¿Por qué en muchos casos es tan difícil saber entender las señales que te dan los demás?
Todo comenzó en época de otoño, octubre para ser exactos; Un nuevo viaje iniciaba, un viaje de aprendizajes, de nuevos conocimientos de nuevas amistades, de nuevas experiencias y por supuesto de diversión.
3 ciudades reunidas en un mismo lugar, en un mismo transporte, emprendiendo un viaje por carretera a otra ciudad muy distinta a la de donde veníamos.
Digamos que el viaje se tornó un tanto tedioso, muchas horas de camino y un libro para acompañar hasta que la luz natural se fue apagando evitando que pudiese continuar la lectura.
Al llegar a aquella ciudad, el primer recibimiento que te daba era la temperatura del ambiente. Bastante elevada para lo que cada uno de nosotros estaba acostumbrado.
Quizá se torne un tanto cliché, pero en ese viaje se encontraba él.
Se preguntarán ¿Quién es él? Su nombre es Franklin, a lo que pude notar a simple vista, un chico conversador, carismático y lleno de energía.
Moriamos de hambre, eso es seguro, casi 8 horas de camino, mas las 2 horas de espera sin comer nada... Podría comerme una vaca entera, sin dudarlo ni un segundo.
Fue en la presentación de los asistentes donde conocí su nombre, note que su mirada tenía rato en mí, pero le reste importancia, no creí que fuese primordial pues ni me conocía... Luego de pensar por unos minutos caí en cuenta que esa misma mirada estaba presente en el momento de la reunión de los asistentes antes de salir.
A la mañana siguiente, fuí yo la que se levantó temprano, para hacer un pequeño recorrido hasta un no tan cercano pueblo de la misma ciudad, al volver al sitio donde estaban todos, las actividades ya habían comenzado pero mi pequeño recorrido había valido mucho la pena así que solo opte por integrarme a los demás.
Por cuestiones de la vida me pregunto si el destino estaba tratando de decirme algo, pero la directora del viaje me pregunta si podía hacerle un pequeñísimo favor y era comunicarle algo a Frank.
Con la menor importancia del mundo decidí hacerlo, al llegar a hablarle note un especial brillo en su mirada, cosa que me extrañó, quizá era yo haciendome una película mental.
A la hora del almuerzo, estábamos todos bastante cansados por la actividad del día y todos deseábamos almorzar rápido, al tener nuestros almuerzos noté algo dulce de su parte, me había guardado un lugar justo a su lado; Había ocupado la silla con un par de mochilas y cuando estaba buscando donde sentarme él mismo me llamó para decirme que me había guardado un lugar.
¿Lindo no?
Al finalizar el día debíamos arreglar todo pues íbamos a visitar otro lugar en otra ciudad distinta, antes de volver a nuestros respectivos hogares.
En el camino a la otra ciudad unas 7 horas más de camino... Opté por dormir ¿qué mejor que eso?
Era bastante tarde ya, alrededor de las 11:30 pm cuando llegamos a la otra ciudad, y debíamos levantarnos a las 5:30 am para arreglarnos e ir a visitar aquel lugar en donde íbamos a estar hasta las 2 pm.
Llegamos a una especie de oficina tipo departamento, arreglar nuestras cosas fue bastante sencillo pues no debíamos llevar demasiado a aquel lugar...
Brillante y ocurrente idea... vayamos todos a dormir sin comer.
A la mañana siguiente desperté notando un perfume diferente cerca de mí. Yo tenía puesto el suéter de Frank; La noche anterior comenzó a disminuir la temperatura y mi mejor idea antes de salir de la otra ciudad fue empacar mi suéter al fondo de la maleta, Frank siempre tan caballeroso ofreció su suéter para abrigarme con el.
He allí la respuesta. Decido levantar a los demás pues se hacía tarde y el transporte nos recogía a las 6:00 am.
El recogernos y subir las 7 personas que estábamos en esa oficina, el decide nuevamente guardarme un lugar a su lado. Un par de bromas, risas, y chistes hicieron ameno el camino; por supuesto hubo un hecho que me hizo sentir bastante nerviosa; y fue que él tomó mi celular y agendó su número allí y luego se envió corazones por el chat del móvil, cosa que note al menos un par de horas luego de tener mi celular conmigo. Pronto nos íbamos a reunir con el resto del grupo en el lugar. Una maravillosa montaña con una vista increíble a la ciudad. Al llegar allí teníamos muchas actividades pautadas, pero la principal de ellas era comer.
El no cenar la noche anterior y hacer el esfuerzo de subir la montaña muy temprano en la mañana había abierto paso a sentirme realmente mareada.
Al llegar el mediodía unas funciones de teatro nos aguardaban. Dentro del teatro me sentía bastante enferma, para ser las 12:00 pm Una hora particularmente calurosa en el sitio donde nos encontrábamos yo aún tenía frío.
Él pareció darse cuenta de la manera en cómo me sentía, o bueno, que estaba más pálida que nunca. Al salir de las funciones el me preguntó que sucedía, yo sin limitarme le respondí que estaba bastante mal, que me sentía mareada y con una migraña gigante. Nada que no fuese verdadero.
Luego de almorzar él por alguna razón se sintió en la libertad de tomar mi mano y caminar hacia donde estaban nuestras maletas y de su mochila sacó un chocolate que tenía de reserva y me lo entregó acompañado de un "Avisame por favor si te sigues sintiendo mal", un abrazo protector y un beso en la frente. No sé, pero por un instante sentí que se movió una fibra dentro de mi pecho. Extraño, lo sé.
Luego de allí cada uno emprendió su camino de vuelta a su ciudad natal... pero algo era claro, eso no iba a quedar solo allí.
Continuará...
***Hola hola a todos. Bienvenidos a esta historia, al mundo de Gianna.
Espero les guste, están narradas de manera un poco diferente pues fue ella la que me dijo y ambas decidimos compartirlo con ustedes. Si se sienten identificados con algo animense a comentar nosotras estaremos respondiendo y dando consejos a quien lo desee.
Sin mas que decir, Voten por la historia.
Los queremos.
Gianna&Nella.
YOU ARE READING
Time for what? -Gianna's Confessions.
RandomGianna, Una típica chica de ciudad con historias para contar, caracterizada por ser extrovertida y alegre para todo el que la conoce. Pequeñas historias, de pequeños momentos en su vida, una manera de ella abrirse a los demás; una manera de mos...
