Hoy es temprano en la mañana, me levanté algo cansada, nuevamente se me hizo tarde para ir a clases, corrí deprisa por las escaleras, hacía un poco de frío, el aire era algo pesando, comí tan rápido como pude y salí disparada por la puerta.
- ¡Otra vez el autobús me dejo! ¡Demonios!
- Pham ven mi mamá nos llevará - era mi amiga al otro lado de la calle llamándome.
Durante el trayecto Rosibel y yo hablamos muy emocionadas sobre el campamento al lago Jackson Petrie, nos reímos a carcajadas luego de que su mamá insultara a un joven en una moto que nos miraba con cara de atontado después de que Rosi le giñara un ojo.
Rosibel era muy guapa, una chica alta de piel morena, cabello castaño, con una enorme sonrisa que a todos volvía locos. Ella era mi mejor amiga desde que me mude con papá a su vecindario, yo no era muy buena haciendo amistades pero ella tenía algo especial que hizo que rápidamente entrara en confianza.
La escuela era aburrida, aunque tenía las mejores calificaciones, y era buena en todo lo que hacía, estar ahí me producía ansiedad, aun me sentía un poco frágil luego de la muerte de mi padre.
En la escuela solo podía estar tranquila al lado de Rosibel pero por problemas con mi matricula nuestras materias solo coincidían en dos, pasaba el resto del tiempo sola.
Vivía con tía Tere, una viejita tan dulce, la típica abuelita que hornea pasteles, que tiene una voz calma, que te produce tranquilidad y te reconforta.
Cuando tenía 7 años vivía con mi padre en un edificio de departamentos, la dueña de casa era la quería tía Tere, no éramos familia pero nos queríamos como tal, cuando empecé a vivir en el departamento de arriendo tía Tere enfermó gravemente, mi padre decidió cuidarla porque ella no tenía familiares, tía Tere en agradecimiento nos invitó a vivir con ella, en su pequeña casa que estaba en frente del edificio de departamentos, desde entonces vivimos juntas.
El día del campamento al lago Jackson, me levanté muy temprano, al subir al autobús Rosibel me llamó con una gran sonrisa y me senté a su lado.
-¡Estoy muy emocionada! Nos vamos a divertir un motón, 3 días fuera del horrible sonido de la ciudad, ¿no te parece grandioso Pham?
-Sonreí y asenté con la cabeza en señal de aprobación.
Cuando llegamos al campamento una de las profesoras nos dio las respectivas instrucciones y el itinerario para todo el viaje.
- Para finalizar chicos el día de hoy tienen libre así que diviértanse mucho porque mañana no tendrán descanso- dijo la profesora mientas revisaba uno de sus papeles.
Todos gritamos muy felices y nos dirigimos en grupos hasta nuestras cabañas.
-Vamos amiga debemos nadar en el lago, dijo Rosibel mientras se ponía su traje de baño muy emocionada.
Caminamos 10 minutos por un largo sendero hasta el lago.
-Hey Pham apuesto que yo llego más rápido que tú nadando hacia el muelle- dijo mientras me miraba con una sonrisa desafiante.
- Al contemplar el lago me sentí algo nostálgica, y a la vez triste, como si ese lugar hermoso produjera ese efecto en mí, -¡tonta!, debes superar todo esto, debes tratar de ser feliz- me dije a mi misma un tanto retraída.
No me percaté de que Rosi se había adelantado dos metros.
- ¡¡Hey tramposa espérame!! - Cuando me disponía a meterme al lago un gran gato negro salió de entre sus aguas, parecía estar congelado, camino dos pasos cerca de la orilla y desfalleció.
Tome al gato y lo envolví en una toalla, corrí hasta la cabaña prendí la calefacción y metí al gato en unas mantas.
-¡Hey gallina! ¿Por qué me dejaste sola? - dijo Rosibel mirándome un tanto enojada sin percatarse de lo que yo estaba haciendo.
-¿Dónde has conseguido ese animal tan grande? ¿Qué le pasa? ¿Está muerto?
-¡No seas tonta! solo esta inconsciente, parece que callo en el lago y nadó hasta desfallecer.
Al cabo de dos horas el gato despertó y al mirarme pego un brinco hasta el lado opuesto de la habitación, con el pelaje erizado y gruñendome, como si hubiera visto un demonio. Su reacción me asustó un poco, el felino al ver a Rosibel se quedó quieto y mejoró su postura, como si se sintiera seguro.
-¿Qué le sucede a ese animal?- se preguntó extrañada Rosibel.
-¡No lo sé, es tan raro! Me agrada - dije.
- Deberíamos dejarlo en alguna parte, ¡mira sus ojos dan miedo!
-Hey gatito, ven minino no te haré daño- le dije mientras me acercaba lentamente.
El gato me miraba incrédulo, como si pensará que yo me burlaba de él, sus ojos eran de un azul profundo, asustaban, parecían los de un ser humano un tanto nostálgico y afligidos pero desafiantes.
El gato se empezó a comportar de una manera aún más extraña, me miró fijamente durante un largo rato.
-Hey minino que te pasa, ¿acaso no quieres que seamos amigos?- le dije
El gato se acercó a mí un tanto desafiante y me miró como invitándome a que lo acariciara, muy lentamente tope su pequeña ojera, luego él ronroneó y mi ansiedad se calmó.
Los días siguientes me la pase cuidando al gato, me sentía tan atraída hacia él, como si él era todo lo que siempre había esperado, como si lo que me hacía falta hubiera llegado, entonces decidí llevarlo a casa.
ANDA SEDANG MEMBACA
Mi Gato Encantando
Misteri / ThrillerLa vida de Pham cambia luego de que un gato negro de grandes ojos azules se cruzara en su camino, por circunstancias extrañas las cosas empiezan a cambiar y se encuentra con que todo lo que ella creía de su vida ha sido una mentira. Desde su nombre...
