-¡Todos al suelo! ¡Que nadie se mueva! -Dijo ella amenazando a las personas con una pistola.
Los asustados clientes obedecieron la orden de su asaltante, algunos gemidos y llantos de terror se escucharon.
-¡Tú! La chica de la caja registradora, vacíala entera y pon todo el dinero aquí. -Dijo ella poniendo un bolso deportivo negro sobre la mesa. Se voltea para ver a su aterrorizado público-. Cualquier imbécil que se intente hacer el héroe recibirá una bala en la cabeza, ¡¿Entendido?!
La chica dijo esto mientras amenazaba a todo el mundo con su arma; se hacía la dura, cuando realmente era ella quien más asustada estaba, no quería que algún cliente o trabajador se le interpusiera, mucho menos ir a prisión. Pensó en lo desesperada que estaba al asaltar un pequeño café, necesitaba dinero urgentemente, le había sido imposible conseguir trabajo y no le agradaba la idea de vender su cuerpo. Miró a la joven camarera vaciando la caja registradora y pudo ver el terror en los ojos de esta joven chica, probablemente de su misma edad: unos 20 años.
Nuestra asaltante parpadeó y al abrir los ojos era ella quién estaba vaciando la caja registradora mientras le apuntaban con un arma. Se puso a pensar y se dio cuenta de que a ella no le faltaba el dinero aunque tampoco le sobraba, pudo conseguir un trabajo como camarera y era feliz con este.
Repentinamente escuchó una ligera explosión y vió un chorro de sangre salir del brazo izquierdo de su asaltante, esta ultima dió un grito de dolor y al voltear la cara disparó al atacante, el hombre, de unos cuarenta y tantos años, vestido con un traje negro, cayó al suelo con un agujero en su cabeza.
Por alguna fuerza desconocida, la camarera saltó hasta el cuerpo del hombre, el cual no estaba muy lejos, tomó el arma y apuntó, justo antes de apretar el gatillo escuchó otro disparo, sintió un dolor profundo en su pecho, una sensación de humedad saliendo del mismo lugar y una rafaga de frío recorrió su cuerpo.
-Tu... -respiró con dificultad- las pagarás -Gracias a la adrenalina, la camarera toma fuerzas y dispara a la asaltante dos veces, un disparo dió en el centro de su pecho provocandole, muy probablemente, una fractura de esternón, el segundo disparo dió directo en el corazón de la chica.
La joven camarera vio como la asaltante caía al suelo, muerta. Un segundo después empieza a sentir un sueño gigante, tan grande que no podrá evitar caer dormida, la gente a su alrededor está hablando, ella no puede escuchar lo que dicen, incluso cuando hablan aparentemente cerca, ve a sus compañeros correr hacia ella y vagamente escucha el sonido de una sirena.
-Así que... aquí es dónde termina...
Cierra los ojos esperando a la muerte... pasa el tiempo, pero nada ocurre...
Al abrir los ojos de nuevo se da cuenta de que está en su cama, aún con su pijama puesto, revisa el reloj.
-Las 11:30... que bien que hoy es mi día libre. -Suspira-. Aunque pensandolo bien... ¿Qué clase de sueño acabo de tener? No creo ser capaz de cometer un asalto, mucho menos matar a alguien. Como sea, solo fué un sueño Catherine Weston y todavía tienes varias cosas que hacer hoy. -Dijo hablandose a ella misma-.
Después de levantarse, bañarse y comer, Catherine salió de su departamento vestida con unas Converse negras, jeans, una blusa blanca y una chaqueta de mezclilla, poseía cierto parecido con la actríz Natalie Dormer y tenía un cabello castaño, teñido en degradé rosado pastel, liso, de un tamaño mediano -solo un poco más abajo de sus hombros-. Fué a visitar a su fallecido abuelo al cementerio, pronto cumpliría su primer año de muerto. Después de esto, Cath fué a la tienda a comprar unas cosas para el cumpleaños de uno de sus compañeros de trabajo, la celebración sería ese día despues de cerrar, a modo de fiesta sorpresa.
Coincidencialmente ella también trabajaba en un café, aunque, a diferencia del negocio del sueño, el café de Cath era considerablemente más grande.
- Que extraño, a estas alturas ya debería haber olvidado el sueño, pero aún lo recuerdo detalladamente -Pensó- Nah, solo estoy exagerando.
- ¡Feliz cumpleaños Matt! Toma, es el regalo más original que pude encontrar- Dice Cath pasandole un paquete rectangular a Matt envuelto en papel de regalo con un listón azul.
- Gracias Cath, no me esperaba que me hicieran una fiesta... de hecho no esperaba que más de un par de personas me fueran a felicitar.
- ¡Oye! ¿Tan malos crees que somos?
- Ja ja, está claro que no.
- Bueno, por eso te quedas sin pastel.
- ¡No! Retiro lo dicho, retiro lo dicho. Quize decir que, como son unos compañeros tan buenos, ya me esperaba algo como esto.
- ... eso está mejor, pero igual me quedo con tu parte.
- Pe-pero.
- Es broma, siempre te crees todo.
- Ja-ja, muy graciosa Cath.
- Oye Matt... -¿Debería contarselo? Meh, que rayos, esto me ha estado dando vueltas en la cabeza todo el día, necesito contarselo a alguien.- tengo que contarte algo, no tiene mucha importancia pero necesito decirselo a alguien.
- Claro, soy todo oídos.
- Bueno, lo que pasa es que anoche tuve un sueño bastante raro; -Cath le cuenta su sueño a Matt con lujo de detalles. Al terminar, Matt responde.
- Cath... ¿Qué clase de sueños tienes?
- Si lo supiera te lo diría.
- Eso da miedo.
- Si, la verdad es que sentí bastante miedo al ser la asaltante y la camarera, ninguno de esos roles fué agradable.
- No quiero ser paranoico pero... ¿No podría eso significar que nos van a asaltar?
- No exageres Matt, no se parecían ni de lejos los lugares, este es mucho más bonito.
-Si tú lo dices...
Acto seguido deciden olvidarse del tema, después de todo, solo fué un mal sueño y eso es algo que todos han tenido, La fiesta continuó sin problemas, rieron, comieron, se hicieron bromas y jugaron. Una vez finalizada la fiesta, Cath volvió a su apartamento en taxi.
- Bueno -se dijo Catherine, hablando sola- hoy fué un tanto agotador, mañana es sabado y no hay trabajo, asi que tendré tiempo para descansar. Espero no tener una pesadilla esta vez, al menos soñar lo de siempre: algo que no recordaré cuando despierte. -bosteza, se pone su pijama celeste, va a lavarse los dientes y se acuesta.- Debería llamar a mis padres mañana. -Se durmió minutos después de decir esto.
Hello. Si, se que he estado desaparecido por bastante tiempo, pero ya volví y planeo quedarme, espero les guste esta nueva historia y también que me perdonen las faltas de ortografía. Dejenme sus comentarios sobre la historia para saber que opinan, nos vemos en el siguiente capitulo y recuerden, no todos sus sueños son lo que parecen.
Bye.
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Inside Fears
Novela JuvenilCatherine Weston, una joven de 20 años, deberá sufrir de horribles pesadillas, en estas experimentará algunas de las situaciones más horries en la que ningún ser humano quisiera estar. Descubrirá que sus sueños son más que una mala jugada de su cere...
