Hay 10 naciones en este mundo y una de esas tiene un pueblo muy extraño que no le gusta estar afiliado con ningún otro pueblo, al menos que los demás sigan sus leyes. ¿Por qué el pueblo no le gusta tener alguna afiliación con otros poniéndole alguna...
Hace 2.000 años en un mundo donde existían centenares de naciones, divididos por sus creencias y forma de ser, tras las complicaciones de estar unidos siempre se formaban guerras. Batallas que duraban mucho tiempo, días y noches sin descanso, pero después de 1.000 años ocurrió algo impactante y misterioso para muchos. Lo único que saben es que escucharon como si alguien estuviera cantando y en un momento solo se escuchaba un susurro gélido, como un lamento atrapado en el viento...
Para esa última batalla de las centenares de naciones que existían hace 2.000 años, dejaron de existir muchas, reduciéndose a solo diez existentes. De esas diez, una tenía un pueblo misterioso llamado Nem' D Tremon La Mit. Cada persona que entraba no regresaba a su tierra natal o simplemente aparecían atormentados y algunos gritando de agonía hasta que, finalmente, cedían a la locura o al suicidio. Con el paso del tiempo, el pueblo cambió su nombre a Yestevatrian' No Yembr y permitieron visitas, pero bajo estrictas leyes que los demás debían obedecer. Estas leyes trajeron un sombrío silencio a los oscuros secretos del lugar.
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Yestevatrian' No Yembr, envuelto en la sombra de altas montañas y un inmenso bosque oscuro, pertenecía a la Nación Nortrivium. Los aldeanos guardaban sus secretos con recelo, secretos que conocían y que no compartían con nadie. Las casas eran construcciones de madera y ladrillo, de tonos oscuros y apagados. La vestimenta de los habitantes de Yestevatrian difería notablemente de la de los demás pueblos y ciudades avanzadas; se aferraban a las tradiciones de sus antepasados y preservaban un idioma peculiar, desconocido incluso para los más eruditos científicos.
Los aldeanos a menudo encontraban dificultades para comprender su propio idioma tradicional. Con el paso de los años, los significados se distorsionaron y los antepasados optaron por mantener ciertas partes del idioma en secreto. Aquellos que visitaban Yestevatrian' No Yembr desde otras naciones, incluso de pueblos vecinos, estaban obligados a acatar las leyes impuestas por Drevom dal Miwon, el anciano líder que había gobernado por generaciones en un misterioso y prolongado envejecimiento que todos callaban.
Las leyes de Yestevatrian que debían obedecer los visitantes eran dictadas con mano firme:
- Todo visitante tenía prohibido indagar sobre ellos y la historia del pueblo.
- No se aceptaban científicos.
- Tocar o entrar en lugares marcados como prohibidos acarrearía un castigo severo.
- No entablar conversación con los aldeanos a menos que fueran interpelados, a menos que se tratara de una compra o solicitud de hospedaje.
- Estaba prohibido llevarse objetos de valor del pueblo.
- Al caer la noche, no debían aventurarse por las calles.
- Quienes quebrantaran estas leyes serían expulsados y la responsabilidad recaería completamente sobre ellos.
El 23 de septiembre de 2020, a las 8:15 a.m., el día transcurría como cualquier otro para los habitantes de Yestevatrian' No Yembr hasta que el reloj marcó la 1:30 p.m. En ese momento, un grupo de visitantes arribó al pueblo, extrañamente vestidos con uniformes blancos. El jefe Drevom, tras comunicarles las leyes, les permitió la entrada sin recibir explicación alguna sobre su presencia. Los visitantes se alojaron en "La Cantina Li Grem", mientras el dueño, Kyrst Sirs Mys, buscaba respuestas sobre el inusual grupo.
A medida que el oscurecer se cernía sobre el pueblo, los aldeanos regresaban a sus hogares, ajeno a la inquietante presencia de los científicos que se alojaban en su interior.
-Con voz gruesa: "Dr. Greck, hemos avanzado mucho. Dudo que los aldeanos nos revelen algo sobre ellos", dijo el Dr. Winf Fredri, dando inicio a la conversación.
-Con un tono grave y enfadado: "¡No hay marcha atrás! Investigaremos a escondidas, ya que ocultan demasiados secretos", respondió el Dr. Greck.
-Con tranquilidad: "No estamos aquí para hablar de eso. Comencemos con la presentación antes de que alguien nos escuche. Además, los recién llegados deben estar al tanto", interrumpió el Dr. Zerchëf para poner fin a la discusión.
-"Está bien, Dr. Zerchëf", respondió el Dr. Winf Fredri con un deje de burla antes de añadir: "Dra. Nuen, puedes comenzar con la presentación".
-"Entendido, Dr. Winf. Bien, señores, ha llegado el momento de iniciar la presentación y proporcionar los informes", anunció la Dra. Nuen.
Después de dos horas de presentación y estrategia para desentrañar los secretos del pueblo, el plan se puso en marcha tras tres días para evitar despertar sospechas. Dos científicos novatos serían los encargados de iniciar la exploración, pero algo extraño acontecía en el pueblo; los aldeanos permanecían en sus hogares. Sin embargo, decidieron continuar con el plan.
-"Bien, muchachos, la primera parte del plan es adentrarnos en los santuarios y luego adentrarnos en el bosque. ¿Llevan todo lo necesario? Desconocemos la naturaleza de este bosque y los demás lugares. ¡Manténganse unidos!", instó el Dr. Zerchëf.
Los científicos caminaron durante quince minutos hasta llegar a la entrada principal del bosque. Allí, se encontraron con carteles que prohibían el paso.
-"Hmm, parece que no podremos entrar. Nos arriesgamos a un castigo severo", murmuró uno de los novatos. No obstante, el otro respondió: "Ignoremos el letrero, sigamos adelante".
Luego de una exhaustiva investigación, regresaron a la capital de Nortrivium. Pero días después, todos estaban afectados por una extraña perturbación. Algunos, incapaces de soportar el tormento, optaron por el suicidio. Con la pérdida de sus científicos más destacados, la nación se dio cuenta del peligro que representaba aquel pueblo y estableció medidas de seguridad extremas. Decidieron no volver a investigar Yestevatrian' No Yembr, el pueblo misterioso.
[Después de tanto tiempo, los casos misteriosos volvían a emerger, comenzando por los científicos...]