Capitulo 1

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Un día más, uno igual de horrendo que todos los pasados y después de la aburrida escuela llegue a mi casa.
Mi madre ya estaba ahí preparando como de costumbre la comida, y sin saludarla me metí a mi cuarto.
Enseguida llego mi insoportable hermana que dedicaba cada día de su vida a hacer de la mía un infierno.
Mi madre nos llamo para comer, admito que olía muy rico aunque ella no era una experta en eso de cocinar. Salí de mi habitación y mi hermana ya estaba ahí. Me senté justo enfrente de ella y mi madre en medio de nosotras. Comenzamos a comer y sentí un fuerte dolor en la espinilla, mi hermana me había dado una patada.
Como no quería pelear me levante de la meza para servirme un poco de agua y que se me pasara el coraje. Justo cuando iba hacia la mesa mis torpes pies tropezaron y el vaso callo y se rompió, derramando toda el agua. Limpie el desastre y volví a la mesa.
Termine de comer cuando mi hermana y mi mamá ya se habían ido, como siempre dejaron los platos todos sucios y fui a lavarlos. Me fui a mi habitación y puse en mi celular mi canción favorita para tranquilizarme.
Como dos horas después mi padre llego, el era un hombre que prefería estar en su oficina que estar con su familia. Entro a su habitación donde mi mamá se encontraba recostada sobre la cama. El intento saludarla con un beso pero al parecer no fue una gran idea. Mi madre percibió el olor del perfume de otra mujer y que mi padre tenía aliento alcoholico, inmediatamente ella de levanto y le empezó a gritar. Otra discusión más había comenzado. Mi espacio de tranquilidad se había acabado.
Fui a su habitación para decirles que se calmaran, que por favor dejaran de pelear, que solo se hacía daño.
-- Jamás nos hubiéramos casado.-- le gritó mi padre.
Y mi madre le contesto  -- solo lo hice porque estaba embarazada.--
Yo seguía en la puerta escuchando todo, ambos seguían furiosos y mi madre me gritó
-- es tu culpa, por tu maldita culpa me casé con este estupido hombre.--
Las lagrimas comenzaron a rodar por mis mejilla porque sabía lo que vendría, pero aún así me quede ahí inmóvil.
-- si fuera por mi, te hubiera abortado, como ya te lo dije, solo eres un estorbo para mi, desde que llegaste a mi vida, desde que supe que estabas en mi vientre, te odie.--
No aguante ni un segundo más ahí y salí corriendo, sin saber a dónde iba y con ninguna intención de parar, seguí y seguí.
Se comenzaron a escuchar ruidos de carros y eso significaba que me había acercado  a la carretera principal, donde ni si quiera hay puentes y los carros van a toda velocidad. Las lágrimas seguía rodando sobre mis mejilla y en mi mente solo estaban esas duras palabras que mi mamá me había gritado toda la vida.
Y sin pensarlo me aventé hacia los carros. Tal ves alguien podría ir a la carcel por atropellarme, pero eso no me importaba, sabía que era otra manera de morir y era lo que más quería.

Chica suicida Where stories live. Discover now