuvo allí y lo sintió todo, cosas que fueron inesperadas pero como dije: la vida da tantas vueltas, demasiadas, que te hace encontrar con las cosas más inesperadas en el momento más necesario.

Hasta el Mundo da VueltasCerita yang bikin terobses. Temukan sekarang