Cuando por fin todo parece aclararse se oscure una vez más, diría que es mas cliche que otra cosa.
Madrugada del 11 de septiembre.
Para la joda de Marco pagué y tenía que estar ahí pero no quería ir, raro de mi pero preferí quedarme y no decir nada del asunto. Casi a punto de acostarme suena el celular.
-¿Como estás?- Mmm que raro y que cliché. Mi mente me decía que sabado por la noche iba a pasar.
-¿Bien y vos?- Normal como si no me diera cuenta de sus intenciones.
-¿Che, nos vemos?- Ja. Ahí es donde quería llegar.
-Mmm ahora imposible- Ni ganas.
-No, no ya, si no dentro de media o una hora- A ver creería que sí pero...
-Tengo un cumpleaños- Ups Marco.
-Ah dale porfa- *pensando*
-Bueno no voy a ir si nos vemos- Oh no pude conmigo ehh.
-Bien- ok a esperar y vestirme.
Paso la hora y si me costo escaparme. Construí a mi querido amigo Carlos, mi muñeco suplente para que no se dieran cuenta que no estoy, levante las llaves y espere a que mande mensaje. No mandaba nunca, estaba a punto de dormirme cuando llego un mensaje de él.
-¿Estás?- mjsm
-Si-
-¿Donde nos vemos?- Que se yo.
-Fijate vos-
-En la 45 y 00- Me parece justo
-Avisame cuando estás-
No pasaron ni cinco minutos cuando él ya estaba ahí. Abrí la puerta muy despacito y salí. Tenía puesta una remera negra con letras blancas, una calsa negra y las botas de taller que bueno son mis favoritas.
Antes de llegar el ya prendió el auto, no se como me vió antes él a mi.
Subí y lo mire, lo salude con un beso en el cachete aunque era obvio que queríamos besarnos en los labios.
-¿Como estás, todo bien?- Amo cuando me busca conversación.
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Pecado de media noche.
Teen FictionUna história de pasión adolescente de media noche. Ellos se quieren pero no pueden estar juntos, lo único que tienen es verse a escondidas en media noche. Donde surge la pasión y el cariño de no verse por mucho tiempo.
