Sábado 13. Octubre, 2008.
2 años antes.
"Deseo, enamoramiento, duelo y liberación. El amor atraviesa diversas fases; evoluciona, cambia, puede continuar o morir.
Vivimos cada etapa como una cadena de emociones, que nos hacen reír, soñar, aprender. El amor es un puente, que nos ayuda a encontrarnos con nosotros. Es un ciclo, que como todo en la vida, termina."
Termino de escribir los últimos párrafos, cierro la laptop con un bostezo y me recuesto sobre el espaldar de la cama. Todos los gritos abrumadores, llegan hasta mis oídos desde la otra habitación. Una sensación de cansancio se instala en mí e intento cerrar mis ojos. Pero es inútil. Vuelvo a intentar conseguir tranquilidad pero esta vez pienso en el día de hoy. Un gran día, Miracle. Un gran día...
Mi cuerpo tiembla a causa del frío mientras los oigo gritar una vez más. Maldición.
Ya cansada de todo aquello, salgo de mi habitación lo más veloz posible. Tomo la caja de cigarrillos, y una sudadera. El frío que traía esa noche oscura, me dejaría un refriado si no llevaba conmigo uno de esos.
-¿Crees que sea lo correcto, Anne? Maldición, ¡esa pequeñaja no es más que una inservible golfa!- un ruido fragoroso resonó en el espacio detrás de la puerta. Curiosidad y osadía era lo único presente en mi cabeza.
-No hables así de ella, es mi hija. ¡Nuestra hija, Robert!- el grito de mamá fue cortado por un ensordecedor impacto. Podría descifrar cual era la causa del ruido. Y también quien lo había provocado.
-Esa... Lo que sea, no merece ser llamada hija, por mí. Todo lo que siento por ella es desprecio.
Mis ojos se cristalizan y continúo mi camino, bajo las escaleras lo más rápido posible, tomo las llaves que estaban junto a la T.V, y salgo de esa claustrofóbica casa.
-Inservible golfa. No merezco ser su hija...- murmuro con ironía- Tú no mereces ser mi padre.
Camino un par de manzanas lejos de casa hasta llegar a un solitario parque. Solitario a causa de la hora.
Saco un cigarrillo y lo enciendo rápidamente para darle una larga calada.
Cuanto te necesitaba.
La pantalla de mi celular se enciende, indicando una notificación nueva.
Psst, aquí estoy... Tu mejor amiga, tu prima favorita, ¿acaso me olvidaste, niñata? :/
Sonrío ante su dramatismo.
No, aun no te olvido. ¿Qué tal todo?
Su respuesta no tarda más de veinte segundos.
Todo bien, nena. Fiesta Fade hoy, ¿ánimos para esta noche? :)
La verdad, me apetecía salir un rato, olvidar algo de esas insignificantes palabras.
Doy una última calada al cigarrillo y lo lanzo al suelo para luego pisarlo con la suela de mis zapatos.
Fiesta Fade, hoy... Vale, iré.
¡Lo sabía! Moveremos el esqueleto como se manda y la pasaremos muy bien, lo prometo.
Rio una vez más y me levanto de la banca de madera para ir rumbo atrás.
Solo procura no ir vestida como una prostituta, Steph.
Si, si, madre adorada. En una hora estoy allá, mueve ese lindo trasero ;)
Mi respuesta no es escrita y empiezo a andar por el camino recorrido anteriormente.
Con un suspiro pesado abro la puerta y entro a la sala de estar. Los gritos no son producidos y decido subir a mi habitación sin mediar palabra alguna.
Susurros descienden desde la habitación de mis padres.
Al menos no son gritos.
Voy a mi armario y empiezo a chequear mis atuendos. Nada llamativo, ni aburrido. Necesito algo sencillo pero... Lindo.
¿Jeans? ¿Vestido? ¿Shorts?
No, no y no.
Miro a mi alrededor y con pasos pesados camino al baño en donde cumpliré mi proceso para estar presentable.
Baño rápido, crema corporal, loción, un cautivador perfume olor a melocotones y cabello atado en la corinilla. Nada de peinados extravagantes.
Vale, ahora sí, hora de recurrir a Steph.
-Nena, ¿Qué usaras?- pregunto al oír su voz al otro lado de la línea.
-Nada de otro mundo, viste algo sencillo. Ya voy camino a tu casa, más te vale ser rápida.
Y con eso corta la llamada.
Entonces... ¿Jeans y camiseta? Demasiado sencillo.
Jeans de cuero negro y crop top... ¡Eso es!
Veinte minutos después estoy vestida frente al espejo del umbral de la sala. Y debo admitir que hice un trabajo estupendo. Con maquillaje, ropa, y zapatos.
¡Guay! Merezco aplausos.
La bocina de Steph hace mucho ruido afuera. Salgo rápidamente solo con mi celular y algo de dinero en mi billetera y me apresuro en subir a el auto.
-Chica, debo decir que estas jodidamente caliente- hago una mueca ante su exageración y bajo el volumen de la música.
-No te quedas atrás, tan solo con ese escote y maquillaje llamas la atención de todos... Y admitiré que un ojo resalta más que otro- dije con un aire divertido esperando un golpe de su parte.
-Zorra, deja de envidiar mis virtudes- me gruñó con molestia.
-Vale, dejaré mi envidia esta noche.
Steph, sonrió y volvió su rostro para ocultar su sonrisa tras varios rizos de cabello.
Me encantaba su actitud, a ella le valía madres su "defecto" como le llamaban algunas personas. Pero lo cierto es que para ella, para mí, y todos sus conocidos más cercanos, era una cualidad que ella portaba la cual la hacía mucho más especial e irremplazable.
Heterocromia ocular.
Era lo que padecía Steph, pero no era un obstáculo en su vida. De hecho, llamaba la atención en cualquier lugar al cual llegara, por su asombroso cuerpo y sus despampanantes ojos.
Holaaaaaaaa, hola, hola, hola. Buenas noches, o días, o tardes, o... No lo sé.
No es mi primera, ni mi ultima historia aquí en Wattpad, ya me he presentado varias veces y ya es algo tedioso. Pero okay, espero que esta nueva historia les agrade y se queden al final de los capítulos.
-Sthxf.
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Prohibido volver atrás.
Novela JuvenilCada vez, experimentaba cosas nuevas y conocía a personas que pronto serían muy relevantes en mi vida. Poco a poco, el concepto de ¨madurar¨ era más claro en mi mente. Con el tiempo había aprendido de mis errores, claro, algunos siempre serian parte...
