Imagina que tú y todos los demás que están leyendo esto, están parados en una gran sala con un escenario en frente vacío. ¿Listo? Entonces ya puedo comenzar.
—Con permiso- trate de avanzar entre la gran fila de gente amontonada, murmurando y esperando a que comience la historia. –Permiso- incluso habían niños aquí —¡Permiso!- gente de otros países. —¡Permiso imbécil!- y luego estoy yo, Annabel Lee, una gran idiota.
—¿A quién llamas imbécil niñata?- tragué saliva ante una versión humana de el increíble Hulk, y empecé a correr como pude entre la gente hasta llegar al escenario, como pude me subí.
—¡Oye tú! ¡No puedes subir allí!- rodé los ojos y le saque la lengua.
—¿Y a mí que?- respondí desafiante.
—Eres una puta te odio- chillo la niña.
Ay no jodas, mire el techo, Dios si sos real por favor ten piedad de mí y haz que no pierda la calma, exclamé mentalmente. Pero esta niña no se callaba y no tengo mucha paciencia que digamos.
—¡¿Y a mí que me calienta?!- grite. Incluso me puse roja de la ira. Grite tan fuerte que todos, absolutamente todos se callaron. Menos unas pendejas que seguían hablando, idiotas. Me reí mentalmente.
—Eh, hola- salude con mi mano tímidamente. Iba a continuar hablando hasta que alguien susurro un "chau" audible rodé los ojos y sonreí –Soy Annabel Lee- continúe haciendo de cuenta que no pasaba nada "no me digas" se escuchó por ahí.
—¡Si tanto te haces la graciocita te podes ir yendo a la Concha de tu...- pare cuando la misma niña que había dicho esto último se paro y salió. Suspiré.
—En fin. Soy Annabel Lee... Y seguramente se preguntarán...¿qué hacen aquí?- muchos asintieron de acuerdo con mi pregunta.
—¿Qué hacemos acá?- preguntó una notable argentina.
—¿Alguien acá a leido... Eleanor y Park?- varios levantaron la mano –¿After? ¿Olivia?- en este último todos se miraron sin comprender –Me refiero a la historia que de portada tiene todo rosa con un globo y silla del mismo color- continúe y se escuchó un "ahhhh" de parte del público. Y ahora sí, varios volvieron a levantar la mano. Seguí nombrando títulos de historias hasta que alguien preguntó "¿qué sentido tiene que nos preguntes esto?" y ahora, comienza mi diversión.
—Nunca han pensado que el mundo en el que pasan esas historias es en el mundo real... Ese en el que vivimos- pare rezando por qué nadie diga "no me digas", audible. No pasó así que continúe –Yo, aunque no lo crean, al momento de que conocer a todas esas personas no sabia ni quienes eran- los mire a todos —Me pasaron muchas cosas con protagonistas de ahora historias famosas- dije firme y orgullosa.
—Mentirosa- dijo una.
—¿No me crees? Entonces siéntense que comenzara la historia, Hermione, hazme el favor- varios ojos se abrieron al ver una niña con exactamente la mismas características del libro (no de la película), allí exclamando un hechizo de magia para que aparezcan sillas, todas se sentaron. Las potterhead estaban ahí que lloraban y gritaban. Hermione, con su presumido atuendo de ex-estudiante de Hogwarts, se fue. Y yo sonreí orgullosa.
—Vale tía, ahora sí que quiero escuchar tu historia- le sonreí a la española –Vosotros los americanos les pasa de todo- sinceramente me iba a dar un orgasmo con su voz.
—Para su sorpresa, y creo que debería ser bastante obvio, soy argentina- corregí orgullosa. Varios de mí mismo país dijeron comentarios agradables y orgullosos de nuestro país.
—Entonces comencemos.
YOU ARE READING
Everything.
Teen Fiction¡Espera! ¿Qué mierda haces? ¿Entraras a leer así nada más? No, no, y no. No puedo permitirte eso. Antes de que te enganches debo hacerte una pregunta: ¿estas consiente de que todas las novelas e historias que haz leído, por más locas y extrañas que...
