Máxime era una niña muy peculiar, estudiaba en un colegio privado cerca de su casa y durante la semana cuando tocaba su asignatura favorita, Historia, se peinaba muy bien y llevaba una amplia sonrisa. Historia la impartía una profesora llamada Jazmín, era una persona agradable y muy pacífica, a todo el mundo le caía muy bien pero a Máxime sobretodo y era su profesora preferida.
Jazmín dudaba mucho del afecto que sentía Máxime por ella y la niña solo le pasaba como la extraña Máxime, pero a cambio Máxime pensaba que esta le tenía gran aprecio también pero no era así, en cambio esta le tenía verdadero asco.
Era un miércoles y a primera hora de la mañana, los alumnos de primero de E.S.O se preparaban para la clase de Historia, Máxime esperaba con ansias a que la profesora entrara en clase, y cuando Jazmín lo hizo, con una amplia sonrisa Máxime espero a que esta le mirara, pero en cambio, Jazmín la ignoró por completo. Máxime se metía cosas en la cabeza como: Seguro que no me vio, estaría pensando en otra cosa, Jazmín me quiere, me....me quiere.
Leyeron el primer punto de la lección y la profesora iba eligiendo quien quería que leyera, pero no eligió a Máxime y esta sintió un gran vacío aunque se lo tragó volviendo a decirse una y otra vez:
Me quiere, me quiere, me quiere.
-Chicos! Silencio! Venga vamos a corregir el primer ejercicio! - dijo con una voz amistosa y mirando a sus alumnos, Máxime levantó la mano primero y luego una niña llamada Lily que no le caía nada bien porque sentía que a Jazmín esa niña era de su agrado.
-venga! Lily! Lee nos el ejercicio! - ante eso Máxime se echó a llorar en silencio, esperando a que alguien la consolara, pero no fue así. Jazmín se dio cuenta de que estaba llorando, pero al finalizar la clase recogió sus cosas y se marchó.
Al día siguiente apareció en el periódico que había desaparecido una niña de doce años, Lily Olsen, no había rastro ninguno de ella, y el colegio, en su nombre hizo una oración el día siguiente, Máxime vio cómo Jazmín lloraba y eso le causó mucha ira y dolor.
En las clases siguientes de historia Jazmín se hallaba de forma muy sensible y también con poca paciencia, pero Máxime se había llenado de valor ese día y cuándo Jazmín la ignoró esta le saltó con mucho enfado:
-Me lo había pedido antes ¡!- exclamó, Jazmín extrañada le dio la palabra y Máxime muy feliz lo corrigió, y es que el ejercicio era complejamente difícil y Máxime que lo había echo bien se esperaba que Jazmín le felicitara, pero no fue así.
Transcurrieron las semanas, y Máxime intentaba acercarse a Jazmín aunque esta la ignoraba o le respondía con educación intentando que Máxime la dejara en paz, Máxime no entendía el porque Jazmín era tan desagradable con ella, y es que a Jazmín le parecía muy extraño que fuera la única que estuviera feliz después de la desaparición de Lily .
-Profe! Hoy puedo corregir otro ejercicio? He notado que se me dan bien...-dijo Máxime a Jazmín con timidez, Jazmín la miró con desagrado y contestó un cortante No, y es que ese día Jazmín estaba de muy mal humor, y el desprecio que tenía por Máxime se había multiplicado cien veces, Máxime entre lágrimas vio como esta se alejaba, y que lo único que quedaba de ella era su dulce aroma.
Esa noche Jazmín lloraba desconsoladamente, y su cabeza estaba llena de cosas horribles, volvía al día cuando degolló a Lily Olsen en el descampado de la casa de sus abuelos. Como la niña gritaba histérica a que esta la dejara mientras intentaba soltarse de su fuerte agarre, Máxime la ató a un árbol, Lily lloraba y Máxime se reía con un fuerte alivio dentro. Sacó un afilado cuchillo de carnicero y comenzó a cortarle una pierna, Lily gritaba bajo el paño que tapaba su boca, Máxime cortaba manchándose de su sangre el rostro, disfrutaba viendo como su carne se desgarraba y los tendones se estremecían al exterior y como poco a poco el hueso de su pierna aparecía más blanco de lo que ella se esperaba, y así lo hizo con todo el cuerpo de la niña. Al terminar, lo metió en una bolsa grande de basura y la enterró muy lejos de la casa de sus abuelos .
Al día siguiente había refuerzo de historia por la tarde y solo asistían dos o tres alumnos contando con Máxime y así el colegio se hallaba prácticamente vacío. Jazmín estaba en el garaje oscuro del colegio, cogiendo del maletero sus libros para dar clase, y lo único que le alumbraba era la amarillenta y apagada luz del techo de su coche. Al cerrar el maletero esta se apagó y Jazmín se encaminó hacia la salida cuando escuchó un ligero toqueteo de las ventanillas del coche, pensaba que alomejor había una fuga de alguna tubería y que algunas gotas caían sobre la ventanilla, pero al acercarse no fue así, las luces del coche se encendieron y en vez de agua sobre la ventanilla había huellas, y el reflejo de un rostro apareció frente a ella, pero en vez de estar dentro del coche estaba a su lado, su corazón dio un respingo y de la nada comenzó a respirar violentamente, la puerta del garaje se abrió de repente y la luz se apagó, Jazmín asustada echó a correr pero esta se cerró de un golpe, grito histérica golpeando la puerta, el miedo le per corría, su corazón latía deprisa y su piel estaba entumecida de miedo.
-quién ésta aquí?!?! - gritó, cuando muy cerca de su cuello sintió una respiración, su corazón se paró de repente, y una hilo de pescar le rodeó el cuello, Jazmín intentó desatarse de ella pero de la nada comenzó a ser arrastrada, Máxime cantaba mientras Jazmín gritaba ahogándose. La metió dentro del vestuario de chicas y abrió el agua fría, Jazmín intentaba coger aire, estaba horrorizada.
-Máxime?! -la voz de Jazmín estaba ronca, Máxime la miró, esta estaba en el suelo apretándose el cuello para que dejara de doler.
-Todo este tiempo he vivido en una mentira! Tu nunca me quisiste! Me odiabas!! Sin motivo!! Cómo pudiste?!?! - gritó Máxime, Jazmín confundida se quedó sin habla y Máxime entendió que no tenía nada mas que decir, así que la volvió a coger del cuello por encima de su resistencia, la colocó boca arriba y con una mirada de odio, al contraria a la de Jazmín, que estaba horrorizada, le colocó dentro de la boca la manguera de la ducha, esta a pavo rada se estremecía de un lado a otro ahogándose, hasta que sus piernas dejaron de dar patadas al aire y sus gritos ahogados por el agua cesaron. Máxime le quitó la manguera de la boca y la abrazó fuerte, llorando y gritando se quedó abrazada con el cadáver de Jazmín que ahora era solo un recuerdo de ella, y aunque Máxime la había matado, aún le seguía queriendo profundamente.
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Historias #Cortas paranormales y de #terror
Terror<historias cortas de terror,paraaquellos am,antes del suspense yel paranormalismo
