Cápitulo 2

31 3 0
                                        

Entré en la clase y enseguida visualicé el desorden que había: chicles en el suelo, papeles volando de una mesa a otra, tizas…

Me apresuré para coger mesa y saqué mi libro de Historia, cuando sonó el timbre todos se pusieron en sus correspondidos asientos y el profesor puso su nombre en la pizarra.

-¿Harry? – Pensé.

Harry era uno de mis mejores amigos cuando era pequeña en Londres, poco antes de que me mudara a España me dijo que seguiríamos en contacto, desgraciadamente no fue así, cada uno siguió con sus vidas y no le he vuelto a ver desde aquel verano.

Leí el nombre en la pizarra. ERA ÉL.

No me lo podía creer, sentí mi corazón latir y latir más fuerte, y empecé a preguntarme a mí misma: ¿seguirá tan guapo como siempre lo ha estado? Harry tenía 3 años más que yo… ¿Cómo puede ser profesor ahora? ¿Se acordará de mí?

No pude seguir con mis preguntas porque empezó a hablar:

-Hola, me llamo Harry Styles y a partir de ahora seré vuestro profesor en prácticas de Historia hasta que venga el señor Grinwald.

¡Claro, ahora todo tenía sentido! Harry era profesor en prácticas, por eso está ejerciendo siendo tan joven.

Me pasé el resto de la hora escondiéndome para que no me reconociera, pero igualmente ¿quién se acordaría de mí?

Cuando sonó la campana sentí un alivio enorme al tener que irme de esa clase y de escapar de los recuerdos de mi infancia. Harry seguía siendo tan guapo como lo era antes, o incluso más. Salí por la puerta de atrás la primera y cuando salí me encontré con Perrie.

-Hey Jade, ¿qué tal tu primera clase?

-Aburrida jaja.- Le dije para no contarle toda la historia.- ¿Y la tuya?

-Pues estuvo bien, he oído que hay un profesor en prácticas en Historia que está buenísimo, que pena que no me toque esa asignatura hoy.- Me dijo riéndose.

-Sí la verdad a mí tampoco me toca qué pena. –Seguí disimulando.- Bueno, me tengo que ir que llego tarde a la siguiente clase, adiós.

Ya había pasado la jornada mañanera de clases y tocaba almorzar, así que decidí ir a por Perrie a su clase cuando…

-¿Jade?- Me dijo una voz dulce.

Me giré como quién no sabe nada y le miré con cara desconcertada:

-¿Harry?

-¡No me lo puedo creer! ¿Qué haces aquí?- Me dijo abrazándome.

-La  verdad es que yo tampoco me lo creo.- Le dije con una sonrisita.- Bueno, ahora me mudé a South Shields por el trabajo de mi madre, no sé cuánto tiempo estaremos aquí.

-Pues espero que el bastante para poder tomarnos un café y hablar.- Me dijo sonriendo.

-Jajajaja, pues eso por supuesto.-Le dije mirando cómo iba vestido.

-Sí, ya lo sé. Siento que nos veamos aquí, ahora estoy ejerciendo de profesor en prácticas, de hecho no te debería haber dado ese abrazo tan ‘‘amistoso’’.- Me dijo riéndose y enseñando todos sus perfectos dientes.

-Oye, ¿qué te parece si continuamos esta conversación el sábado por la noche en el Grill?

-Perfecto, paso a recogerte si quieres.

-De acuerdo, hasta luego.- Le dije sonriente.

Nunca digas nunca jamásWhere stories live. Discover now