Todas las tardes viene a verme, se sienta encima y deja un pequeño obsequio, a veces una flor, a veces algo dulce, a veces una desgastada foto familiar que después se vuelve a llevar.
Esa niñita pelirroja con marcadas pecas en su pálida piel que entra sonriendo y jugando con una hoja caída que nada más llegar a mí se le empañan los ojos. Pobrecita mía, ella debería de estar jugando por ahí y no en este lúgubre sitio.
Hace dos tardes dejó de llorar para contarme una historia. Me relató como por un accidente, su padre perdió la memoria y poco después falleció por las heridas. Lo echa mucho de menos.
Tras su historia me sentí más unido a ella, era como si ya conociera a ese hombre.
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Esa niñita pelirroja
Short StoryEs posible que el relato no se entienda a la primera, en ese caso, no te preocupes, vuelve a leerlo cuantas veces necesites y en el caso de que no lo consigas pregúntame :)
