Capitulo único

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Su respiración era entrecortada... Gruesas lagrimas salían sinbparar de sus ojos, ellas demostraban el dolor que sentí, que todo lo pasado le habia causado, fueron ya 2 meses de aquel suceso y aún no lo podía superar. Escuchó el golpeteo incesante de la puerta seguido del timbre sonando una y otra vez, rápidamente se seco los restos de lagrimas secas que tenia en sus mejillas y esbozo una pequeña sonrisa.... Una sonrisa falsa, como las que había aprendido a dar hace algunas semanas atrás ya que no quería seguir preocupando a sus amigos.

–¡Voy!.– Gritó corriendo hacía la puerta, abrió y vio a su mejor amigo parado frente a él, se encontró con un chico de cabellera castaña más alto que él, DongWoon y él se la habían pasado toda la tarde viendo películas y jugando videojuegos realmente agradecía ese gesto de parte de su mejor amigo si no fuera por él en ese momento andaria en modo depresión llorando en un rincón.

La noche había caído y el menor se fué a su propio departamento, en cuanto estuvo sólo su sonrisa se desvanecio por completo viendo una fotografia en la pared, aún se preguntaba el porque no había tirado aquello..... Era él.... Se acercó hasta éste y soltó un suspiro pesado, tomó aquella fotografía en sus manos descolgandola de la pared, aún recordaba ese día habían ido a la playa sólo por que el mayor quería escapar un momento con él, soltó una pequeña risa recordando aquello esa había sido la primera vez que le había dicho que lo amaba....

Idiota.... Hacía tanto frio ese día.– Susurró divertido pasando sus dedos por aquella fotografia.– Si tan sólo me hubieras dicho que estabas casado... Me habría prohibido enamorarme de ti.Susurró notando como sus mejillas se humedecian y su visión se volvía más borrosa mientras los segundos transcurrían debido a las lagrimas.

Ahí estaba de nuevo, acostado en su cama con la fotografía pegada a su pecho llorando como cuando le quitan un juguete a un niño, su corazón dolía y sus ojos estaban cegados por las lágrimas que salían sin piedad de estos,al cabo de un par de horas comenzaron a pesar más, ni siquiera tenia idea de cuanto se la había pasado así pronto cerró los ojos cayendo en brazos de Morfeo.

¿Me amas?.– Preguntó por lo bajo el menor sentando a horcajadas en las piernas del más alto.

Más que a mi propia vida, Seobie.~ – Susurró en el oido del contrario provocando que su cuerpo se estremeciera por completo, aquel hombre podía causarle una y mil cosas con sólo decirle una palabra.

Junnie... Promete que nunca vamos a estar alejados.– El mayor tomó en sus manos el rostro del más bajito contemplandolo por unos segundos para después dejar un casto beso sobre sus labios.

Nadie nunca va a separarnos, te lo aseguro.– Respondió dedicándole una sonrisa, el corazón de YoSeob latia con más rapidez por aquello, en verdad amaba a aquel hombre como no había amado a nadie nunca.

Te amo....– El pitido insistente del teléfono del mayor lo interrumpió.– Contesta, iré por algo de beber.– Rápidamente se levantó y dejó sólo a JunHyung dirigiéndose a la cocina, de seguro era un cliente que pedía verlo, no había de que preocuparse...

Se levantó sobresaltado de la cama, su cuerpo temblaba levemente, estaba agitado y algo confundido.... Había vuelto a soñar con eso, volvió a soñar con él. Algo mareado se levantó de su cómoda cama dirigiéndose al baño, necesitaba despejar sus pensamientos a otra cosa que no fuera él, suficiente habia tenido estas semanas.

¡Jun! ¡Mi amor te tengo una noticia!– Una pelinegra emocionada salía del ascensor dirigiendose hacia aquella oficina.

Disculpe señorita, no puede pasar así como así.– YoSeob le impidió el paso a aquella mujer ya que no tenía identificación o alguna cota con su jefe.– Debe pedir una cita si quiere ver al señor Yong.

- Caffeine Where stories live. Discover now