La Griptia es un mito de la ciudad de Málaga basada en los tiempos de función del castillo de Gibralfaro o Alcazaba.
Cuenta la leyenda que en el castillo de Gibralfaro vivían un rey y una reina muy felices porque acababan de tener una preciosa hija. Ella se llamaba Anastasia, y era el mayor tesoro que los reyes poseían hasta ahora. Cuando tubo cerca de 3 años, Anastasia ya era una hermosa niña de ojos azules y pelo largo y rubio. Creció muy feliz junto a su familia y a sus amigos del reino.
Un día, cuando Anastasia cumplió los 16 años, su padre pensó que ya estaba lista para saber la verdad: le contó que hay que tener mucho cuidado pues por las noches de luna llena, un astuto ladrón llamado Lorax, vendría a secuestrarla, pero que no se asustase, pues la entrenaría para prepararse hasta que llegara ese día. Anastasia entrenó muy duro y en muy poco tiempo ya pudo defenderse sola. Aunque estuviese preparada, pasaba las noches de luna llena en vela por miedo a que la rapten si se dormía. Sin embargo, pareció que fue en vano, ya que las noches de luna llena pasaban y pasaban y aquel astuto ladrón del que le había hablado tanto su padre no apareció nunca, por tanto llegó a la conclusión de que todo se trataba solo de una broma pesada. Entonces en las noches de luna llena se relajaba. Ya no tenía por que preocuparse, sabía la verdad: todo era una broma, o al menos eso pensaba. Pensó en cosas bonitas y se durmió.
Pero sin embargo, ese descanso no fue nada bueno, Lorax percibió a la joven dormida desde su ventana y decidió entrar. Como por arte de magia, logró esquivar a los guardas sin que le vieran y entró ágilmente por la puerta de su cuarto. Le puso una inyección para dormirla del todo aunque parecía estar como un tronco. La cargó en sus brazos cuidadosamente y se la llevó a su castillo. Al despertar se dio cuenta de que algo no iba bien: nadie acudió a despertarla como de costumbre. Tardó un poco es darse cuenta de todo lo que pasa porque seguía un poco adormilada por culpa de la inyección. Pero recobró el sentido común y se vio encerrada en una gran habitación situada en una celda en las catacumbas de un castillo desconocido para ella. -¿Qué me ha pasado? ¿Donde está mi familia? ¿Qué lugar es este? -gritó Aurora desesperadamente. Tenía frío por la brisa gélida que se filtraba entre las grietas de la pared y del diminuto hueco que quedaba entreabierto de la ventana. Estaba muy asustada y un poco confusa por todo lo ocurrido.
Entonces escuchó unos pasos cercanos y se asustó aún más. Eran de un hombre de aspecto joven y con cara de ser muy rico.
-Buenos días princesa, soy Esteban el canciller del reino. Te traigo el desayuno. Seguro que tendrás hambre, has pasado horas dormida. Ya te creían muerta y todo.
-Gracias Esteban, pero... ¿donde me encuentro? Estoy muy confusa...
-Te encuentras en el reino de Ácrobit, muy lejano de Málaga. El rey Lorax ha tenido que hacer un viaje muy largo para encontrarte, pero ha merecido la pena, eres hermosa, yo mismo habría ido, pero me pareció feo eso de secuestrar a una señorita.
-Gracias... -se sonrrojó. -Espera, ¿has dicho Lorax?
-Si el rey de aquí, ¿por qué? -por unos instantes se hizo el silencio absoluto.
-Exijo verle de inmediato, y déjeme el desayuno en la mesita de aquí al lado, por favor.
-De acuerdo señorita.
-Le dejó el desayuno en la mesita tal y como le pidió y se marchó. Anastasia comía lentamente su delicioso desayuno: colacao con tostadas y bacon frito encima. Delicioso por cierto. Después vio un vestido precioso colgado al lado de su cama y decidió ponérselo. Era bastante cómodo. Luego se tumbó en la cama y esperó con mucha paciencia al rey.
-Princesa Anastasia, ¿me llamaba?
-¡Usted! ¡¿Se puede saber por qué me saca así de mi casa sin ni siquiera avisarme?! ¡Eso no se le hace a una princesa!
-Lo he hecho para que accedas a casarte conmigo, Aurora.
-¡¿Qué?! ¡Ni hablar! ¡Nunca me casaré contigo!
-Si no accedes, Alá te echará una maldición dándote una cola de sirena por el resto de tus días. Además lanzaré un hechizo a tu castillo y a tu ciudad para que nadie te recuerde jamás. Así que tu decides.
-¡Eres un monstruo! Prefiero tener cola el resto de mi vida a casarme con un hombre como tú. Te lo voy a repetir por última vez: ¡Nunca me casaré contigo!
-Bueno, en ese caso, mañana tendrás cola de sirena por el resto de tu vida, vivirás encerrada aquí en el reino de Ácrobit con Esteban cuidando de ti, y lanzaré un hechizo a tus tierras para que nadie te recuerde jamás.
Y así fue: a la mañana siguiente Anastasia tenía cola de sirena y estaba durmiendo sobre un lago subterráneo situado en su celda. Cuando salía del agua recuperaba sus piernas, pero ella prefería estar en su lago tranquilamente. Así fue como la princesa Anastasia pasó el resto de sus vidas con un solo tesoro en su poder: esta linda canción:
-"Yo soy Anastasia
hija del rey de la Alcazaba de Málaga.
Ahora conocida como La Griptia
viviendo en el olvido
con mis recuerdos del pasado
y con esta hermosa canción.
Si escuchas mis cantos
caerás en la tentación:
serás mi amigo por siempre
y me prestarás atención."
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La Griptia
Short StoryEste es un mito andaluz de la ciudad de Málaga que ocurre en los tiempos de función de la Alcazaba. Sumérgete en este apasionante mito lleno de pasión, temor y todo tipo de sentimientos.
