La carta

19 1 2
                                        

Estoy harta. Harta de bailar, me duelen los pies y tu sigues moviéndote como si fueras una flor arrastrada por el viento. ¿Por qué sigo contigo? He intentado separarme de ti tantas veces que el infinito me avisó de su existencia. Cada vez que me separo vuelves con el doble de potencia, hipnotizándome con tu pelo azabache que hasta los carbones te guardan celos. Tus preciosos pétalos me convencen de que me quieres, pero, yo se que tras esa infinidad de capas existe la oscuridad de tus intenciones. Todo el mundo me advierte, me grita para que me de cuenta, cuando yo soy la mas consciente de mis actos. Y aunque me desgarre tu neutra compañía, me enamoras, pero estoy harta de este baile. Quiero acabar ya, pero tu hermana me llama con su ya desgarrada garganta, avisándome, de que si me voy contigo, ya no hay vuelta atrás. ¿Es este el precio del amor? ¿Por qué tuve que irremediablemente caer ante tus pies? Cuando con todas mis fuerzas intente avanzar, como mil discursos y canciones motivadoras te recuerdan y crees que sirven, cuando la asquerosa realidad se ríe de ti mientras que su amiga el destino decide tu lugar, y en este caso, el destino te llamo a ti, para que tu, si TU, llamaras a mi puerta a empezar una preciosa coreografía donde me recordaste, una vez mas, como de inútil era resistirte a tus encantos, como de imposible era de extinguir una llama que yo misma había empezado. Quiero volver atrás, cuando eras una simple pesadilla lejana, cuando yo creía que decidía sobre ti, sobre mi, sobre el tiempo. ¿Por qué no me di cuenta? El miedo me encarcelo poco a poco, avisándome de tu cercana presencia, y yo como una idiota reclamaba por tu atención, gritando a que llegaras para ver que tan ciertos eran los rumores sobre ti de las pocas personas que habían sobrevivido a tu ira. ¿Eres tu mi alma gemela? Pues si es esa la verdad, que cupido se vaya a tomar por culo. Dile a tu hermana que no llore por mi, me he dado cuenta de que yo elegí el estar a tu lado, y dile que se que me ha intentado enamorar, llegar tan profundo a mi corazón como tu te llegaste a aferrar, sin siquiera necesitar palabra. Un simple baile acabo conmigo y me di cuenta de que esos mitos, son tan nefastos como reales. Me di cuenta al final de lo que el baile conllevaría, de que, al final de nuestros pasos sincronizados, llega la cruda realidad. No se a quien va dirigida esta carta, a ti, para hacer aunque sea un mínimo intento de que vivas con ese dolor, por haber sido tu el causante de mi final. Tal ves está dirigida a tu hermana, como una despedida, para que al menos ella recuerde mi nombre, o tal vez, para las personas que encuentren mi acabado cuerpo y mi flor marchitada junto con un alma que gritaba por ayuda, porque estaba cansada de bailar contigo, por que esta es la última carta que escribo, y no esta dirigida a ti, esta dirigida a mi, por cansarme tan rápido de este baile. Te dirijo un te quiero, con el ultimo suspiro de mi corazón.

Te quiero, mi querida muerte.

La cartaWhere stories live. Discover now