Hace cinco años.
Hoy sin falta le tengo que darle mi carta, había esperada ya mucho tiempo, y yo me estaba quedando sin él, creo que ya va siendo hora de decirle lo que siento. Solo tengo que esperar a que este solo, pero... qué pasa con ese sequito, siempre siguiéndolo a todos lados.
Me llamo Katara, tengo 12 años y llevo toda mi vida enamorada de mi compañero de clase Marcos desde que íbamos a la guardería. Había decidido esperar unos años más para confesarme, esperar por lo menos a que dejara de parecer una tabla de planchar, a que mi cuerpo decidiera dejar de crecer a lo largo y empezara a pensar en darme unas curvas de infarto. A mis doce años era más alta que la mayoría de mis compañeros, los cuales no paraban de meterse conmigo por ello. Solo Marcos estaba ahí para tratarme bien. Siempre defendiéndome.
Pero aunque había decidido esperar un poco, mi padre tenía otros planes para mí, hace unos días, me dijo que a final de mes nos tendríamos que mudar, ya que su jefe había decidido trasladarlo a Inglaterra. Y claro no pensaron que para mí sería una gran putada, no solo tener que dejar a mis amigas y mi casa, sino mudarme a un sitio donde hablaban inglés, pero es que no habían visto mis notas de inglés estos últimos años, por dios solo a ellos se les ocurriría pensar que podría adaptarme en un sitio en donde no se habla español, es que todavía no se han dado cuenta de lo negada que soy para los idiomas.
Así que aquí estoy, esperando la mejor oportunidad para poder darle mi carta a Marcos.
Aquí está, este es el mejor momento es ahora o nunca Katara.
— ¡Oh! Gatita, que es eso.
Solo había una persona en el mundo que me llamara así, aun después de haberle repetido hasta el aburrimiento que dejara de hacerlo.
—Dame eso Ian.
— Oye aquí pone para Marcos. No me digas que es una carta de amor. ja, ja, ja. No eres ya mayorcita para esto gatita.
— Eso es mío, dámela idiota, y deja de llamarme así.
— Pero aquí dice que es para Marcos, así que, por qué no se la damos a él.
— ¡No! enserio Ian dámela.
— Me parece que no, así que veamos, qué tal si la abrimos "Hola Marcos, hace tiempo...."
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Si, te quiero. ¿Tienes algún problema?
Teen FictionKatara no es la típica chica de instituto, después de pasar la vergüenza del siglo, y desaparecer durante cinco años, ha vuelto a su antiguo instituto. Ya no es la misma chica de antes, ahora tiene el pelo rosa y se viste como le da la gana sin segu...
