12.9.2016
Somos una mota de polvo. Somos tan insignificante como una mota de polvo. Probablemente si muero, no afectará a un porcentaje considerable de personas. Pero que importa quien muera? No somos nada. Estamos tan centrados en nuestro egoísmo que se los olvida que la Tierra es el único planeta que tenemos. Que a ella le da igual quien muera y quien no. Todo sería más fácil si los humanos no existieramos. Somos una especie peligrosa. Estamos destruyendo el único planeta habitable que tenemos por puro egoísmo, por falta de empatia. Todos moriremos. Y entonces dará igual cuanto hayamos avanzado, porque dejaremos la peor huella, probablemente del universo. Todo es tan frágil.
