• Narra Aries •
Me encontraba tirado en la cama, aburrido, sin poder hacer absolutamente nada aparte de mirar twitter, pero no encontraba nada interesante por lo que me dispuse a buscar algo en la televisión que ver, pero como me esperaba, programas realmente poco constructivos e interesantes hicieron su aparición.
— Me aburroooooo —me quejé en voz alta, mis compañeros de piso no sé qué cojones estaban haciendo y creo... que no me interesaba saberlo.
Me levanté y salí de mi super silenciosa habitación para encontrarme con una casa bastante silenciosa, pues, supuse que mis dos compañeros; Leo y Sagi, estaban ocupados, o eso supuse pero como no estaba del todo seguro decidí ir a ver que estaban haciendo el par de idiotas.
Resulta que ambos estaban en sus habitaciones.
Del cuarto de Leo escuchaba pequeños comentarios como: «¡Pero que guapo soy!» o «Eso me quedaría estupendo, que digo, ¡Todo me queda estupendo!» y me cagaba en todos sus muertos por el simple hecho de que era demasiado narcisista pero bueno, igual se le quiere.
— Sobre todo Sagi, quien le tiene el ojo puesto encima —comenté en voz alta para mi mismo mas que nada, entre esos dos había algo, estaba seguro.
Caminé un poco para entrar en el cuarto de mi castaño amigo, ese que tenía un cabello tirado más para rubio que castaño pero bueno; pues, dentro de su cuarto se hallaba Leo mirándose al espejo mientras se arreglaba el cabello, sonreía y hacía poses varias, parecía como que ni se hubiera dado cuenta de mi presencia.
Lo miré extrañado, pues quería que al menos uno de ellos se pusiera a fregar los platos sucios que habían en la cocina, claramente yo no lo iba a hacer, claro que no. Aunque el señor Leito tampoco parecía interesarle mucho lo de fregar platos.
— ¿Qué haces? —pregunté bastante extrañado, aunque no sabía por qué si al fin y al cabo era Leo del que estamos hablando.
— Mirando al espejo la octava maravilla del mundo —me respondió bastante feliz, luego de mirarme con una sonrisa que daba miedo y lanzarse a la cama y mirar el móvil. Rodé los ojos y le pregunté:
— ¿Y Sagi?
Mordió su labio y sin mirarme respondió con una voz nerviosa: «¡y yo que voy a saber sobre ese...!», pero no logró engañarme y antes que me pudiera decirme algo más salí cargando leches de ahí pues le había gritado: «¡De seguro estaban follando!» y de fondo escuchaba sus gritos reprochándome sobre lo que había dicho.
Llegué riendo a todo pulmón a fuera de la habitación de Sagitario, escuchaba que desde adentro venían pequeños ronquidos, no muy a menudos en Sagitario pero que de vez en cuando se hacían escuchar, lamentablemente.
Abrí sigilosamente la puerta procurando no hacer ningún ruido para no despertarlo, pues a veces se despertaba de mala leche. Pero no, dormía plácidamente y ninguno de los ruidos que hice le lograron despertar, me estaba aburriendo feo.
Así que sin más que hacer en la casa que compartía con esos dos zopencos, salí en busca de a quien molestar y enseguida supe quién sería mis víctimas.
Escorpio y Géminis.
Amaba molestarlas a ambas, sobre todo a Escorpio; ya veréis por qué.
Cogí mi skate para llegar un poco más rápido a su casa, pero no tenía la certeza de que estuvieran juntas por el simple hecho de que Escorpio vivía con Cáncer y Piscis, pero generalmente se la pasaban juntas así que creo que no habría problema.
Me dirigí a casa de Géminis quien compartía hogar junto a Libra y Acuario, pero de seguro estos dos no estaban ya que casi nunca se pasan en casa, Libra pasa o con Leo o en el centro comercial y Acu por algún lugar.
Llegué casi al instante a su casa y me di cuenta de que la puerta principal estaba junta, me quedé extrañado ante esto pero pasé de todas formas.
Y sobre el sofá, se hallaba una escena que jamás creí ver, una escena que jamás creía que mis ojos presenciarían. Escorpio se hallaba en una especie de lucha contra Géminis en una pose bastante... inusual en dos "amigas"; pues se encontraba bajo la pelirroja quien sostenía sus manos por sobre su cabeza para que así no pudiera moverse ya que tenía inmovilizado el torso y piernas de la chica con sus piernas y cuerpo.
— ¿Interrumpo algo? —pregunté a punto de estallar a risas por la cara que tenía Escorpi en ese momento, es que me hubiera encantado que estuvierais aquí.
— Si.
— No —responden ambas distintas respuestas, luego me miran, se vuelven a mirar y Géminis se larga reía aun con Escorpio bajo su cuerpo.
Comencé a joderlas bastante tiempo –aunque más que nada a Escorpio-, me comentaron bastantes cosas, como que Gemi planeaba comenzar un trabajo de verano, pues, necesitaba también aportar ingresos a la casa, a Escorpio no pareció agradable mucho la idea, ¡Estaba muy celosa!.
Permanecí con ellas hasta que llegó Acua con muchísimas bolsas de distintos colores, y detrás apareció el pequeño Libra con una sola bolsa en un brazo y con una enorme sonrisa, Gemi lo saludó muy feliz lanzándose hasta el rubio dejando a una indignada Escorpio tras suyo y a mí con una inmensas ganas de cortarles la cabeza a Acua y a Gemi por estar tan cerca de MI CHICO.
Bueno, él aún no sabía que es mío, pero lo es. ¡Así que no os acerqueis!
— Muchas gracias Acu por ayudarme con las compras —y lo abrazó, lo abrazó... L.O A.B.R.A.Z.Ó.
— Ya, ya —dije haciendo que Libra soltará a Acua—. Me tengo que ir, os veo luego.
Y salí con una mala leche y con unos celos que no eran ni medio normales. ¿Por qué era cariñoso con todos menos conmigo?.
Pero mi humor cambió drásticamente al escuchar una vocecita llamarme; era mi Libra, quien corría hacia mí y con sus hermosos ojos avellanas hacía que todo el enfado se me pasara en cosa de segundos, lo miré, pero como era mucho más bajo que yo, hacia abajo.
— T-tu... ¿qui-quieres quedarte a-a dormir? —me preguntó y mi estúpido cerebro respondió automáticamente con un «si».
Su sonrisa se agrandó mucho, y tomó mi mano con la suya para llevarme de vuelta su casa, notaba ese pequeño sonrojo en sus mejillas pero las sensaciones que traía en todo el cuerpo gracias a su delicada mano eran tan grandes que no me di cuenta cuando ya había llegado de vuelta.
— ¿No te molesta dormir conmigo? —me preguntó y esta vez, casi aún más tonto que antes volví a responder que me encantaría dormir con él y noté un sonrojo en sus mejillas.
Sería una noche muy larga.
ŞİMDİ OKUDUĞUN
Zodiac in the real Life
Genel KurguNo siempre es todo perfecto. No siempre los escorpios son semes y HOMBRES, no siempre los leos son -tan- divas, los sagi no son -tan- alcoholicos, no siempre los libras son bipolares. Les presento...! (presentamos) a los signos en su maxima realid...
