Karlie era una chica de 20 años, estaba lista para ingresar a la universidad, quería estudiar algo pero no sabía qué aun ya que estaba concentrada en sus clases de kick-boxing y su rutina diaria de ejercicios.
-¡muy bien! estuviste muy bien, de seguro noquearas a la chica alemana-dijo el entrenador mientras dejaba de sujetar el saco.
-¿usted cree?-respondió Karlie con una sonrisa en el rostro.
-pero claro, eres la mejor de la clase, bueno ahora debes ir a descansar, recuerda que la pelea es en un mes y no quiero que te vaya a pasar algo mientras entrenas-dijo el viejo hombre canoso mientras sonreía orgulloso.
-¡si señor!
Karlie era una muchacha muy interesada en los deportes, tenía un gran físico, muchos amigos y por supuesto belleza, muchos chicos y chicas se fijaban en ella pero no les aceptaba ya que no le interesaba una relación, no aun, tenía cosas que hacer y metas por cumplir.
Una vez que guardo sus cosas en el bolso se marchó, iba caminando cuando de repente chocó con una chica, más o menos de su edad, cabello castaño y ojos verdes al igual que ella pero a diferencia el verde de Karlie era más claro.
-¡fijate por donde caminas!-le gritó Karlie enojada.
-lo...lo siento mucho-respondió la muchacha nerviosa.
- ¿no ves que estoy aquí? tarada, quitate de mi camino, ¿eres ciega o qué?- Karlie frunció el ceño irritada y la empujó.
-yo...-la chica no pudo responderle pues karlie ya se había ido.
Una vez en su casa la joven se dirigió a su habitación, su casa no era lujosa, de hecho su familia no era adinerada, su madre trabajaba haciendo costuras y su padre vendiendo zapatos en una tienda.
-hija... vamos a comer- dijo su madre detrás de la puerta.
-ya voy-respondió la joven mientras se paraba de la cama derrotada, entonces se mareo y para su suerte cayó sobre la cama.
"¡oh dios! ¿qué fue eso?" -pensó asustada.
Se recuperó del mareo y bajó a comer junto a su pequeña familia, una vez abajo su madre le sirvió una taza de café, en la mesa habían tostadas y mantequilla.
-¿cómo te ha ido en el entrenamiento?-preguntó su padre mientras tomaba una taza de café.
-muy bien, el entrenador dice que de seguro le gano a la chica alemana- respondió la ojiverde orgullosa.
-hija, a mí no me gusta mucho la idea de que pelees, es peligroso-mencionó su madre mientras se acomodaba en la mesa.
-madre yo se defenderme, para eso voy a entrenar -Respondió Karlie riendo.
-exacto, escucha a la niña-decía el padre mirando a su esposa.
Los padres de Karlie se llamaban Kurt y Tracy Kloss, eran muy diferentes el uno del otro pero a Karlie eso le agradaba, pues lo que no le permitía uno le permitía el otro, a su madre de no le agradaba la idea de que peleara pero a su padre si, ya que él anteriormente había practicado boxeo, claro que es bastante diferente a lo que hace Karlie pero se asemejan en algo.
-hija y... ¿ya pensaste en qué estudiarás?-preguntó Tracy Kloss.
-No, aun no.
-y... ¿qué tal estuvo tu día?- volvió a hablar su madre.
-como siempre, nada nuevo y ustedes ¿qué tal su día?
-pues el mio del asco, llego un cliente que le olían los pies y además se probo tres pares de zapatos y todo ese olor desagradable para que no comprara ninguno- dijo Kurt haciendo una mueca.
-oh, pero que terrible- contestó karlie riendo.
-no se rían, fue asqueroso, ese hombre tenía un serio problema en los pies-decía el señor kloss mientras su hija y esposa reían.
-bueno, a mi me llegó una niña diciéndome que quería ajustar sus pantalones-dijo Tracy dándole una mordida a su tostada.
-y...- dijeron Kurt y karlie al mismo tiempo.
-pues nada, se los ajuste y ya -respondió la madre riendo- mi vida no es interesante - agregó.
-¡oh mamá! bueno, al menos miralo por el lado positivo, no tuviste que olerle los pies a nadie- Karlie sonrió mirando a su padre en señal de burla.
-¡Oye! ese hombre me dejo un trauma- le respondió Kurt riendo.
Luego de comer se dirigieron a sus habitaciones, la joven Karlie estaba feliz por haber pasado un agradable momento junto a su familia, a pesar de que no tenía hermanos se conformaba con sus padres y no envidiaba el dinero de nadie. Se acostó y se durmió plácidamente.
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Amor ciego
RomanceKarlie queda ciega y su familia la envía a un internado de ciegos para que ella pueda aprender y adaptarse con su discapacidad, allí conoce a Taylor, una profesora de casi su misma edad. Karlie al principio es bastante grosera con ella pero mas adel...
