Capíulo 1

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Era una mañana fría, yo estaba tumbada en mi cama, sacando el pie de las sábanas, sin llegar a bajarlo hasta el suelo. Estoy, sospecho, deprimida. Puedo sentir una pequeña Annie en mi interior que me dice que me levante, que haga algo, que busque trabajo en cualquier lugar, que crezca. Pero ganan las pocas ganas de levantarme.
Recuerdo todo lo que sucedió aquella fatídica noche. Un grupo de desconocidos fueron colándose por todas las casas del vecindario acabado con la vida de todo aquel que encontrasen por su paso. Antes de llegar a mi casa, mis padres, mis dos hermanos y yo tratamos de escondernos. El grupo de asesinos llegaron a mi casa y encontraron a toda mi familia, mientras que a mi, me dio tiempo de escapar y salir corriendo por la ventana.
Aún recuerdo mis pequeños pies descalzos corriendo por la nieve sin poder más. Encontré un lugar seguro para pasar la noche. el cobertizo de una de las pocas familias de vecinos de aquel solitario barrio de Beachy head.
A la mañana siguiente, creyendo que ya había pasado lo peor, volví a mi casa para ver cómo estaba todo. El vecindario estaba mas tranquilo y solitario que de costumbre. Abrí la puerta del que una vez fue mi hogar, y vi a toda mi familia tirada en el sueño, sin vida, rodeados por un inmenso charco de sangre.
Horas después, llegó la policía. Al rato de interrogarme, me metieron en uno de los coches para llevarme a un orfanato. Recuerdo que era un lugar frío y tétrico. Cada noche oía el llanto de uno o más niños llamando a sus familiares.
Allí pasé diez largos años. Cuando cumplí dieciocho años, heredé 345657 dólares de todos aquellos que quisieron apoyarme. Viví de ese dinero dieciséis años, hasta que se agotó, entonces fue cuando empecé acumular deudas y a buscar ofertas de trabajo por todas partes, pero no conseguí nada, y las donaciones por mi caso ya eran escasas.

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