Vi a un muchacho, irrespetuoso, rebelde, sin modales. No le gustaba que le dijiesen que hacer. No tomaba en serio las cosas. No le importaba aprender, no le interesaba avanzar.
Solo que no lo veía realmente,
Solo veía la superficie del iceberg.
Entonces me sumergí y lo que encontré rompió mi corazón.
Vi a un niño enfermo, luchando por su vida. Su madre estaba a su lado, ella era su apoyo, lo que él más quería en esta vida.
Luego vi un niño con culpa, culpándose de el asesinato de su madre, no teniendo culpa alguna.
Vi la inocencia de un niño esfumándose de él, para convertirlo en una maquina de matar, llena de odio y dolor. Venganza era lo que deseaba.
El niño creció, y el odio con él.
La sangre de otros llevada sobre sus hombros.
Muerte y más muerte.
Muerte a los demás.
Muerte para su alma.
El muchacho dejo atrás esa vida, pero esa vida no lo ha dejado atrás a él.
Ahora veo un muchacho, deseando poder habido tener una infancia feliz; una madre que lo amara, un padre que lo protegiera, un hermano con quien jugar.
No te puedo juzgar, quisiera ayudarte. ¿Cómo?
